10 de Dic de 2022

Cultura

El Casco de Bolívar

A 342 años de fundación de la nueva ciudad de Panamá, la Sociedad Bolivariana buscar aprovechar un proyecto de restauración de la Cancillería

En 1826 Simón Bolívar logró lo que hasta ese momento parecía imposible: reunir en una misma habitación -reducida y sombría- a dos delegados de las naciones que habían surgido durante el ocaso del dominio español en suelo americano. Entre el 22 de junio y el 15 de julio de 1826 se reunieron en Panamá para discutir una posible confederación continental. ‘Fue un fracaso, todo lo que Bolívar propuso se lo echaron abajo. La reunión duró más de dos semanas aquí y posteriormente se trasladaron a México', comenta Rafael Candanedo, presidente de la Sociedad Bolivariana.

Al igual que el sueño de una unión de países latinoamericanos se vino abajo, así mismo la estructura que alberga el salón donde tuvo lugar la histórica reunión también corría el peligro de derrumbarse, a raíz de la falta de un mantenimiento preventivo. O por lo menos así era hasta que este año la empresa APROCOSA, ganadora de una licitación para la segunda fase del proyecto de rehabilitación del antiguo Colegio Javier, extendió los trabajos -que tienen como finalidad ampliar las oficinas del Ministerio de Relaciones Exteriores- al área donde se encuentra el Salón Bolívar (detrás del inmueble en remozo, un área que colinda con la Iglesia San Francisco Asís).

Los trabajos en el sector donde se encuentra el Salón Bolívar surgieron, como cuenta el ingeniero Marcial Arango, a raíz de la necesidad de habilitar un pasillo o pasadizo que conectara el edificio principal de la Cancillería con del antiguo Colegio Javier, que, una vez culmine su restauración, acogerá la dirección de academia y de carrera diplomática y a las direcciones de administración y finanzas y de pasaporte para el servicio exterior, entre otras.

El pasillo en cuestión atraviesa lo que se conoce como la Casa Cural, un patio interior que se encuentra detrás del altar de la Iglesia de San Francisco Asís. Según Arango, inicialmente los planos del proyecto de rehabilitación del Colegio Javier -que se inició hace aproximadamente seis años- incluían la construcción de un paso que permitiría el tránsito entre las actuales oficinas de la Cancillería y la ampliación, pero la idea fue desechada por Patrimonio Histórica. Posteriormente la Casa Cural le cedió a la Cancillería un ‘espacio para hacer el paso de un edificio a otro'.

El pasadizo comenzará en la parte posterior del Salón Bolívar, por lo que las labores de restauración que lleva a cabo la empresa APROCOSA a un costo de siete millones de dólares también afectarán el entorno del recinto donde descansan las actas del Congreso Anfictiónico y una copia de la espada empuñada por ‘El Libertador'.

Lo que comenzó como un esfuerzo para anexar el espacio -de más de dos mil metros cuadrados- que el Estado le compró a la Iglesia a las instalaciones que ocupa la Cancillería está siendo aprovechado por la Sociedad Bolivariana para revitalizar el legado de ‘El Libertador', una parte importante de la historia de 342 años de la nueva ciudad de Panamá, fundada después de que la urbe original sucumbiera producto de las llamas y el saqueo de Henry Morgan.

EN PROCESO

La restauración del edificio que una albergó al Colegio Javier y al Teatro Pacífico se remonta a la época en que el actual presidente, Juan Carlos Varela, se desempeñaba como canciller de la República. En el 2009 el gobierno panameño recibió una donación de 600 mil dólares por parte de Taiwán.

Las labores continuaron con Roberto Henríquez, al mando y posteriormente con Rómulo Roux, Fernando Núñez Fábrega, Francisco Álvarez de Soto e Isabel de Saint Malo de Alvarado. El proceso tomó tiempo. El porqué de la demora depende de a quién se le pregunte. Para Núñez Fábrega la razón principal recayó en los problemas de una entidad que ‘siempre ha estado al final del presupuesto, incluso por debajo del MIDES'.

Si se le inquiere a Arango al respecto, el ingeniero encargado de las obras por Cancillería hace alusión al grado de complejidad que involucra la restauración de un inmueble histórico, un proceso que requiere de la aprobación de la Dirección Nacional de Patrimonio Histórico (DNPH).

Consultado por La Estrella de Panamá , Wilhelm Franqueza, director de Patrimonio Histórico, aseguró que los trabajos que se están llevando a cabo entre el Salón Bolívar, la Iglesia de San Francisco de Asís y el antiguo Colegio Javier estaban contemplados en el plano original, que fue aprobado en la administración pasada. El funcionario no aclaró si el plano original detallaba si los dos edificios de la Cancillería debían conectarse a través de un pasadizo o puente.

‘ERA UN MORIDERO'

Como parte de la restauración del edificio donde se encuentra el Salón Bolívar, Arango explica que, además de cambiar los ventanales existentes por vidrios con aislante térmico, también se prevé la reestructuración de los pilotes, de forma similar a cómo se hizo durante la primera etapa de la restauración del antiguo colegio.

‘La estructura está dañada a raíz de la corrosión, de la cercanía con el mar. El deterioro era notable', explica Arango acerca de los trabajos que se llevan a cabo tanto en la Cancillería como en el antiguo Colegio Javier, una centenaria estructura que se encuentra suspendida por medio de pilotes sobre la Bahía de Panamá.

La restauración era necesaria, ya que, según Núñez Fábrega, quien estudió en el Colegio Javier en la década de los cincuentas, el edificio mostraba signos de deterioro, como, por ejemplo, cables eléctricos completamente ‘desnudos'.

INTEGRACIÓN TURÍSTICA

‘La Sociedad Bolivariana tiene 86 años de estar aquí. Este lugar no es ni la sombra de lo que era en 1941, cuando Arnulfo Arias firmó la ley que creó esta sociedad. En aquel entonces esto era un ‘moridero”, señala Candanedo.

El periodista y filólogo busca aprovechar las labores de restauración para potenciar al Salón Bolívar. Aspira a que el pasadizo que conectará los dos edificios de la Cancillería pueda -después de que los trabajos finalicen en julio del 2016- servir como una entrada a un futuro museo de Bolívar. ‘Esto ya era un museo informal, pero lo queremos hacer formal, que forme parte del circuito de museos', plantea.

Arango también visualiza el potencial turístico del sitio que fue escenario del congreso que, según Candanedo, inspiraría la creación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU(. ‘Ya era hora que le metieron mano a estos edificios, que forman parte del atractivo turístico de la zona'. Un lugar que forma parte del patrimonio conjunto del Casco Viejo, y que hoy en día no concita todo el interés que debería en los visitantes extranjeros.

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7 MILLONES

Costo en dólares del proyecto de restauración del antiguo Colegio Javier.

230 MIL

Costo en dólares de los trabajos que se realizan solamente en el entorno del Salón Bolívar