Panamá,25º

10 de Dec de 2019

Cultura

Alfredo Belda, un artista irreverente con crítica social

Una mirada interpretativa al arte contemporáneo de Panamá

Cuando escuchamos hablar de las Artes Contemporáneas, ¿qué entendemos?, ¿qué idea aflora para argumentar sobre este tema? Con toda la sinceridad del caso, ¿cómprendemos algo sobre estas disciplinas? Difícilmente nos interrogamos sobre este tema. A veces pasamos la página y listo. Pero en verdad, cuando pensamos en este lenguaje artístico, en nuestra memoria solo encontramos disparatadas obras y no logramos ir más allá.

Cada uno de nosotros lleva su entendimiento personal, aquello que nos es familiar, que nos da satisfacción y seguridad, porque todo lo que nos hace salir de nuestra zona de confort muchas veces nos perturba y lo consideramos un salto en el vacío… al parecer activamos el ‘ya es difícil vivir en este confuso trajín', ¿por qué complicarnos la vida?

Las Artes Contemporáneas son disciplinas artísticas que permiten a los artistas expresar sus ideas con la utilización del cuerpo, la acción, la cámara de video y fotográfica, con el uso de las técnicas teatrales y con aquellos medios inusuales a las brindadas por las Bellas Artes; tratan de provocar en el público reacciones sobre temas de intereses sociales o de concepciones conflictuales y otras problemáticas.

Contamos con intrépidos artistas en nuestro Panamá que conjugan con gran habilidad esas disciplinas, que han engrandecido con sus acciones el historial creativo de las artes visivas nacionales, con la peculiaridad de que parte de sus realizaciones son desconocidas al público en general… porque muchas veces el soporte informativo ha mal registrado dichas acciones, empobreciendo lo novedoso de esta disciplina, desorientando la oportunidad de enriquecernos a través de ellas.

Con esta reflexión, abrimos esta pequeña ventana, para tratar de desmenuzar esas propuestas, empaparnos de ellas, para expurgarnos (en lo posible) a través de la explicación y del conocimiento.

Alfredo Belda y sus alter egos

Educado por una madre nacida en España, que vivió en Paraguay y Argentina, que viajó a París para estudiar el francés, que luego fue a Burdeos, donde encuentra a José, un panameño próximo a graduarse de Doctor en Economía; forman el núcleo que procrea y educa a tres hijos, de los que Manuel Alfredo Belda es el menor.

Al remembrar esa instancia, Belda me dice: ‘mis hermanos hicieron el conservatorio de música y actividades extracurriculares, pero yo no, porque era muy inquieto… ella (mi madre) me decía que yo era un niño muy especial'. Fue su madre quien le descubre la capacidad artística para el dibujo, pero es el ambiente familiar que lo forja en la disciplina, el amor por la literatura, los idiomas y una fuerte sensibilidad por los problemas sociales.

Alfredo se gradúa de la Universidad de Panamá en la Licenciatura en Economía y por cuatro años asiste a la Universidad de Barcelona, España, donde consigue su maestría en Evaluación de Proyectos Sociales e Historia Económica.

Llevado de la mano de la joven curiosidad, realiza muchos viajes por Francia, Alemania, Inglaterra, Brasil, Cuba, siendo esa experiencia el periplo surcado hacia su preparación intelectual.

Inicios artísticos en Panamá

En Panamá las intervenciones performáticas inician en diciembre del 2009, cuando Alfredo, para las manifestaciones contra la invasión americana, se inventa sus ‘plantillas grafitos', intervenciones con esténcil, donde una sola ‘imagen-mensaje escrito' se reproduce al infinito por los espacios urbanos de la ciudad.

Entonces comienza a unir a la acción con un personaje, característica que distinguirá la manera muy personal de la expresión artística de Alfredo y la clave de lectura para ubicarlo en el panorama artístico panameño. A través del alter ego, Alfredo Belda crea su nombre artístico y sus personajes que le servirán para sostener sus inesperadas acciones performáticas.

En febrero del 2011, en las protestas sobre la ‘ley chorizo', aparece con más claridad el primer personaje ‘Hombre verde' y la frase ‘El oro de Panamá es verde', que hace viral en las redes sociales (la frase es de su amigo Raúl Kelly). En estas acciones performáticas, usa sus ‘planillas grafitos'. Pero en abril del mismo año, reaparece el ‘Hombre verde' en la marcha de las antorchas en el Casco Antiguo con la provocación ‘Bamos Vien', eslogan que se transformó en un hashtag viral.

No podemos olvidar que Alfredo es miembro activo, desde el 2010, del combativo Kolectivo, agrupación de jóvenes creativos panameños que tuvo encendida la llama artística en la capital panameña. Belda se une a ese grupo de grafiteros y muralistas urbanos donde Herry Lombardo, Aris Rodríguez y otros jóvenes, logran polarizar la atención de los medios informáticos sobre la precariedad de la situación cultural en Panamá. Con este grupo participa en muchas iniciativas a lo largo de todo 2011, 2012 y 2013.

Para el 2013, Alfredo crea el personaje ‘El Candigato'. Se postula como candidato presidencial para las elecciones del 2014, una acción a riesgo, presuntuosa, que pretende ser una operación que utiliza las herramientas de la fastuosa maquinaria pre-electoral, para provocar reflexiones contradictorias al mismo sistema.

Así, deja a póstumo, huellas de su acción-goliardesca; une a sus personajes dos Clown, personajes de ficción que, como el suyo, llevan a comprender su acción artística. Alfredo es acompañado por Copetín y Maquinon, conocidos cómicos de la ciudad de Panamá,y logra crear curiosidad entorno a su personaje.

Para el 2015 crece el proyecto ‘Belda poesía para la ciudad' y viene denominado ‘el poeta del Casco Antiguo'. Nace entonces la serie: ‘Bórrame a besos', ‘Tr siento' y otros; versos grafitados en los antiguos muros y abandonados zaguanes en el barrio de Santa Ana y San Felipe.

Alfredo sigue con varias intervenciones hasta presentarnos (en 2017) ‘Súper corrupto', un personaje que le permite recoger el malestar colectivo, enviar mensajes sobre la sensibilización a las próximas elecciones del 2019. Pero por lo que viene conocido Alfreda Belda es por el desnudo en el Tribunal Electoral, que a continuación explicaré.

Abril 2018. En la conmemoración del natalicio de León A. Soto (11 de abril), Alfredo programa su acción artística ‘Blanco y negro', que se trataba de cumplir una acción de cambiarse las vestimentas, de blanco a negro, obviamente, quedando desnudo unos segundos para llamar la atención de los medios y poder discernir sobre la trasparencia que cada candidato debería tener para presentarse en las cercanas elecciones, y lo hace en el Tribunal Electoral. La acción tuvo una repercusión esperada, que permitió a Alfredo Belda expresar los motivos de su acción política y artística. Las operaciones que realiza crean reacciones en el público, en pro y en contra de sus personajes, mas son momentos de colectiva reflexión.

Quisiera cerrar este artículo con una reflexión personal. Pertenezco a esa generación de personas que nunca imaginó el poder de las comunicaciones visivas… allende mis recuerdos, un teléfono en una mesita custodiada celosamente por mi madre, y hoy, en mi presente -entre mis manos - un celular.

Los cambios son frutos de nuevas creaciones, mientras que el pasado es herencia imperdible, porque es el fruto de nuestras experiencias personales y colectivas. Así, las Artes son un sinfín de ‘tantas cosas' que experimenta nuevas maneras de expresarse, ampliando los horizontes de nuestro entendimiento.

La función del arte (para aquellos que le dan una función) es estimular el pensamiento, muchas veces inquietándonos, para hacernos evolucionar.

Esa compleja estructura siempre ha abierto nuevos escenarios y todo eso se vuelve realidad, cuando inesperados jóvenes talentosos ponen en juego su propia credibilidad para que nos unamos en participadas reflexiones y salgamos a imaginar horizontes impensables, para el desarrollo de todos. Si esa función dejara de existir, no sabría cuál comprometida manera acompañaría nuestra creatividad.

Un artista rebelde y un amante del arte contemporáneo

Manuel Alfredo Quintero Belda nace en ciudad de Panamá en al año 1977, economista de formación con dos maestrías una por la Universidad de Panamá (Evaluación de Proyectos) e Historia Económica (Universidad de Barcelona) tiene más de 15 años como investigador y profesor.

En el año 2011 comienza su periplo artístico de la mano de El Kolectivo, grupo multidisciplinar que utiliza el arte como medio de protesta. Poeta, gestor cultural, creador del Vandalismo romántico (escribir versos poéticos por la ciudad), su arte transita desde la creación literaria, el videoarte, la provocación y principalmente el derecho a disentir.