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11 de May de 2021

Cultura

La libertad de prensa frente al compromiso ético y la tecnología

En el Día Mundial de la Libertad de Prensa, profesionales del sector señalan la importancia de mantener la transparencia en tiempos complejos para el país y para el contexto internacional

Más de 500 comunicadores han fallecido durante la pandemia en América Latina.Shutterstock

En tiempos de crisis, el periodista se convierte en un defensor de la verdad y en un servidor público que debe señalar el camino hacia una mejor toma de decisiones.

La Asamblea General de las Naciones Unidas estableció en 1993, el 3 de mayo como el Día Mundial de la Libertad de Prensa. Con el tema 'La información como un bien común', para este 2021, se busca fomentar la exploración en lo que se “puede hacer en la producción, distribución y recepción de contenidos para fortalecer el periodismo”.

Sin embargo, en años recientes se ha presenciado una mayor persecución a los que ejercen este oficio alrededor del mundo, y pese a los esfuerzos de las organizaciones internacionales, esta problemática se mantiene viva y presenta un obstáculo para el correcto ejercicio de la profesión.

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) publicó su informe de conclusiones de su reunión de medio año, en el que destacó los obstáculos que se presentaron para la libertad de prensa en las Américas desde octubre pasado. Destaca la estigmatización, las agresiones contra periodistas y medios, y el acoso judicial y legal, entre otros.

Asimismo, la creciente preocupación frente a las fake news y las noticias que buscan incitar el miedo en los lectores frente a la pandemia, ha dejado en evidencia la inestabilidad de la mecánica de protección al contenido periodístico presente en redes sociales y plataformas digitales.

De acuerdo con la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2021 que desarrolla Reporteros sin Fronteras (RSF), se encontraron “graves impedimentos” frente al periodismo libre en 73 de los 180 Estados del ranking establecido por RSF, y obstáculos en otros 59, lo que en total supone el 73% de los países evaluados. Estas cifras corresponden a aquellos países en los que el periodismo se encuentra en una “situación difícil” e incluso “muy grave”, y en aquellos donde el ejercicio de la profesión se considera “problemático”.

La libertad de prensa frente al compromiso ético y la tecnología

La SIP señaló en sus conclusiones que “la violencia contra periodistas en el ejercicio de sus funciones continuó durante coberturas de protestas sociales”. En Estados Unidos se reportaron 133 arrestos o detenciones de periodistas durante el ejercicio de su profesión, la mayoría durante las protestas del movimiento 'Black Lives Matter', según recopiló el documento.

Países de la región como Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua, Panamá, Perú, Venezuela y Cuba, también reportaron la detención por horas indefinidas de 19 periodistas independientes y el arresto domiciliario de siete comunicadores sin que se “cumplieran requisitos legales”.

Panamá no es ajeno a estos escenarios. “Hasta cierto punto, y por ciertas razones, la criminalización se ha utilizado como arma en Panamá, y aunque no se practica intensamente como en otros países, nos preocupan las manifestaciones de estas malas prácticas”, señaló la presidenta del Fórum de Periodistas, Alejandra Araúz a La Estrella de Panamá, “para evitar que esto se incremente, la propuesta corre por parte de los periodistas y la exhortación a que se mantengan más éticos, responsables, respetuosos y medidos al momento de buscar la información. Las mejores prácticas profesionales pueden minimizar las acusaciones de usar la libertad de prensa para alguna manifestación”.

Todos tenemos que estar en contra de las injusticias, procurar mantener la veracidad y sobre todo, contar la historia desde sus diferentes ángulos
ALEJANDRA ARAÚZ,
PRESIDENTA DEL FÓRUM DE PERIODISTAS

Por su parte Magali Méndez, miembro de la junta directiva del Fórum de Periodistas y presidenta de la revista Mundo Social comentó a este diario: “Debemos seguir vigilantes, ya que la libertad de expresión es la forma de avanzar a una mayor autonomía que beneficia al bienestar de la población, algo por lo que hemos luchado por años”.

“Y sí, es lamentable el fallecimiento de cientos de periodistas en Nicaragua, Cuba, España, México, y demás países donde un periodista que dice la verdad y expone los hechos como son, es motivo para tomar represalias y quitar una vida; eso requiere una mayor lucha de nuestra parte”, agregó.

La libertad de prensa frente al compromiso ético y la tecnología

Para las profesionales de la comunicación, la manera de prever la protección de los periodistas, que a su vez fungen como servidores públicos, debe ser a través de “diálogos incisivos” y “una mayor voluntad política” por parte de quienes toman decisiones para la “despenalización de delitos por calumnia e injuria a periodistas”; pero también coincidieron en que los profesionales deben “mantenerse unidos”, ser respetuosos y entender que “toda libertad tiene responsabilidades”.

Contra las 'fake news'

En la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa se estableció el aumento de dificultad en el acceso a la información pública para periodistas de los países latinoamericanos a causa -o con el pretexto- de la crisis sanitaria, donde los periodistas se enfrentan a un “cierre de accesos” tanto a las coberturas sobre el terreno, como a las fuentes de información.

Este cierre de accesos ha provisto una mayor plataforma para las noticias falsas, propagadas en redes sociales y foros digitales, que se alejan de la información curada que propician los medios de comunicación con altos estándares éticos y de responsabilidad social. “Las noticias falsas tienen cultivo en el oscurantismo que hay en la información pública, puesto que a falta de información oficial es que empiezan a transmitirse cuentos, fantasías y teorías alejadas de la realidad”, comentó Araúz, “la falta de transparencia e información pública desde contrataciones, costos en salud, entre otros, por parte de quienes tienen por obligación poner a disposición de los medios de comunicación, y ciudadanos contribuyentes de la sociedad información, ha creado un remolino de confusión y falta de educación sobre los hechos reales”.

“Las redes sociales que atacan y que perjudican a los usuarios requieren un mayor control; de alguna forma se debe formar una campaña pública para educar al lector regular a no transmitir información que no sea verídica, sino distinguir la información que proviene de fuentes seguras”, mencionó Méndez, “las noticias alarmistas que crean inseguridad e incertidumbre no deben mantenerse en pie, como periodistas debemos estar alertas y educar a través de nuestra información a quienes siguen las noticias en plataformas digitales”.

Pese a que Méndez comentó que la prensa nacional “ha hecho un trabajo excelente”, manteniendo un ritmo de actualización “constante y sin huecos”, puntualizó la necesidad de ser más “responsables y ajustarnos a los cambios de la pandemia, pero seguir informando a la población de forma correcta y transparente.

Por su parte, Araúz anotó que “hay más preguntas que respuestas”, y que es urgente una mayor transparencia en el acceso a la información pública. “Los medios de comunicación han dejado la piel por llevar la información durante la pandemia y mantener a la población actualizada en los sucesos importantes”, agregó la presidenta del Fórum de Periodistas.

MiCultura presentó los avances en las restauraciones del Museo Reina Torres de Araúz, y los fuertes de Portobelo y San Lorenzo.Ministerio de Cultura

También reiteró la necesidad de “mantener la ética, el compromiso diario y luchar contra el 'lado oscuro' de hacer las cosas”. La periodista señaló que es importante “educar en la sensibilización de los profesionales, tanto los actuales como las generaciones ascendentes”, puesto que “se necesita un alto nivel de respeto por lo que hacemos y a quién se lo transmitimos, en este caso la audiencia”.

El cambio de ángulo

Según el informe del Barómetro Edelman Trust 2021, existe una desconfianza de la ciudadanía hacia los periodistas: “el 59% de las personas encuestadas en 28 países creen que los periodistas están tratando de engañar deliberadamente al público al difundir información que saben que es falsa”. Sin embargo, herramientas como el rigor y el pluralismo periodístico han permitido la debacle de la desinformación y las “infodemias”, de manipulaciones y rumores.

Para Méndez, el cambio drástico de la pandemia ha transformado a su vez la forma de hacer periodismo de forma más urgente y detallada: “El cambio de enfoque y la redirección de la identidad de revistas, periódicos y demás medios de comunicación para mantener activos los canales de comunicación ha sido un nuevo panorama para el que no estábamos preparados. La tecnología se nos adelantó, y ha sido una forma optimista para mejorar la reputación y analizar lo que realmente sucede, cómo ponerlo a la vista de la población y cómo prepararnos internamente en nuestros equipos”.

“El periodismo es la mejor vacuna contra la desinformación”, apuntó el secretario general de RSF, Christophe Deloire en el informe presentado digitalmente. “Por desgracia, su producción y distribución se ven bloqueadas con demasiada frecuencia por factores políticos, económicos y tecnológicos, y, en ocasiones, incluso culturales. Ante la viralidad de una desinformación que sobrepasa fronteras, a través de plataformas digitales y redes sociales, el periodismo es el principal garante del debate público”.

“Panamá está siguiendo la corriente del 'periodista activista' que se vio en los años 1980, y se volvió popular en la cobertura de temas ambientales y luego en la defensa de los derechos humanos”, indicó Araúz, “lo cual es bueno, pero requiere de un equilibrio constante. En el momento en el que no mantienes equilibrio en la información y tus principios y prejuicios definen qué orientación lleva la información, se pierde el norte. Tenemos derecho a tener nuestra opinión, pero debemos mantener un balance y dejar que la audiencia saque sus propias conclusiones”.

Para Araúz, la regulación digital debe provenir de de los medios, ya que de dar poder a los gobiernos se podría transitar en una “delgada línea gris de la censura” lo que podría perjudicar la libertad de prensa. “Todos tenemos que estar en contra de las injusticias, procurar mantener la veracidad y sobre todo, contar la historia desde sus diferentes ángulos”, puntualizó.