La Estrella de Panamá
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16 de Oct de 2019

Cultura

Todas las empresas serán sociales

El fin de semana pasado, tuve la fortuna de participar y apoyar otro ejercicio de innovación social y abierta

El primer ejercicio de innovación social en Panamá se realizó en Bella Vista el año 2016, se llamó ‘Bella Vista Innova' y sirvió como guía para el diagnóstico y el levantamiento del potencial innovador del corregimiento, de hecho existe una nota en este mismo medio sobre el tema  y pormenores de este caso pueden verse en bellavistainnova.kernelcmt.org.

El fin de semana pasado, tuve la fortuna de participar y apoyar otro ejercicio de innovación social y abierta, esta vez impulsada por Senacyt en cabeza de Mariabel Dutari, quien coordina los esfuerzos de la institución en este rubro. El ejercicio duró tres días y juntó a un grupo de más de 60 jóvenes del interior, se realizó en la ciudad de Santiago y logró poner de manifiesto la necesidad que tienen los diferentes estamentos del país de encontrar otras maneras de ver el mundo, de encontrar nuevas soluciones a los problemas y, sobre todo, del hambre que tienen los jóvenes de nuevos espacios y ecosistemas. Mientras participaba en el proceso, me preguntaba cómo iban a responderle las empresas y el ámbito empresarial en general a esta generación.

Por lo menos una vez a la semana me reúno con alguien del mundo empresarial, y casi siempre en algún momento de la conversación, el tema gira en torno a la necesidad de crear algo nuevo, de las crisis y de cómo el mundo les cambió. Siempre les digo que deben pensar más en el usuario y cómo generarle valor, la mayoría está pensando más en su ganancia y menos en lo que hacen por su usuario.

Las empresas sociales son aquellas que no solo buscan generar beneficio económico, también apuntan a generar desarrollo en el ecosistema donde están, son entes generadores de bienestar para todo aquel que entre en contacto con ellos, incluyendo al planeta. Cuando nacieron este tipo de empresas, quienes las constituían eran vistos como una suerte de ‘hippies'. Hoy las cosas han cambiado, pues las empresas que no se conectan con sus comunidades están simplemente desapareciendo, en el futuro próximo todas las empresas tendrán que ser sociales, no hay que olvidar que están hechas de gente, sus accionistas son gente y sus clientes también son gente... es obvio que su razón de ser es ‘la gente'.

Las empresas que no logren tener un propósito más allá de entregar su producto, que no logren insertarse en su comunidad y no logren inspirar a sus empleados, le van a dejar su espacio a las que sí lo hagan. Ver a todos estos jóvenes del interior y conversar con personas como Mariabel, me confirman que el proceso ya comenzó en Panamá, espero que pronto se extienda y cambie para siempre la forma de concebir los negocios en el país.

COLUMNISTA