La Estrella de Panamá
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18 de Sep de 2019

Cultura

Aquel proceso que pretendía ser revolucionario

Una mirada interpretativa a las Bellas Artes de Panamá. Desde 1978 a las revueltas de los ochenta (segunda parte)

Herrerabarría, el Dexa y el talento

Una mañana de la primavera de junio de 1982, en la ciudad de Florencia, Italia, Roy Arcia me hablaba de todas las actividades que el movimiento Ars Natura había realizado en Panamá. Estábamos en los jardines del Parco della Cascine, en ocasión del Festival Nacional de la Unidad; yo realizaba un mural móvil sobre la situación política en Centroamérica cuyo título era ‘La Paz'.

Ahí se intercambiaban muchas informaciones sobre los trabajos que en tierra istmeña se estaban realizando. Entre los artistas latinoamericanos que dirigí en esos años, se encontraba también el panameño Bernardo Arrocha, del grupo Ars Natura, cerca de 1981. Pero fue Roy Arcia quien toma la palabra y dice algo muy interesante, motivo de esta referencia histórica.

Nos dice Roy: ‘En 1979 cuando la Escuela de Artes plásticas se encontraba en vía Israel, Adriano Herrerabarría tenía un convenio que exigía que cada alumno que sobresalía en nuestra escuela, hiciera una estadía en el Dexa —que estaba bajo la guía de Rodrigo Jaén—. Fui seleccionado y llegué al Dexa. Meses después, quedé fascinado por la manera como trabajaba el grupo Ars Natura, pues en la galería de esa institución se presentó la histórica exposición ‘Blanco y Negro'. De inmediato el profesor Jaén me incorporó a ese grupo, siendo ésta la segunda generación de alumnos en participar de Ars Natura'.

Me acojo a esta referencia histórica para subrayar el recorrido que la educación artística había delineado con la integración del alumno, visión que dio frutos en la preparación pedagógica de nuestros talentos.

A su vez, gracias a las constantes peticiones que Adriano Herrerabarría nos hacía llegar —a los que nos encontrábamos en el exterior— para que sirviéramos de puente y estímulos a nuestros compatriotas. Muchos de ellos viajaron a especializarse en los mejores lugares del mundo, y Roy hace parte de ese grupo que proviene de la Escuela de Artes Plásticas de Panamá; por eso su presencia en Italia.

La educación artística en el Panamá de ese entonces era forjada por una visión pedagógica que trataba de fortalecer el alumno, más allá de los límites de la preparación casera. Cumplir con la reforma educativa para formación de aquellos que elegían la carrera artística en un proceso que presumía ser revolucionario.

Ars Natura no fue el único grupo surgido en ese periodo, pues la fecundidad fue tal que, abarcó muchas disciplinas artísticas que tuvieron como base el Departamento de Expresiones Artística de la Universidad de Panamá (Dexa).

De esos grupos podemos recordar: el grupo Takate, de Emilio Mojica; grupo teatral Oveja Negra, de Ileana Solís Palma, con sus acciones en las calles; grupo Juegos, dirigido por Danny Caldén; Grupo Teatral Los Trashumantes, El Taller de Teatro Universitario, el de Roberto MacKay Asa Nisi Masa, el Grupo Teatro Espacio Cero, y muchos otros que, como el grupo guna Nietos del Sol del bailarín Iguandili López y el coreógrafo Diguar Sapi, tocaron temas sobre la integración de distintas disciplina artísticas y la identidad cultural.

De ese fervor nacen, entrando a la mitad de los años 80, las actividades de la Brigada Muralista Felicia Santizo, formada por los hermanos Cáncer y Viyillo Ortega.

No podemos olvidar que, desde las aulas de la Escuela de Artes Plásticas, se seguía empujando para que jóvenes de diferentes estratos sociales, pudieran desarrollar sus sueños a través de su talento artístico, en los centros educativos abiertos en todo el país.

Arcia en los ochenta

Roy Arcia, procedente de La Chorrera, se incorpora al grupo –en 1979-. Uno de los personajes que realizó muchos trabajos individuales y experiencias colectivas que fueron claves para el desarrollo de ese fervor a finales de los años setenta.

Lo interesante del grupo Ars Natura es la diversidad de disciplinas que se unen y el momento histórico en el que realiza sus acciones. Es por eso que regresamos a recordar que nace con su manifiesto Circular, bajo las atentas guías de Merejo, Rodrigo Jaén y Richards. Se incorporan a su vez, Bernardo Arrocha (artes plásticas), Luis Carlos Jiménez (artes plásticas) y Elvis Antonio Aguirre (artes plásticas). También se suman Danny Caldén (teatro), Mireya Navarro (danza), Omar Núñez (artes plásticas), Doris Chavera (danza), José Arrocha (arquitectura), Eduardo Gof (pintor autodidacta), Cenit Ortega (apoyo logístico), Yolanda Gonzáles (apoyo logístico), Rubén Contreras (artes plásticas), Rosa Cigarruista (periodismo), Miguel Ángel Sánchez (sociología), Manuel Calderón Pimentel (sociología), Carmen Herrera (folklor) y Roy Arcia (artes plásticas).

1980 Expo Blanco y Negro (Colectiva Integración artística Galería Dexa).

El trabajo que impresiona al joven Arcia es uno de los trabajos experimentales muy interesantes, que utilizó materiales efímeros, confecciones artesanales, se crearon formas geométricas concéntricas, con la intensión de crear una ambientación que jugase con los colores a base del negro y el blanco. A ello se unió el grupo de teatro de Danny Caldén, que hizo una fusión de acción teatral, donde el objetivo central era la lucha de clases y las ideologías del dominio del hombre sobre el hombre.

Son innumerables las actuaciones que el grupo realizó y, a su vez, muchas las exhibiciones individuales que acompañaban los espacios de la Galería Dexa y espacios públicos de la ciudad.

El grupo, en 1979, había sacudido el ambiente con el trabajo experimental ‘Homenaje a la Muerte' con acciones corporales a manera de happenings artísticos. La calidad de cada colectiva era curada minuciosamente. Aquí me paro para recordar una interesante exposición (la primera) que Roy Arcia realizó. Su título: Malacia.

Malacia de Roy Arcia

El 27 de abril de 1981, el Arte Ecológico viene descrito donde la galería se convierte en un invernadero, el público es invitado a circular en un piso de hierba natural y lo introduce a una selva de arbustos, ambientado con el cantar de aves tropicales. Es un cuestionamiento sobre la problemática del Hombre y la Naturaleza. Este trabajo experimental resulta un avance en los trabajos individuales de Arcia, que afirma las plataformas con el cual todo el grupo se expresaba y la manera como se desarrollaba el colectivo.

He tomado, para este segundo artículo, al artista visual Roy Arcia, como ‘el Virgilio, acompañador de Dante, en su Divina Comedia', para que nos ilumine en esos olvidados años, debido a que es uno de los creadores del Documental: ‘Luz y guía de un arte experimental' (2006), que acompaña mis tres artículos para que conozcamos de viva voz, a los protagonistas de ese fecundo periodo de las Artes en Panamá.

Además de invitarte a apreciar el documental, te espero el próximo lunes 24, con Emilio Torres y sus declaraciones sobre las artes en los años 1970-1980 en Panamá.

‘La educación artística en el Panamá de ese entonces era forjada por una visión pedagógica que trataba de fortalecer el alumno, más allá de los límites de la preparación casera. Cumplir con la reforma educativa para formación de aquellos que elegían la carrera artística en un proceso que presumía ser revolucionario'