La Estrella de Panamá
Panamá,25º

11 de Nov de 2019

Cultura

El 9 de enero en una galería de arte

El artista José Castrellón cuenta cómo explora la relación entre Estados Unidos y Panamá, a través de sus fotografías vernaculares

Todo empezó con un tuit. En 2015, el fotógrafo José Castrellón se encontraba investigando sobre una costumbre panameña que se repite en varios países de Latinoamérica: el palo ensebado. Allí, en la pantalla, se topó con una frase que le dio la idea para su siguiente exhibición de fotografías.

Una expresión de la honestidad cibernética. El usuario de Twitter lamentaba la estética de un monumento de la ciudad —la de los Mártires del 9 de enero— que, a su modo de ver, más que una escultura imponente que enardeciera el orgullo patriótico, le recordaba a una celebración vernacular, ‘el palo ensebado', publicó el cibernauta.

FOTOS

UNA EXHIBICIÓN DE ARTE TITULADA ‘PALO ENCEBA'O'

El fotógrafo panameño José Castrellón inaugurará la muestra de fotografías ‘Palo enceba'o' —que incluye una gigantografía de la portada de la revista LIFE— el próximo 13 de enero en la galería Diablo Rosso (Casco Antiguo). En la exposición, Castrellón hace un símil visual entre los hechos del 9 de enero y la tradición del Palo Ensebao en María Chiquita, Colón.

Castrellón recordó la foto que congeló ese disturbio en 1964. Pensaba en la portada de la revista LIFE que tomó Stan Weyman: estudiantes izando una bandera panameña en la Zona del Canal, un grupo de testigos entre satisfechos y vigilantes, la presencia de tropas norteamericanas en ese lugar. Recordó aquella emblemática imagen, miró la que había hecho en María Chiquita y vio que tenían una composición parecida. Algo histórico y algo cotidiano. Así concibió el nombre de su nueva exhibición: ‘Palo Enceba'o (sic)', una muestra que inaugura el próximo 12 de enero en la galería Diablo Rosso.

HISTORIA DESDE LO VERNACULAR

La exposición ‘Palo Enceba'o' es un experimento de José Castrellón. En la galería se colgarán ocho fotos, entre gigantografías de la revista LIFE que narran los disturbios del 9 de enero de 1964 y la relación entre Panamá y Estados Unidos, y fotografías de un palo ensebado celebrado en Colón tomadas por el fotógrafo panameño.

‘Este es un proyecto en el que siento que estoy tocando terreno nuevo. Es una comparación entre lo vernacular y coloquial del palo ensebado con una fotografía de Stan Weyman de los Sucesos del 9 de enero, un reportaje de un hecho que pasó aquí y que no es una celebración, sino una revuelta', explica el autor, quien utilizó una cámara de film formato 4x5 para inmortalizar la fiesta en Colón.

Su arte nació de una imagen. Pero en la exhibición ‘Palo Enceba'o' incluye otros planos de esta costumbre, además de un video en el que se interviene la bandera panameña y hasta el trabajo de un rotulador de Guararé, que Castrellón comisionó para que escriba algunos títulos de la edición de LIFE del 24 de enero de 1964, que narra la historia entre Estados Unidos y Panamá.

El título es un juego de palabras.

Cebar significa ‘poner materia explosiva en armas'. Así lo define el Diccionario de la Real Academia de la Lengua. Ensebar, por otro lado, quiere decir untar el sebo o grasa de un animal, como la que se unta al palo en las celebraciones en María Chiquita y otras partes del interior.

‘Lo más loco es que lo celebran el 3 de noviembre, fecha en la que nos separamos de Colombia en 1903, sin embargo suben a retirar una bandera panameña. Quitar y poner una bandera es como obtener victoria, pero en el palo ensebado quitas la bandera panameña para luego recibir dinero americano (el dólar)', dilucida Castrellón, quien detalla que mandó a revelar las fotos en Nueva York (Estados Unidos) y a imprimir las obras en gran tamaño a Colombia.

Su obra fotográfica toma un nuevo rumbo. Esta última exhibición que presentará en Diablo Rosso dista un poco de lo que ha venido haciendo hasta el momento. En el libro Divorcio a la panameña (2016) de la crítica de arte Adrienne Samos, se detalla el trabajo por el que el fotógrafo panameño se ha hecho conocido hasta ahora.

‘Sus retratos y paisajes capturan maneras extraordinarias y personales en las que un colectivo manifiesta su sensibilidad estética. Prefiere trabajar en series temáticas, tratando de establecer relaciones significativas con sus retratados, para así profundizar en los estilos de vida y costumbres de grupos o comunidades específicas, demostrando que la estetización de lo cotidiano es de vital importancia para la mayoría', escribe Samos.

‘Palo enceba'o' rompe con esa temática. Se desliga del retrato —otra técnica frecuente en su obra— y da luces sobre una conceptualización, con el apoyo de múltiples soportes, más cercana al arte contemporáneo.

‘EL FORMATO ANÁLOGO EN LA FOTOGRAFÍA ES PARTE DE MI DESARROLLO COMO ARTISTA. EL PROCESO ES MÁS PAUSADO PORQUE NO HAY MATERIALES AQUÍ, PERO SIENTO QUE TIENE LA MAGIA',

JOSÉ CASTRELLÓN

FOTÓGRAFO

AL OTRO LADO DE LA CÁMARA

Su primera fotografía la hizo cuando tenía 7 años. Una instantánea de su hermana y su padre en la playa. Aún la conserva.

La cámara se la pidió a su padre. A él lo recuerda como un artista frustrado, que solía sentarse todas las tardes en casa frente al televisor para fotografiar el momento preciso en el que apareciesen Madonna o la periodista y presentadora de noticias Jane Pauley. Con el tiempo, Castrellón ingresó a la Universidad a estudiar cine y televisión en Panamá, luego fotografía e historia del arte en Estados Unidos.

Empezó con una cámara de formato 35 milímetros. Una clásica. Creció en la escena punk y hardcore de Panamá. Tenía varios amigos con bandas y se dedicaba a fotografiarlos en las presentaciones. Hizo innumerables fotografías, pero encontrar su verdadero estilo, su sello a través del lente fue un camino largo.

‘Encontrarme fue una gran lucha, me deprimía y me ponía de mal humor. Es una lucha constante hasta ahora, como artista. Pero de los errores salen creaciones', comenta a La Estrella de Panamá , de pie frente a un anaquel de libros sobre historia del arte, en su estudio de fotografía.

Su primera exhibición en Diablo Rosso fue en 2007. Jonathan Harker, un artista panameño y amigo suyo, le recomendó que fotografiara a los amigos con los que se crió: la última generación de zoneítas —persona nacida en la Zona del Canal—, pero en su lugar, el fotógrafo prefirió retratar los lugares en los que había pasado tiempo con ellos. Así nació esa primera muestra: ‘Zoned out', curada por Emiliano Valdés.

A partir de entonces la galería lo representa. Un año después Johann Wolfschoon, director de Diablo Rosso, le envió una aplicación al Premio Instituto Italo-Latino Americano (ILLA)-FotoGrafía. El tema para esa edición fue ‘La Alegría'.

‘Eso fue antes de carnavales de 2009. Había ido a Los Santos varias veces aunque nunca había carnavaleado. Y decidí fotografiar esa alegría y la rivalidad entre Calle Arriba y Calle Abajo', cuenta el autor, cuyo trabajo desarrolla en formato análogo desde que empezó en la fotografía.

Pero una vez retratada toda la gente de Calle Abajo, la gente de Calle Arriba le cerró las puertas. No querían que los fotografíen luego de haber retratado a su histórico rival, la calle vecina. Por eso tuvo que titular esa serie ‘Calle Abajo' y enviarlo al concurso. Para su sorpresa, en mayo de 2009, le otorgaron el primer premio por esa obra trabajada en formato 6x6.

Parte del premio era una exhibición en Italia. Y lo hizo en el VIII Festival de Fotografía de Roma. A su regreso a Panamá, empezó a trabajar su siguiente serie, unos retratos que le valdrían el reconocimiento mundial.

Capturó bicicletas ‘tuneadas'. La primera instantánea la había hecho en 2008. Cuando regresó de Roma continuó fotografiando a los dueños y sus bicicletas multicolores, mostrándole al mundo una estética —posiblemente derivada de los diablos rojos, los ex-buses-escolares-tuneados— bajo el título ‘Priti baiks'.

‘La última foto de ‘Priti baiks' fue en 2013, y fue lo que me puso en el mapa internacionalmente. Ahí me encontré', rememora el fotógrafo, quien participó en la X Bienal Centroamericana, en representación de Panamá con la muestra ‘Invisible-invencible', que realizó en colaboración con Raphael Salazar.

Su obra está en constante mutación. Si hay algo que no ha cambiado desde la primera vez que tocó una cámara, es el formato que utiliza para crear sus obras de arte —salvo su trabajo comercial—: las cámaras de rollo.

‘El formato análogo para mí no es un piquete, como puede ser para fotógrafos jóvenes. Yo llegué a trabajar comercialmente en Panamá con polaroid. Lo digital entró a inicios del 2000. Lo análogo es parte de mi desarrollo como artista. El proceso es más pausado porque no hay materiales aquí, pero siento que es la magia. A estas fotos no les hago nada de photoshop. Es lo que veo y punto', concluye, mientras nos muestra una cámara de formato 6x4.5.

FOTOGRAFÍAS

Próximos objetivos en la cámara de José Castrellón

Tal y como lo describe el sitio Cargo Collective, José Castrellón nació en Panamá, en 1980 y es un artista cuya obra oscila entre lo conceptual y lo documental, a través de la fotografía y el video.

‘Ha exhibido nacional e internacionalmente en instituciones como el Tate Modern de Londres; la Bienal de Mercosur en Brasil; el Museo de Arte Moderno de Medellín, Colombia; el Museo de Arte & Diseño de Nueva York; el Museo del Barrio, también en Nueva York; y la Galería Metropolitana en Santiago de Chile, entre otros', detalla la plataforma de publicación personal.

Además de la exhibición ‘Palo enceba'o' que inaugurará Castrellón en Diablo Rosso el próximo 12 de enero, tendrá una exhibición en el Museo de Arte Contemporáneo. En este último recinto, se colgarán las fotos de la serie que hizo en conjunto con Raphael Salaza, ‘Invisible-invencible', en el marco del evento Panamá Expandida, una muestra de las obras panameñas que participaron en la X Bienal Centroamericana, complementada con foros y actividades del 18 de enero al 26 de marzo de 2017.

Una serie fotográfica que planea terminar, dice Castrellón a este diario es aquella que tituló ‘Kuna Metal'. Retratos de indígenas de la comarca Guna Yala, entusiasta's de este género musical.

Una de las fotografías de esta serie que se puede encontrar en las redes, es una en la que aparece un indígena guna albino, vestido con suéter y pantalones negros.

Esa instantánea, detalla el autor, fue realizada con una cámara de formato 4x5.

Otra serie fotográfica en la que planea trabajar el artista panameño es una titulada ‘Panama City (desambiguation)', que desarrollará a lo largo de tres viajes a la ciudad con este mismo nombre ubicada en el estado de Florida, en Estados Unidos.

Su inquietud nació, como la mayoría de su trabajo, por la historia de este lugar homónimo a la ciudad subtropical que lo vio nacer.

‘Se llama así porque un inversionista, George Mortimer West, decidió cambiarle el nombre porque los norteamericanos habían ocupado el Canal de Panamá. Por conveniencia, para que haya una mayor actividad en bienes raíces y creciera la ciudad, le cambió el nombre', sostiene Castrellón.