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25 de Nov de 2020

Cultura

Lectura, cimiento de la escritura

El creador de ‘Sin noticias de Gurb' reconoció que lee ‘poco los periódicos', aunque abundan entre sus aficiones las novelas y los libros de poesía

Lectura, cimiento de la escritura
El escritor Eduardo Mendoza desveló que a la hora de escribir un libro, sigue escribiendo a mano.

El escritor Eduardo Mendoza fue galardonado ayer con el VIII Premio José Luis Sampedro del festival Getafe Negro, que recibe con ‘mucha alegría' y con ironía: ‘Nunca sobran los premios. Si te toca el Gordo y el Niño, no te enfadas'.

Antes de la entrega del premio, que tuvo lugar en la Universidad Carlos III de Madrid, Mendoza explicó a los medios que ‘todos los premios son estupendos, pero este tiene su cosa'. ‘El Premio Cervantes es institucional; este también lo es, pero más casero', agregó.

Además, aseguró que José Luis Sampedro, que da nombre al galardón, era un ‘amigo muy querido' y un escritor ‘comprometido con su tiempo'. Previamente, el autor mantuvo una charla con el escritor y comisario de este festival, Lorenzo Silva, ante alumnos de secundaria de institutos de la zona.

Mendoza hizo un recorrido por su carrera y desveló que comenzó a escribir ‘antes de tener uso de razón; eso no quiere decir que la tenga ahora', bromeó.

El creador de ‘Sin noticias de Gurb' reconoció que lee ‘poco los periódicos', aunque abundan entre sus aficiones las novelas y los libros de poesía: ‘Me parece más necesario para mí, igual que un médico lee más revistas de medicina que las declaraciones del Congreso'.

Asimismo, admitió que no recuerda ‘un momento' en su vida sin haber estado leyendo y escribiendo, ya que eran ‘de las pocas diversiones y fuentes de información que había en ese momento'.

‘Cuando publiqué la primera novela, llevaba 30 años escribiendo', apuntó el autor de ‘La verdad sobre el caso Savolta' y destacó que la lectura de los clásicos de la literatura ha sido clave para su narrativa, ya que proporciona ‘unos cimientos que permiten escribir cualquier cosa con una cierta seguridad'.

En cuanto a su estilo, tan marcado por el humor, Mendoza explicó que sigue la tradición de la literatura clásica, algo que cambió en el siglo XIX, cuando los libros se volvieron muy serios, salvo Charles Dickens.