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10 de Dec de 2019

Cultura

Cheryl Edison, la gurú de las 'startups'

La norteamericana, reconocida como una emprendedora en serie de Silicon Valley y experta en desarrollo de negocios globales, piensa que el emprendimiento es innovar, buscar una necesidad que resolver y no simplemente una forma de ganar dinero

Cheryl Edison estuvo la semana pasada en Panamá participando en conferencias.Embajada de Estados Unidos

Cheryl Edison es una de esas personas que transmiten una vibra positiva. Aquellas que te impulsan a dejar todo atrás, explorar y abrirte camino para emprender y comenzar tu negocio propio.

Su carisma, su personalidad y su sencillez son su mejor carta de presentación. Y su experiencia e historia de éxito, la mejor motivación para emprender.

Y es que para esta mujer empresaria de origen norteamericano “todos —hombres y mujeres— tenemos el potencial para emprender, solo hay que dar el paso y atreverse a buscar ese sueño y alcanzarlo”.

Mundialmente, Cheryl es reconocida como una emprendedora en serie de Silicon Valley y experta en desarrollo de negocios globales en los cinco continentes, y piensa que el emprendimiento es innovar, buscar una necesidad que resolver y no simplemente una forma de ganar dinero.

“El éxito no tiene nada que ver con los número del bolsillo ni como se ha pensado, sino es una sensación del corazón. Es esa sensación en que tu alma y tu energía, van por arriba. Es un logro que te viene del corazón”, calificó Cheryl, durante un conversatorio con periodistas celebrado recientemente en Panamá, en la Semana Global del Emprendimiento.

“El éxito no tiene nada que ver con los números del bolsillo sino es una sensación del corazón. Es esa sensación de que tu alma y tu energía van por arriba. Es un logro que te viene del corazón”.

Tampoco cree en que las oportunidades para emprender de hoy en día estén en los negocios de venta, ni en las competencias de ofertas, pues es un mercado que se encuentra sobresaturado.

Su visión más bien se centra en que para que haya innovación tiene que haber mezclas entre industrias, entre el arte, la ciencia y las matemáticas. Sin embargo se requiere de espacios físicos de colaboración abierta (makerspaces) donde la gente puede jugar, probar y notar.

Para arrancar el sistema de startups, remarcó, quizás se puede empezar con makerspaces con coworking al lado, donde se unan las corporaciones y universidades con la mentalidad y cultura de emprendimiento, pero con apoyo del gobierno.

En ese contexto se mostró optimista sobre cómo en Panamá y en otras partes del mundo, poco a poco, la educación y el estilo tradicional de hacer negocios – con foco en ciencias, tecnología, ingeniería y matemática- está abriendo un espacio para incorporar también la cultura y el arte en esta tendencia.

“Es en este espacio de juego en que ocurre realmente la innovación”, apuntó la especialista, quien compartió que los pasos para emprender un proyecto se basan en: “crear productos o servicios, medir la reacción del cliente, pivotear (cambiar de estrategia empresarial) y seguir haciendo más y más”.

Cheryl Edison, la gurú de las 'startups'

Pero para lograr un ecosistema emprendedor exitoso, añadió, se necesitan de factores que trabajen uno con el otro. Mencionó que en primer lugar debe existir una alta densidad de startups; por otro lado, es imprescindible que los actores académicos y gubernamentales del país estén participando de esta conversación sobre innovación y emprendedurismo.

Asimismo cree que los gobiernos deben ser capaces de identificar si las leyes vigentes favorecen la innovación y el emprendimiento y ajustar la legislación para apoyar estos motores económicos.

A su vez es esencial que exista capital de riesgo o capital para invertir en estos elementos previos y finalmente es necesario tener una infraestructura adecuada. Sin estos elementos trabajando en conjunto, según la experta, el desarrollo de las startups y el ecosistema incubador de emprendimiento no tiene muchas probabilidades de éxito.

Igualmente cuestionó que muchos emprendimientos son desarrollados como una máquina para generar ingresos económicos y no como una idea de brindar una solución a las personas o a la sociedad. “Pienso que para lograr el verdadero éxito los emprendimientos se deben desarrollar a partir de resolver una necesidad y no como una forma de generar dinero. Esa debe ser la esencia. Es ganar-ganar”, sostuvo.

Cheryl, además, es una firme creyente en la importancia de apalancarse en las sinergias que pueden lograrse a partir del intercambio de experiencias, retos, oportunidades y buenas prácticas.

“Cuando conversamos entre nosotros, entre emprendedores, sucede magia: se forman alianzas y es a través de nuestros intercambios y transacciones que encontramos soluciones”, afirmó.

También es de la opinión que el desarrollo de ideas de negocio “no solo impulsa el crecimiento de la economía de un país, sino que además hace más feliz a las personas, porque aporta valor compartido y ofrece mayores probabilidades de innovación y creación de un mejor futuro para todos”.

Lo que sí le preocupó es lo que percibió de las personas con quien habló en este país es que se está transmitiendo información que realmente “no le abre el camino a los/las emprendedores/as”.

Apuesta por el uso intensivo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC's), pues permite poder escalar su negocio de forma ágil y rápida, y con una necesidad de capital inferior a las empresas tradicionales.

Finalmente, abogó por la importancia del emprendimiento femenino e invitó a las personas a abrirle la puerta a las mujeres en sus entornos de trabajo para cerrar esa brecha de género e incorporar sus puntos de vista para agregar valor a todos los actores de la economía, empoderando a las personas y al país en sí.

La gurú de las startups

Cheryl tiene una trayectoria con un historial de lanzamientos exitosos de compañías, productos y servicios en nuevos mercados en 47 industrias globales.

Vivió en Barcelona durante veinte año e inició operaciones en toda Europa antes de regresar a los Estados Unidos su tierra natal para establecerse en la ciudad de Nueva York. Razón por la que domina con fluidez el español y el italiano. Lo suficiente para transmitir su mensaje.

Confiesa que allí descubrió su pasión por identificar las tendencias globales emergentes y su habilidad para establecer nuevas categorías de negocios. Ya radicada en Nueva York, se fue a vivir a Silicon Valley donde fue contratada por líderes de la industria y nuevas empresas para proporcionar estrategias pioneras y tácticas prácticas para marcas reconocidas como: Volvo, Carrefour, Telcel, Revlon, Firefly Mobile, Warner Brothers, Webby Awards y muchas otras más. “Pero para mí no era suficiente. Necesitaba descubrir y explorar otras cosas”, afirmó.

Así, fue cuando en el año 2012 dirigió su atención a la creación de sitios inmobiliarios abandonados. Comenzó transformando una fábrica de automóviles al borde de la ejecución hipotecaria, hasta convertirlo en el principal Makerspace de la nación, el The Gate 510, para los desarrolladores, banqueros y comerciales.

“Después de nueve meses, el resultado fue la expansión de las fronteras de la incubadora más grandes de Silicon Valley, con 101 nuevos emprendimientos, y un centro comercial que conecta a las comunidades de arte, tecnología y fabricantes, atrayendo a nuevos inversores”, afirmó la experta en emprendimiento conocida actualmente como “creadora” de comunidades de empresas emergentes o startups.

Avanzando más en el desarrollo inmobiliario y la oportunidad de crear un bien social y económico, Cheryl pasó a proporcionar planes estratégicos y tácticos para propiedades, probando nuevas teorías y proyectos.

En 2016, en conjunto con su amiga, Andie Grace, lanzó la compañía de coworking The Factory 510 para dar la bienvenida a una gama más amplia de proyectos y eventos a la propiedad y a aquellos ansiosos por obtener acceso a la experiencia de la innovación emergente. “Era una especie de makerspace y coworking para que muchos más emprendimientos que no podían tomar toda una oficina también pudieran establecerse”, remarcó.

Los proyectos especiales evolucionaron a inquilinos a largo plazo y en 2017 proclamó el proyecto como un éxito.

Actualmente asesora a Global 500 en la creación de innovación y dirige presentaciones y talleres para una amplia gama de grupos de interés, incluidos Salesforce, Lufthansa, Make Media, Norway Innovation, ejecutivos de nivel C y el Departamento de Estado de los Estados Unidos. economías al vincular creatividad, comunidad y comercio.