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José Antonio Kast asume la presidencia de Chile y promete un ‘gobierno de emergencia’ centrado en seguridad y crecimiento
- 12/03/2026 00:00
Chile inauguró este miércoles una nueva etapa política con la toma de posesión de José Antonio Kast, quien asumió la presidencia del país y se convirtió en el mandatario más conservador desde el retorno de la democracia en 1990.
La ceremonia se realizó en el Congreso Nacional en Valparaíso, donde el abogado de 60 años recibió la banda presidencial frente a más de 1.150 invitados nacionales e internacionales.
El acto incluyó un gesto simbólico que no se veía desde hace más de tres décadas: la banda presidencial llevaba bordado el escudo institucional, un detalle que no había sido incorporado por los presidentes democráticos desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
Otro elemento que marcó la ceremonia fue la fórmula utilizada por el nuevo jefe de Estado. En lugar de prometer el cargo, Kast juró desempeñar fielmente su función, una expresión con connotación religiosa al implicar un compromiso ante Dios.
Tras la ceremonia, el nuevo presidente anunció que su administración comenzará a trabajar de inmediato en el “gobierno de emergencia” que prometió durante su campaña.
El traspaso de poder se produjo entre dos líderes situados en extremos ideológicos distintos.
El ahora expresidente Gabriel Boric, representante de una generación de izquierda que llegó al poder en 2022, entregó la banda presidencial a Kast en un ambiente institucional marcado por aplausos.
Boric asistió al acto sin corbata, mientras que Kast mantuvo una imagen formal junto a su esposa, Pía Adriasola, durante el recorrido hacia la testera del Congreso.
Una vez finalizado el traspaso de mando, Boric abandonó el recinto acompañado de su pareja, Paula Carrasco, su hijastro y su hija Violeta, de ocho meses.
Durante la ceremonia, el nuevo mandatario también presentó oficialmente a su gabinete, compuesto por 24 ministros: 13 hombres y 11 mujeres.
La toma de posesión contó con la asistencia de diversas autoridades extranjeras.
Entre los invitados destacaron el rey Felipe VI de España y los presidentes de Bolivia, Ecuador, Paraguay y Uruguay.
Uno de los momentos más comentados fue el abrazo entre Kast y el presidente argentino Javier Milei, con quien el mandatario chileno mantiene afinidad ideológica.
En contraste, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva canceló su participación en el evento alegando motivos de agenda, luego de conocerse la presencia del senador Flávio Bolsonaro, figura cercana a Kast y rival político de Lula en Brasil.
La jornada comenzó con una señal política favorable para el nuevo presidente.
Los partidos de la derecha tradicional chilena lograron el control administrativo de ambas cámaras del Congreso.
En el Senado, la senadora Paulina Núñez, del partido Renovación Nacional, fue elegida como presidenta de la mesa tras un acuerdo con sectores de centroizquierda.
Mientras tanto, en la Cámara de Diputados, el parlamentario Jorge Alessandri, de la Unión Demócrata Independiente, se impuso frente a la candidata del Partido de la Gente, Pamela Jiles.
En total, las fuerzas de derecha suman 76 escaños en un hemiciclo de 155 diputados, lo que les otorga una posición relevante, aunque sin mayoría absoluta.
Una de las primeras decisiones del nuevo mandatario fue renunciar a su militancia en el Partido Republicano, la organización política que fundó en 2019.
El gesto busca proyectar una imagen de unidad dentro del bloque conservador que respaldó su candidatura en la segunda vuelta electoral.
No es la primera vez que un presidente chileno adopta una medida similar.
El expresidente Sebastián Piñera renunció a su partido antes de asumir el poder, mientras que Patricio Aylwin, el primer presidente de la transición democrática, congeló su militancia demócrata cristiana antes de iniciar su mandato.
Antes de dirigirse al Congreso, Kast posó junto a su gabinete en el Palacio de Cerro Castillo, en Viña del Mar, en la que se convirtió en la primera fotografía oficial de su equipo ministerial.
Durante ese acto también envió un mensaje firme sobre seguridad pública tras conocerse el ataque contra un agente de Carabineros en Punta Arenas.
“Cuando atacan a un carabinero nos atacan a todos. Los vamos a perseguir, encontrar y encerrar aplicando todo el peso de la ley”, afirmó.
La agenda del nuevo presidente continuará con su traslado a La Moneda, donde residirá desde esta misma noche.
Entre sus primeras actividades oficiales figura la inauguración del año escolar en el Liceo Augusto D’Halmar, en Santiago.
Además, el jueves tiene previsto declarar una emergencia oncológica nacional desde un centro de salud, acompañado por varias de sus ministras, en lo que será una de las primeras políticas sociales de su administración.
Con estas medidas, Kast inicia su mandato intentando marcar el tono de una gestión que promete orden, seguridad y reactivación económica, en un país que atraviesa uno de los momentos políticos más polarizados desde el retorno de la democracia.