Temas Especiales

13 de Aug de 2020

Cultura

Ritmos y acordes del Japón

El shamisen y los tambores taiko no son desconocidos para los panameños. Además de conciertos, reconocidos músicos japoneses ha compartido enseñanzas en talleres para estudiantes de música

Mujeres tocando shamisen, grabado de Katsushika Hokusai.

Hablar de instrumentos musicales japoneses es abocarse a una gran lista; los hay de viento, cuerda o percusión. Como la música es una de las grandes creaciones de la humanidad, les contaremos sobre dos instrumentos muy especiales que han visitado nuestro país con solitas y grupos, y que además son famosos en todo el mundo. Nada más adecuado que citar a Haruki Murakami: “La música aporta un brillo cálido a mi visión, descongelando la mente y los músculos de su interminable invierno”.

Los instrumentos

Niños y jóvenes se enfrentaron a los taiko

En Panamá hemos disfrutado de varios conciertos por músicos japoneses, algunos con instrumentos tradicionales como guitarra, violín, flauta u ocarina, y otros con instrumentos propios del Japón como el koto –arpa japonesa–, el shamisen –instrumento de tres cuerdas conocido como guitarra japonesa– o los tambores taiko.

La fama de los taiko hace que sean practicados a nivel internacional, su construcción, al igual que muchos otros, es a base de madera y piel, pero sus diámetros los hacen destacar sobre los demás. Se miden en shaku, unidad que equivale aproximadamente a 30 centímetros y según su tamaño se agrupan en tres categorías: los ko-daiku que miden un shaku, los chu-daiku que van de 1.6 a 2.8 shaku y los O-daiku que pueden llegar a unos asombrosos 6 shaku, ¡un metro ochenta!

“La fama de los 'taiko' hace que sean practicados a nivel internacional, su construcción, al igual que muchos otros, es a base de madera y piel, pero sus diámetros los hacen destacar sobre los demás”.

La percusión se hace con unos bolillos de madera llamados bachi que son más gruesos que los que usamos en occidente. Precisamente es su tamaño el que juega en su contra, ya que entre más grandes, más pesados, y son más difíciles de transportar, por lo que vale la pena asistir a cualesquiera de sus presentaciones, pues es difícil que se repitan en nuestras latitudes.

Los historiadores estiman que llegaron a Japón provenientes de China y Corea. En el siglo VI d.C. se encuentran por primera vez indicios de su uso. Estos fueron adaptados por los japoneses a los que conocemos en la actualidad y se utilizaban en las ceremonias sintoístas, festividades e incluso guerras.

Taller de tambores 'taiko'

El shamisen es un instrumento más manejable, de tres cuerdas, y a pesar de ser llamado coloquialmente 'guitarra japonesa', podríamos decir que es un pariente lejano, es descendiente del sanxian chino. Las diferencias con la guitarra clásica vienen desde su construcción; el shamisen carece de traste, es desarmable, se toca con una púa llamada bashi y su cuerpo está hecho de madera y cuero. Hay dos tipos, uno cuyo cuello es angosto y se utiliza en el kabuki –teatro dramático japonés del siglo XVII–, el otro, de cuello más ancho y largo se usa para interpretar canciones folclóricas y en las funciones de títeres.

El taller y concierto

Presentación en el Teatro Balboa

Tanto el taiko como el shamisen tienen gran fama en todo el mundo y prueba de ello es que en 2019 tuvimos la oportunidad de disfrutar de dos conciertos de taiko en nuestro país: en abril nos visitaron Isaku Kageyama, Doug Sakamoto y David Wells de Los Ángeles Taiko Ensemble (puede ver la entrevista en shorturl.at/tBCK4) y el 20 de octubre los artistas Kenji Furutate –taiko– y Keisho Ohno –shamisen–; ambos grupos deleitaron a los asistentes de los conciertos que se llevaron a cabo en el teatro Anita Villalaz y Balboa, respectivamente.

Gracias a los esfuerzos de la Fundación Japón México, la Embajada del Japón en Panamá, la Asociación Japonesa de Panamá y el Ministerio de Cultura se nos ofreció no solo un excelente concierto, sino que el día antes el grupo Beat boys, de la Red de orquestas y coros juveniles de Panamá fue invitado junto con los estudiantes de la Escuela Japonesa de Panamá a participar de un taller de taiko dictado por Keisho Ohno. Los chicos practicaron y aprendieron varios ritmos con los tambores, bajo los acordes del shamisen, y luego se escogió a los más destacados que practicaron una pieza con la que se cerraría el concierto del día siguiente. Las barreras del idioma fueron superadas por la música y al final del taller, un grupo de estudiantes panameños y japoneses debutaron tocando los taiko para el público.

Como todos los conciertos auspiciados por la Fundación Japón y la embajada son de entrada libre hasta llenar el aforo, el teatro gozaba de una gran cantidad de público –que iba desde los tres años en adelante– dispuesto a deleitarse con los ritmos del Japón.

Por más de una hora los acordes del shamisen y la percusión del taiko llenaron de ritmos la sala, pero para los fanáticos del anime el summum del concierto fue la interpretación de las piezas Zankoku na tenshi no teeze, de la serie Evangelion, y Pegasasu genso , la entrada de la serie “Los caballeros del zodíaco”.

Al finalizar, los músicos se quedaron para una sesión de autógrafos y fotografías con el público, que fue la cereza del pastel para los asistentes. Por más de 30 minutos posaron y firmaron los programas. Eventos como estos requieren de una gran logística por parte de las entidades y las personas que los organizan, el personal de la Embajada del Japón en Panamá, tanto nacional como extranjero, trabajan a destajo para asegurarse de que el público que asiste a las presentaciones se sienta feliz y deseoso de más. Lo que deseamos es que en el futuro se puedan brindar clases de música de estos instrumentos en nuestro país, pero mientras tanto, seguiremos disfrutando de los conciertos.

Rolando José Rodríguez De León es catedrático de la Universidad de Panamá y doctor en comunicación audiovisual y publicidad.

Keisho Ohno, preparando el shamisen para el taller de tambores taiko en Panamá.