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07 de May de 2021

Cultura

El legado de la Escuela de Artes Plásticas en Panamá

La institución encargada de formar a los nuevos artistas del país se funda un 13 de agosto de 1913 bajo el esfuerzo de Roberto Lewis

El pasado 13 de agosto se cumplió el 105 aniversario de fundación de la primera escuela de artes plásticas en el país.

En esta segunda entrega del especial en conmemoración del Día Nacional del Artista Plástico, nos referiremos a la llegada del arte al Istmo y el legado que han dejado los artistas panameños desde tiempos de la era republicana.

La historia señala al pintor colombo-panameño Epifanio Garay (Colombia, 1849 - 1903) como el gran precursor de la plástica en Panamá y el motivador entre la juventud para la realización de obras artísticas, especialmente la pintura.

Y es que las obras de Garay estuvieron marcadas por el academicismo, arte que aprendió de los maestros franceses William Bouguereau y León Bonnat, cuando vivió en París, Francia. A su regreso se traslada a Panamá —adherida en aquel momento a la Gran Colombia desde 1821—. Sus obras fueron de gran interés para las autoridades panameñas de la época por lo que suscribieron con Garay un contrato para realizar retratos al óleo.

Se dice que el pintor colombo-panameño fue quien hizo los primeros retratos de Simón Bolívar, José de Fábrega, Tomás Herrera y Justo Arosemena.

1988

NACE LA ESCUELA Y EL DEPARTAMENTO DE ARTES VISUALES

En el seno de la Facultad de Arquitectura gracias a los ingentes esfuerzos de Maestros de la Plástica Panameña de la talla de Alberto Dutary, Manuel Chong Neto, Juan Manuel Cedeño, entre otros… En 1993 la Escuela se anexa a la recién creada Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Panamá.

A partir del año 2000 la Escuela de Artes Plásticas y Visuales, cambia su nombre por Escuela de Artes Visuales y el Departamento de Artes Plásticas y Visuales por Departamento de Artes Visuales. ‘De esta manera la carrera que se impartía queda establecida como licenciatura en Bellas Artes con especialización en Artes Visuales, con su respectiva área de énfasis. Ello conlleva la actualización de las carreras, lo que incorpora al pensum educativo los avances tecnológicos que en el área de las Artes Visuales se desarrollan en la actualidad', acota Marisol Dutary.

Actualmente las carreras que se ofertan otorgan los siguientes títulos: Licenciatura en Bellas Artes con especialización en Artes Visuales con énfasis en: Dibujo y Pintura; Técnicas de Impresión; Escultura y Diseño Artístico Visual.

Gracias a la iniciativa de Garay y después del movimiento separatista en Panamá, mediante Decreto N° 23, de 13 de mayo de 1904, la primera Convención Nacional Constituyente crea la Escuela Nacional de Música y Declamación y, junto a ella, se considera anexar la creación inmediata de una Escuela de Artes Plásticas. Estas dos escuelas constituyeron el Instituto Nacional de Bellas Artes.

Pero con el Decreto N°79 del 26 de junio de 1913, recibe el nombre oficial de Escuela de Dibujo y Pintura durante la administración del periodista e historiador panameño Guillermo Andreve (1879-1940), siendo su primera sede el Instituto Nacional.

Sin embargo, el nacimiento de la Escuela Nacional de Artes Plásticas (13 de agosto de 1913) se debió al esfuerzo del artista Roberto Lewis (1874-1949), primer director del plantel y quien da un gran impulso para lograr el reconocimiento de la pintura panameña.

Para el doctor Jorge E. Sinclair Ávila, director de la Fundación Alfredo Sinclair, el inicio de las artes plásticas en Panamá se remonta ciertamente al trabajo de Lewis y también al de Humberto Ivaldi (1909-1947), éste último, considerado el precursor del cromatismo en la plástica nacional, quienes además, fueron maestros de su padre Alfredo Sinclair Ballesteros (1914 -2014) en los años 1920 y 1930.

‘Mi padre deja en Panamá un referente cultural bien marcado, desde el punto de vista pictórico, porque con él se inició el expresionismo abstracto como parte del modernismo de la pintura panameña', asevera Sinclair Ávila.

MÁS QUE UN LEGADO

Para las nuevas generaciones de artistas nacionales la Escuela Nacional de Artes Plásticas en Panamá formó a grandes maestros de la pintura y la escultura. De acuerdo con Sinclair esta nueva generación de pintores entre los que se destacan Alfredo Sinclair, Juan Manuel Cedeño (1915-1997) y Juan Bautista Jeanine (1922-1982) revolucionan la pintura panameña .

‘Mi padre, considerado el padre del expresionismo abstracto en Latinoamérica y en Panamá, supera al artista plástico peruano Abraham Fernando de Szyszlo Valdelomar, quien también desarrolló el arte abstracto en América Latina', afirma Sinclair Ávila.

Uno de los pintores de esa nueva generación fue Alberto Dutary (1932 – 1998) ‘Mi esposo estudió el arte de la pintura en la Escuela de Bellas Artes de Panamá entre 1950 y 1952, y viendo que en el país había una necesidad de una escuela de arte funda en 1962 el Instituto Panameño del Arte y en 1988 funda la carrera de artes plásticas dentro de la Facultad de Arquitectura de de la Universidad de Panamá (UP)', señala Marisol Dutary, viuda del artista.

‘Como no existía una facultad de arte como especialización, las personas tenían que estudiar fuera de Panamá o sino estudiaban dibujo en la facultad de arquitectura. Mi esposo era profesor en la facultad de arquitectura en la UP y logró con mucho esfuerzo junto a otros tres pintores fundar la carrera de artes, la cual se dicta en la facultad de bellas artes ubicada en Curundu actualmente', reseña Dutary vía telefónica.

Asegura que Alberto Dutary fue un pintor muy polifacético. ‘Mi esposo hizo toda la gama de la pintura, abstractos, realismo, impresionismo. También realizó pintura Goyesca por mucho tiempo. Era muy polifacético', asegura, mientras que los demás artistas seguían una escuela en especial.

Jorge Sinclair asegura que el legado que su padre deja a la juventud de hoy y en la historia de la pintura panameña está basado en el impresionismo abstracto. ‘Como ejemplo están los pintores Antonio Alvarado, y muchos otros artistas panameños los cuales fueron alumnos de él en la facultad de Bellas Artes de la Universidad de Panamá y en la Escuela Nacional de Pintura'.

Mario Calvit, por su parte, reconoce que además de la influencia del eucatoriano Oswaldo Guayasamín, recibió grandes enseñanzas de Manuel Chong Neto y especialmente Alfredo Sinclair ‘fue el maestro que nos enseñó a usar estos diferentes medios. Él llegó de Argentina usando una técnica muy depurada: el óleo a pincel. Con él aprendí recursos técnicos innovadores. Él impregnaba el lienzo con vidrio molido. Lo esparcía en la superfice, lo cual le daba al lienzo mucha luminosidad y brillo', rememora.

‘También descubrió que el uso de la cola blanca, al secarse se transparentaba y daba un valor diferente al acabado. Alfredo y yo fuimos muy amigos. Cuando se habla de pintura local, hay que mencionar a Alfredo Sinclair porque fue un artista innovador', puntualiza Calvit.

PANAMÁ NECESITA SABER MÁS DEL ARTE DE LA PINTURA

Dutary y Sinclair coinciden en que Panamá, a nivel gubernamental no le brinda el apoyo necesario a la cultura en general y eso no debería pasar porque la cultura es lo que identifica a un país.

‘La juventud de hoy merece que se le instruya culturalmente para que dejen a un lado la delincuencia y tengan más accesibilidad a los pocos museos que hay en Panamá y así acrecienten sus conocimientos o se interesen más por la pintura', enfatiza Sinclair.