09 de Dic de 2021

Cultura

En busca de las luces del norte

Alejandro Huerta Franco emprenderá un viaje en automóvil hasta Fairbanks, Alaska. Su sueño: ondear la bandera de Panamá mientras observa la aurora boreal

Viajar hasta Alaska, Estados Unidos, conduciendo un automóvil no es algo común, principalmente si el trayecto inicia desde Centroamérica. Aunque pareciera una región alejada de todo lo cotidiano, hay muchos aventureros dispuestos a cruzar fronteras, carreteras (en buen y mal estado), llanuras y montañas a través de la vía Panamericana que conduce hasta esta ciudad estadounidense, conocida por algunos como la última frontera.

Alejandro Huerta Franco, de 26 años, se dispone este 15 de julio realizar el mítico viaje. Para este joven venezolano residente en Panamá desde hace 12 años, se trata de uno de sus más grandes retos, ya que será la aventura terrestre más larga de su vida: recorrerá 15 mil kilómetros con una expectativa de llegar a los 18 mil. Para ello, renunció a su trabajo en la Zona Libre de Colón.

Su mayor propósito es ser testigo de una misteriosa y brillante cortina de luz, conocida como aurora boreal, desde la ciudad de Fairbanks, Alaska, una localidad perteneciente a la región que rodea el Polo Norte y conocida como ‘óvalo auroral'.

‘Mi meta es ondear la bandera de Panamá mientras observo la aurora boreal. Desde pequeño siempre he querido verla. Recuerdo que a los seis años la observé por primera vez en un programa de televisión'.

El mejor momento del día para presenciar este fenómeno es desde las primeras horas de la noche hasta las altas horas de la madrugada.

‘Mi meta es ondear la bandera de Panamá mientras observo la aurora boreal. Desde pequeño siempre he querido verla. Recuerdo que a los seis años la observé por primera vez en un programa de televisión y me pareció fascinante', comenta Huerta durante una entrevista con La Estrella de Panamá .

Confiesa que durante una visita a Yaviza, Darién, notó un letrero que rezaba: ‘Bienvenidos a Yaviza, kilómetro 12,580, final desde Alaska' y estando ahí se dijo: ‘Ya estoy en el final, ¿qué tal si me voy al extremo norte?' .

Tras es episodio surgió la idea de realizar la travesía hasta Alaska, obviando Sudamérica, ya que esta ruta se vería interrumpida por el tapón de Darién.

El joven aventurero agrega que más allá de conocer, busca inspirar a otros ‘a que se motiven y no pospongan sus sueños'.

Anota que probablemente podría llevarse unas cutarras, un sombrero pintao o una pollera, para su novia, quien le acompañará a este destino, en una aventura que coincidirá con las fechas patrias. ‘Ideal para mostrar en el sitio nuestras costumbres y darnos a conocer como país'.

Agradecimiento con el Istmo

Con esta experiencia, Huerta espera lograr la promoción de Panamá como un lugar de atractivo turístico. ‘A pesar de no haber nacido en este país, aquí va un panameño —porque así me siento— a llevar la bandera hasta Alaska', reitera el creador de Vibes of Panama.

¿Y por qué no la bandera de Venezuela? Para el viajero, llevar el pabellón nacional hasta esta ciudad es un mecanismo de retribución a todas las oportunidades y las buenas energías que le ha dado Panamá, tanto a él como a su familia.

‘Con esto no digo que mi país no tenga importancia, porque sí la tiene. Sé de dónde vengo y no se me olvidará jamás; sin embargo, considero que debo dedicarle este viaje a Panamá, porque me ha dado todo', resalta.

El clima

Al emprender un viaje tan largo, siempre es necesario prepararse para todo tipo de clima, algo a lo que Huerta está acostumbrado, ya que desde su niñez recorría diversas latitudes, junto a sus padres, desde Venezuela. ‘De pequeño anduve con mis padres largas distancias en carro a través del Amazonas hasta llegar a Brasil y Colombia', recuerda.

‘Creo que hay muchos prejuicios sobre algunos países. Mi gran deseo es irme ‘ya' para decirle al mundo que hay muchas cosas buenas que destacar'.

El frío de Alaska no le preocupa, ya que creció en una ciudad bastante fría. Sin embargo, a medida que se acerquen al hemisferio norte y al círculo polar ártico se equipará con los accesorios necesarios para el clima. ‘De nada sirve que nos llevemos el carro repleto de cosas que no vamos a utilizar hasta llegar a Estados Unidos. Por ahora nos vamos con lo esencial', detalla.

Considera que hay escepticismo con respecto a recorrer la región centroamericana en carretera. ‘Creo que hay muchos prejuicios sobre algunos países. Mi gran deseo es irme ‘ya' para decirle al mundo que hay muchas cosas buenas que destacar' .

La ruta

El recorrido se inicia en Panamá, continúa en Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala, Belice, México, Estados Unidos, Canadá y Alaska. Según Huerta, podría demorar de uno a 30 días en cada país, todo dependerá de las condiciones que impongan las distancias.

‘En abril hice una prueba y viajé de Panamá a Costa Rica en mi carro para medir el terreno, ver qué se sentía al cruzar una frontera y lo que me hacía falta para acondicionar mejor el 4x4', explica.

¿Por qué viajar en julio? Huerta confirma que escogió estos meses para ver la aurora boreal. ‘Mientras más cerca estemos del invierno, más horas de noche (entre 14 y 16 horas) voy a tener para ver la actividad solar y cómo ésta se expresa o se convierte en una aurora boreal', reseña.

De igual forma, agradece a las marcas que ayudaron con el equipamiento del carro y a las personas que creyeron y apoyaron su proyecto.

‘Lo importante de cumplir cualquier sueño es tener una meta clara. Creemos que hay que tenerle terror al fracaso, pero no hay ningún fracaso que no brinde una enseñanza, así que de cualquier forma será una victoria', indica.

Lo cierto es que este apasionado trotamundos podría terminar disfrutando de los glaciares al estilo de ‘La Era del Hielo' o de las tantas actividades al aire libre en los bosques y montañas de este suelo.