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22 de Oct de 2020

Cultura

“El trabajo sexual también es trabajo”

Trabajadoras sexuales de Panamá realizaron el martes una representación teatral en la calle

En una noche cualquiera, una mujer se detiene en la esquina de la calle esperando a que se inicie su jornada laboral. A los pocos minutos pasa un agente de la Policía Nacional que la empieza a hostigar y le dicen que se vaya a otro lado, a pesar de que ella está ejerciendo su derecho al libre tránsito.

‘¿Por qué me quiere llevar? Yo solo estoy trabajando', le pregunta ella al policía. Él no contesta y continúa asediándola, amenazando con llevársela al cuartel.

Así se inició ‘La voz de las orquídeas', una escenificación actuada por trabajadoras sexuales en el Parque Legislativo el pasado martes, para crear conciencia sobre las violaciones a sus derechos que enfrentan a diario en el ejercicio de su profesión.

‘La orquídea se asemeja a las partes íntimas de la mujer y de cierta manera quisimos expresar que no pueden vernos solamente por nuestras partes sino completas, como seres humanos que somos', explicó Gladys Murillo, presidente de las Mujeres con Dignidad y Derecho de Panamá (MDDP).

UN DÍA INTERNACIONAL

El 2 de junio es el Día Internacional de la Trabajadora Sexual. Este se inició a raíz de un incidente que se dio ese mismo día en 1975, cuando alrededor de 100 trabajadoras sexuales ocuparon la iglesia Saint-Nizier en Lyon, Francia para expresar su enojo ante la explotación de la que eran objeto.

Días después, la iglesia fue brutalmente allanada por el cuerpo policial, lo que provocó un movimiento nacional que ahora es conmemorado alrededor del mundo.

En celebración de su día, las MDDP organizaron su obra de teatro, acompañada de stands de salud, pruebas gratuitas de VIH y donde enseñaban la manera correcta de colocar un condón, juegos para aprender sobre salud sexual y prevención de violencia por parte del Movimiento ProMujer.

UNA PROBLEMÁTICA

La mujer siguió defendiéndose hasta que se vio obligada a ‘pasarle una coima' al oficial para que la dejara tranquila. Este respondió ‘ahora sí estamos hablando', pero de todas maneras se la llevó al cuartel de policía.

‘El trabajo sexual no es un delito ni hay ley que lo castigue', explica el abogado Eduardo López Argüelles, asesor legal de las MDDP. ‘Sin embargo, desde hace tiempo, agentes de la Policía Nacional han estado recogiendo a las trabajadoras sexuales y las llevan al cuartel'.

Hace unos meses atrás las mujeres incluso estaban siendo sancionadas por los jueces nocturnos de policía ubicados en Calidonia.

‘Les ponían altísimas multas, especialmente a las extranjeras, y no les entregaban recibo', agrega López Argüelles. ‘Si un funcionario cobra una multa y no provee un recibo, esa plata nunca va a llegar a las arcas del Estado'.

El proxenetismo sí es considerado un delito, pero ‘nadie se mete en esos lugares a molestar, ¿acaso hay que estar cautivas para que se respeten los derechos?', pregunta Murillo.

Pero la violación a sus derechos va más allá. ‘El principal es el derecho al trabajo, porque ellas por medio del trabajo sexual consiguen el dinero para sustentar a sus familias,' expresa Edith Tristán, coordinadora de la unidad de VIH en la defensoría del pueblo. ‘Se les despoja también del derecho a la alimentación, a la casa y muchas veces a la educación'.

EN BUSCA DE SOLUCIONES

Desde noviembre de 2013 se creó una mesa de trabajo en la Defensoría del Pueblo, por las constantes denuncias que traían las mujeres. En esta participó el alcalde de Panamá, José Blandón, la Policía Nacional, el Ministerio de Gobierno y Justicia, organizaciones internacionales, sociedad civil, trabajadoras sexuales y otros grupos.

A partir de la mesa se dispuso evitar que las trabajadoras sexuales de la calle se llevaran a los juzgados nocturnos, pero aún queda camino que recorrer.

Tanto Murillo como Tristán opinan que se deben establecer alianzas con la Policía Nacional, pero ellas además desean que se reconozca su trabajo oficialmente.

‘Queremos que se cree una ley a través de la cual podamos registrar nuestro trabajo y obtener un seguro y una jubilación, como los constructores y las domésticas‘, comenta Murillo. ‘Pero somos invisibles ante los tomadores de decisiones'.

La Defensoría del Pueblo espera que la mesa de trabajo continúe para empezar a elaborar el borrador de una ley junto con estos grupos e incluyendo a la iglesia.

Esta última ha manifestado que no está preparada para tomar una posición con respecto a la creación de una ley que oficialice el trabajo sexual como profesión.

‘Es un tema muy delicado', comenta la portavoz de la curia panameña Eunice Meneses. ‘Por una parte están los derechos humanos y sociales de las personas. Por otro lado, es una realidad difícil que no se puede evaluar así de un momento a otro'. Y es que la iglesia no ha sido invitada aún a formar parte de la mesa de trabajo, por lo que no está al tanto de todos los detalles.

Tras finalizar la obra, Gladys Murillo tomó un megáfono y compartió con los presentes el propósito de su iniciativa.

‘Queremos hacer un llamado a las autoridades a que nos tomen en cuenta', comentó Murillo. ‘Nosotras tenemos derechos y ejercemos el trabajo sexual libremente, pero a diario vivimos las detenciones y el maltrato. ¡Basta ya! del abuso policial y de la discriminación hacia las trabajadoras sexuales', concluyó.

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Gladys Murillo

‘ Si estás de mala suerte te agarran, te llevan al cuartel y pasas la noche allí, y al día siguiente, ¿qué le das de comer a tus hijos?'