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05 de Dec de 2019

Cultura

Yoga a través del sonido

El 21 de junio fue declarado por las Naciones Unidas como el Día Internacional del Yoga.

El pasado jueves, el músico argentino Marcelo de Aquino Vicente dictó una clínica de introducción a la música clásica de la India en la Universidad de Panamá (UP).

De Aquino —profesional formado en música clásica y especializado en música ancestral de la India— visita nuestro país por segunda vez y comparte con La Estrella de Panamá una actividad que ha ganado adeptos en el país: yoga a través del sonido o ‘nada yoga'.

De acuerdo con el músico, al hablar de ‘sonido' se refiere a las vibraciones, que pueden ser de la voz o instrumentos musicales; mientras que, el yoga, se entiende como la búsqueda de bienestar interior.

‘Un yoga a través del sonido es aquella práctica que se dedica a la búsqueda de la armonía a través de los sonidos y la música', recalca de Aquino, en entrevista telefónica con este diario.

LA MÚSICA LO CURA TODO

El intérprete argentino recuerda que el yoga se asocia a la meditación y los ejercicios de respiración, pero es más que un ejercicio cualquiera.

El yoga es la búsqueda de la paz interior —continúa de Aquino—, del bienestar y de la plenitud del ser humano, y para lograrlo se pueden utilizar distintas herramientas, como la música.

‘La música tiene propiedades intrínsecas que quizás todos conocemos porque somos sensibles a esta. Tiene algo especial que nos mueve fibras muy íntimas, muy profundas, y que nos pueden llevar a la armonía muy rápidamente y casi sin exigirnos ningún requisito', dice de Aquino, quien hoy encabeza un retiro de ‘nada yoga' en Panamá, organizado por la Fundación El Arte de Vivir.

Hay distintas modalidades de yoga a través del sonido. La principal, según el músico argentino, es utilizando la voz, ya que es ‘nuestro propio instrumento' y ‘tiene la capacidad más completa de llevarnos hacia esa armonía'.

‘Si tomas a cualquier persona que nunca haya practicado yoga y la haces cantar algunos ejercicios vocales, esa persona automáticamente va a tener una sensación de mayor calma, más claridad en su mente, va a haber soltado algunas tensiones del cuerpo y, emocionalmente, va estar más equilibrada', señala de Aquino.

‘Y esto no tiene que ver con ninguna religión o creencia, es solo una práctica que aprovecha las propiedades del sonido, en este caso, de la voz', añade el intérprete.

Según de Aquino, esta práctica no se trata de aprender a cantar de una determinada manera, sino de utilizar la voz como un instrumento de expresión.

Otra de las modalidades del ‘nada yoga' es a través de la escucha de instrumentos musicales; De Aquino, por su parte, interpreta varios de estos, principlamente el sitar y la rudra vina.

‘La música de la India está muy conectada con la naturaleza. De hecho, algunas piezas se deben tocar a ciertas horas del día porque tienen características musicales particulares, y cada pieza musical viene asociada a una emoción o estado que se quiere transmitir cuando se toca, así que tiene un marco de referencia muy preciso', advierte el argentino, especializado en esta rama de la música que tiene como peculiaridad un gran espacio para la improvisación.

En noviembre, Marcelo de Aquino regresará al Istmo para dictar la Primera Formación Internacional de Nada Yoga (Yoga del Sonido) en Panamá, organizado por Ezequiel Anguizola.

El 21 de junio fue declarado por las Naciones Unidas como el Día Internacional del Yoga.