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10 de Jul de 2020

Cultura

La empresa familia, ¿un negocio de por vida?

La empresa familiar se caracteriza porque sus miembros trabajan en equipo y tienen lazos fuertes. Este tipo de negocios suele endeudarse menos que los que no son familiares.

La empresa familiar se caracteriza porque sus miembros trabajan en equipo y tienen lazos fuertes. Este tipo de negocios suele endeudarse menos que los que no son familiares. Por lo general, cuentan con gran liquidez (incluso al grado de sobrecapitalizarse y mantener dinero en stand by).

Es menos burocrática a la hora de tomar decisiones, más flexible, adaptándose de forma más rápida a los cambios del entorno. Sus miembros suelen resolver sus problemas internamente y solo en contadas ocasiones recurren a la asesoría externa formal. Si la empresa familiar cuenta con tantos atributos positivos, ¿por qué pocas logran pasar con éxito a la siguiente generación?

Factores de fracaso en una empresa familiar

• Falta de planes. La carencia de una planeación formal de largo plazo, con estrategias y objetivos claramente definidos en cuanto a tiempos, cantidades y personas responsables.

• Resistencia al cambio.  Los padres suelen resistirse a las críticas y cuestionamientos que los hijos realizan a los procesos que han funcionado por décadas, minimizando, e incluso anulando las aportaciones sobre innovación que estos deseen activar.

• Autoridad.  La delegación de autoridad, de responsabilidad y de manejo de los recursos, suele centralizarse en una persona hasta el último minuto, en lugar de capacitar y entrenar al sucesor mediante una correcta delegación y la confianza de involucrarlo en la toma de decisiones, cada vez más trascendentes para el negocio.

• Mezcla de roles.  Se trasladan los roles familiares al ámbito profesional, cerrando así la posibilidad de conocer a los miembros de la familia desde otro ángulo o perspectiva: el primogénito de la familia sigue siéndolo en el negocio, tenga o no las cualidades y el liderazgo necesarios para manejarlo. Las mujeres ocupan puestos secundarios aun cuando estén preparadas para asumir nuevos retos.

•Decisiones inapropiadas. Se carece de un consejo o de una figura legal en donde se discutan formalmente asuntos importantes y se tomen decisiones grupales. Las decisiones, por lo general, son emocionales más que racionales, tienen poco sustento financiero, contable y carecen de conocimiento del mercado.

•Carencias administrativas.  En las micro y pequeña empresa, la falta de sistemas administrativos estandarizados, de personal capacitado y una asignación ineficaz de los recursos, coadyuvan a su fracaso.

No obstante, hay organizaciones familiares con más de 200 años de vida. Esto significa que sí se puede lograr la permanencia de la empresa familiar, con estas sugerencias:

1. Conocer los factores que ocasionan el cierre de estas empresas.

2. Tener una absoluta disposición para elaborar –en familia– las estrategias de sucesión que garanticen la vida y permanencia del negocio, y llevarlas a cabo.

3. Separar las cuestiones laborales de las emocionales. No podemos tomar decisiones basadas en cómo nos sentimos con un miembro de la familia.

4. Asignar las funciones, responsabilidades, sueldos y prestaciones de acuerdo con las capacidades y aptitudes de cada persona.

5. Profesionalizar las distintas áreas del negocio y los procesos internos: elaborar y compartir estados financieros y contables para su análisis y discusión; hacer descripciones de puestos y los perfiles adecuados para ocuparlos.

Ahora ya lo sabe: para que su empresa familiar sea competitiva y logre permanecer en las manos de las siguientes generaciones, es necesario profesionalizarla, sin dejar a un lado las ventajas que nos ofrece el que sea de tipo familiar.

El autor es ingeniero en información con maestría en administración de empresas mención finanzas. Consultor y coach.