22 de Feb de 2020

Cultura

Zidane, en busca de la redención blanca

Marcado por el estigma de ser hijo de migrantes y varios incidentes por disciplina, el astro de los ‘Blancos' toma ahora la batuta

Roberto Carlos recibe el balón pasando la media cancha, toque para Santiago Solari que le filtra un pase adelantado. El balón pica y el brasileño resuelve pateando el esférico hacia lo más alto del campo con dirección al área del Bayer Leverkusen. Ambos pies firmes y hambre de gol, Zinedine Zidane se apoya en la pierna derecha y empalma el balón antes que toque el suelo hundiéndolo en las redes del equipo alemán. Euforia en el Hampden Park de Glasgow.

Corría un 15 de mayo de 2002 cuando el Real Madrid anotaba el 2-1 en Escocia y se llevaba a casa su novena Copa de Europa. La escuadra española llegaba golpeada a la final, había ocupado el tercer puesto en su liga local y el Deportivo La Coruña le había arrebatado la Copa del Rey en la final conocida como ‘El Centenariazo'. Ganar la final de la Champions era una obligación. Por eso ‘Zizou' se consolidaría como el salvador de los galácticos. El redentor.

Catorce años más tarde, el presidente de ‘Los Merengues', Florentino Pérez, lo anunciaría como nuevo entrenador del equipo para tratar de borrar las dos temporadas decepcionantes del ‘profe' Carlo Ancelotti y los pasos cortos de Rafael Benítez. Pero, ¿cuál es el historial del nuevo sucesor?

EL 10 NO TAN ÁNGEL

‘Nadie sabe si Zidane es un ángel o un demonio —advertiría el rockero francés Jean-Louis Murat, fan acérrimo del futbolista—. Sonríe como Santa Teresa y hace muecas como un asesino serial'.

Ayer Zidane debutaría como entrenador del Real Madrid contra el Deportivo La Coruña, un equipo ante el cual fue expulsado dos veces en su carrera como futbolista. Pero esto último no sorprende. Su historia está manchada por las expulsiones: al retirarse, acumularía 14 tarjetas rojas.

Aunque su capacidad futbolística es indiscutible, una imagen que es difícil desligar del francés nacido en el popular barrio de La Castellane es aquel cabezazo que le regalaría al defensa Marco Materazzi en el Mundial. Zidane había anotado un gol de penal picándole el balón a Gianluigi Buffon —una humillación ante los ojos del mundo en 2006— y ajustaba el 1-1 en la final. Tras un intercambio de palabras con Materazzi, le propinó un golpe de cabeza en el pecho, marcando así el fin de su carrera con otra cartulina roja.

Los espectadores ya habían visto a ‘Zizou' en un escenario parecido. En el 2000, contra el Hamburgo en la Champions League, el francés estaba aún en el suelo luego de una falta cuando le dejó un recuerdo parecido al alemán Jochen Kientz. Roja directa.

DE LA CASTELLANE A LA ‘CASA BLANCA'

Zinedine Yazid Zidane comenzó a correr detrás de un balón a los 5 años. Era el menor de cinco hermanos en una familia de padre almacenista y vigilante nocturno y una madre ama de casa. Jugaba con sus amigos del barrio en el Place Tartane, el punto de encuentro de las viviendas del lugar y que mide unos 73 metros de largo y 10 de ancho.

A los 10 años consigue su licencia como jugador oficial y luego lo ficharía el AS Cannes. Como había dejado su hogar a los 14 años, el director del equipo Jean-Claude Elineau lo invitaría a dejar el dormitorio que compartía con otros 20 jugadores para ofrecerle un espacio en su casa.

Aquí Zidane reconoce haber encontrado equilibrio, pero seguía siendo un jugador sensible, que respondía con ataques a los hinchas que se burlaban de su raza o su familia. Solo durante las primeras semanas le surtiría un puñetazo a un oponente que se burlaba de sus orígenes ‘guetto'. Era el conflicto interno de un joven que la sociedad señalaba hostilmente por ser mitad francés y mitad argelino.

De ahí migraría al Bordeaux y luego a la Juventus, cargado de éxito y un toque fino con el balón. En una cena en Montecarlo, se toparía con Florentino Pérez, quien le acercaría una servilleta preguntándole si quería jugar para el Real Madrid. El francés le devolvería un ‘Oui' escrito en la misma servilleta y en 2001 se incorporaría a los Galácticos.

Ahí culminaría su carrera como futbolista en 2006, habiendo anotado 31 goles en 108 partidos internacionales con la selección francesa. Nunca se desvinculó del equipo blanco. Ahora, Florentino no ha puesto una servilleta sino el futuro del club en sus manos. ¿Podrá ‘Zizou' repetir la hazaña del 2002 y salvar al Madrid, esta vez, desde el banquillo?

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El astro de ‘Los Merengues', casi azulgrana

Ni Beckenbauer ni Cruyff. En abril de 2004, Zidane fue nombrado el mejor jugador de Europa de los últimos 50 años por los fans a través del portal de la Union des Associations Européennes de Football (UEFA). Lo curioso es que fue justamente el holandés Johan Cruyff quien habría querido fichar al francés para terminar de formar la escuadra del FC Barcelona. Era la primavera de 1996 y Cruyff trabajaba en una renovación del equipo azulgrana cuando fue despedido. ‘Zizou' iba a llegar a Barcelona con Ryan Giggs, Lee Sharpe, David Ginola, Laurent Blanc, Luis Enrique o Pizzi. Pero solo se hizo realidad el traspaso de los tres últimos debido a las altas sumas que se pedían por los otros jugadores (4 millones de euros por un joven Zidane). En el Camp Nou se burlaban de los cambios que preparaba Cruyff y fue eventualmente despedido. Entonces aparece la Juventus, desembolsa 2.4 milliones de euros y se lleva al galo. En su presentación se confesó fan del Barcelona, gesto que repitió cuando conquistó la Copa del Mundo en Francia 98 y escuadra a la que se ofreció en 2001, antes que el Real Madrid pagara €73.5 millones por su traspaso.

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¿El futuro ‘Pep' Guardiola del Real Madrid?

La herencia que recibe el nuevo técnico del Real Madrid, es un dilema. El ex 10 de los blancos toma las riendas de un equipo fuera de Copa del Rey, a cuatro puntos del líder en la liga y con una Champions League que los hinchas esperan no se pierda en el horizonte. ‘Zizou' empezó todo este viaje desde el banquillo, junto a Carlo Ancelotti, por lo que todos los especialistas apuntan que su estilo de juego estará directamente influenciado por el italiano. Aquí nos topamos con una de las dimensiones que más preocupa. Cuando Zidane obtuvo su licencia de entrenador empezó a dirigir al Real Madrid Castilla, la división B, con el que campeonó en la tercera división y ascendió a Segunda B. Pero el reto ahora es entrar a un camerino donde conviven ‘estrellas y egos', como diría Vice Sports . Se enfrenta a un equipo que solo ha visto rupturas y le falta consistencia en cuanto a una identidad de juego como tal. Además, entra a mitad de temporada, por lo que el mercado será complicado y deberá enfocar fuerzas en tratar de socorrer la plantilla. Aunque la encuesta del diario Marca arrojó que el 57% de la muestra cree que el francés ‘no está capacitado para el puesto', Zidane tiene como carta de presentación su legado en el club. El respeto que le tiene el equipo podría jugar a su favor, y probablemente repercuta en los resultados dentro del campo de juego.