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30 de Mar de 2020

Cultura

En rescate del patrimonio nacional

La Caja de Ahorros ha tomado medidas para mejorar el resguardo de importantes piezas de arte panameño

En el mes de febrero de este año publiqué una entrevista que le hice al restaurador de arte más conocido que tiene Panamá, casi una reliquia histórica él mismo, Jaime Caballero, donde denunciaba que no había respeto por el patrimonio pictórico con que contaban la Caja de Ahorros y del Banco Nacional, dueñas de las colecciones de arte panameño más representativo que hay en el país.

El señor Caballero estaba muy preocupado porque la que caracteriza a la Caja de Ahorros estaba tirada en un depósito de Milla 8, sin aire acondicionado, a merced del inclemente clima tropical del que gozamos.

‘A partir de esa voz de alarma que surgió de la entrevista de Jaime Caballero, se sacaron del depósito de Milla 8 todos los cuadros y se fueron distribuyendo en las diferentes sucursales, ocupando los más importantes los 16 pisos de la casa matriz.

Posteriormente, a principios de mayo, volví a destacar el asunto en un artículo sobre la Fundación Arte Panamá, que tiene entre sus propósitos rescatar estos patrimonios y ponerlos a la disposición visual y de entorno de los que trabajan en esas instituciones y de paso, del pueblo panameño en general, que es, a fin de cuentas, el dueño de este tesoro.

UNA REACCIÓN POSITIVA

Gracias a estas denuncias bien sustentadas y sin intención de hacer daño sino señalar circunstancias, las autoridades de la Caja de Ahorros elevaron sus alertas enseguida y se reunieron, primero con el señor Caballero y después con las directoras de la Fundación Arte Panamá y conmigo, a fin de dejarnos saber las medidas que habían tomado en relación a lo denunciado y dejarnos con la tranquilidad de que el valiosísimo patrimonio pictórico con que, al menos, esa entidad cuenta, está a buen resguardo y buscando mejorar tanto sus condiciones como que se conozca entre los colaboradores y el público en general.

Los ejecutivos Azella Restrepo, César Quintero y Armando Acosta volvieron a reunirse conmigo y fuimos repasando todas las acciones que han ido llevando a cabo para preservar este valioso acervo cultural. La colección de la Caja de Ahorros tiene 859 piezas, ni una sola escultura, pero sí murales. Están exhibidas en sus 57 sucursales, gozando la casa matriz, recientemente restaurada, de la mayor cantidad de obras en su sede. Todas tienen fichas técnicas pero no están actualizadas, deben digitalizarse. En Milla 8 hay reseñas de las obras con datos del artista. No fue hasta el año 2002 que consta que estas obras son activos y aumentan de valor. Los auditores recomendaron que se pusieran de esa manera para que no se depreciaran. En el banco hay dos ítems así: los libros y las obras de arte.

EL BANCO DE LA FAMILIA

La Caja de Ahorros, fundada en 1934, ha gozado de la confianza y el prestigio de los panameños porque se ha posicionado como el banco de la familia, donde incentivar el ahorro ha sido parte de su misión y un personaje infantil el ‘leitmotiv' para hacerlo, el popular Zambo.

Dicha colección, como expliqué en la entrevista publicada a Jaime Caballero, se empezó a conformar en los años '70, cuando era vicepresidente de la República el Lic. Ricardo de la Espriella, quien junto a Luis Alberto Arias, entonces gerente del Banco Nacional y Luis Pabón, que a su vez estaba al frente de la Caja de Ahorros, iniciaron la colección que hoy es un activo formidable de ambas instituciones.

El señor Acosta, jefe de bienes patrimoniales, quien demuestra una gran pasión por la colección ya que tiene más de 20 años de laborar en la institución, fue muy amplio en las explicaciones que me ofrecieron.

A partir de esa voz de alarma que surgió de la entrevista de Jaime Caballero, sacaron del depósito de Milla 8 todos los cuadros y los fueron distribuyendo en las diferentes sucursales, ocupando los más importantes los 16 pisos de la casa matriz.

En su entrada hay un fabuloso mural en mosaico del maestro Guillermo Trujillo, que fue empaquetado y guardado celosamente cuando ese edificio se restauró hace unos años, y vuelto a colocar en el lobby.

De las 859 piezas que conforman la colección, solamente unas 130 están guardadas en un depósito en Río Abajo en las condiciones ideales para impedir su deterioro. Allí están también las que van para futuras sucursales y plumillas y obras gráficas, de menor valor.

Ya se empezó con un avalúo técnico especializado de cada una de las piezas, que va a determinar qué tipo de tratamiento se les debe dar, si solamente mantenimiento preventivo, si hay que re entelar, quitar hongos –algo común en nuestro clima – o si necesita algún otro tratamiento agresivo.

Después de ese avalúo técnico se pasará a hacer un avalúo económico, que estará a cargo de un funcionario que tiene el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para determinar el valor de las obras. Esa idea me parece descabellada porque seguramente ese funcionario no tiene el bagaje que tendría un especialista como pueden ser los evaluadores certificados y aceptados en Panamá.

De igual forma, les sugerí que sacaran el rubro restauración a licitación, puesto que en el patio hay nuevos restauradores que manejan novedosas técnicas.

La Caja de Ahorros ha suscrito como datos con la Presidencia (tienen 28 obras allí) y con el Ministerio de Relaciones Exteriores (su recién restaurado salón de actos Ricardo J. Alfaro tiene un mural del artista José Guillermo Mora Noli y uno de Alfredo Sinclair). En la sucursal de David también hay un mural de Trujillo.

Los empleados de la institución han empezado a relacionarse más con la colección, algunos no entienden del tema, por lo que una labor docente interna y externa sería de mucho valor.

Integrar la colección en los comunicados semanales de la institución y una cápsula educativa sobre la obra para que genere un grado de pertenencia sería muy didáctico.

El señor Acosta lamenta que la gente no aprecie el arte, y yo le insistí que las personas deben entenderlo y no sentir que es elitista. Se ha creado el voluntariado de la cultura, y los empleados pueden participar en actividades con su familia en actividades como las que organiza Olga Sinclair.

También les recomendé que se pusiera en la página web la colección, en un link donde el usuario vaya aprendiendo de cada una de las obras, de sus creadores, y es una excelente forma de presentación del banco. Les sugerí que hicieran una retros pectiva de la colección, en una sala de un museo de la ciudad, sea el de Arte Contemporáneo o del Canal, con un buen catálogo que sirva de referencia. Igualmente hacer alianza con el Banco Nacional para mostrar la verdadera colección de arte panameño. Hay que resaltar la importancia que le han dado al respeto por el patrimonio nacional.

La Caja de Ahorros cumple 83 años el 5 de julio, una exposición conmemorativa podría ser un esfuerzo para desde el año anterior, mostrar la colección en celebración de los 85 años.

A insistencia en las dos reuniones sostenidas, se han adelantado esfuerzos para que el Banco Nacional también haga lo mismo. La colección debe profesionalizarse. Cada cuadro debe tener una plaquita numerada con el nombre de la obra, del artista, la técnica y que pertenece a la Caja de Ahorros.

Ha sido una magnífica reacción a una crítica constructiva que no pretendía otra cosa sino la de preservar una parte de la memoria pictórica del país y en lo personal me complace que el beneficiario sea la colección, que es de todos los panameños. Esa es la respuesta responsable de una entidad que preserva su acervo. Pero estaré vigilante que se continúe con las buenas prácticas.

En el segundo piso hay una pinacoteca que debería ser replanteada para que sea visitada y se pueda apreciar porque como decía Gabriel García Márquez, ‘no solo hay que ser el mejor, sino que la gente lo sepa'.