Temas Especiales

02 de Jul de 2022

Cultura

Iniciar y dejar un legado

Muchos podemos darnos cuenta de que a pesar de todo el esfuerzo y logros económicos, no se está dejando un legado que sobreviva después de la muerte

La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos: (Platón)

Hace unos días leí acerca de la importancia de dejar un legado, los grandes empresarios hablan siempre del management y los líderes políticos, económicos y sociales hablan de la ética.

Sin embargo... ¿Qué tal si nos enfocamos en hablar de “legado”. ¿Por qué no preguntarnos qué dejaremos en la tierra con nuestro ejemplo? Y así menos discursos...

Aquí es donde deseo comenzar citando la historia de Alfred Nobel. La persona que conoces por fundar el premio más reconocido –el premio Nobel–, antes de que se creara ese premio era un ingeniero que dedicó su vida a la creación de explosivos.

Todo empezó a mediados del año 1888, con el fallecimiento de Ludwig Nobel (hermano mayor del químico y fabricante de armas Alfred Nobel). Un error de un periodista francés confundió a Ludwig –ingeniero de profesión– con el inventor de la dinamita, y le dedicó un obituario en el que le refirió como el “mercader de la muerte”.

A través de aquel texto, Alfred Nobel pudo “en vida” descubrir lo que pensaban de su legado, lo cual provocó un cambió de mentalidad en el químico, que quiso cambiar su imagen antes de que fuera demasiado tarde.

Y así fue cuando Nobel decidió destacar la labor en algunas áreas científicas, la literatura y, también, a favor de la paz. El científico estaba consciente de que deseaba dejar buena parte de su riqueza de su destructivo invento, y por eso decidió dejar un legado de su fortuna a producir los citados premios.

El testamento de Nobel se escribió de la siguiente manera: Reconocer a la persona que haya hecho el descubrimiento o el invento más importante dentro del campo de la física; reconocer a la persona que haya hecho el más importante descubrimiento químico; reconocer a la persona que haya hecho el descubrimiento más importante dentro del dominio de la fisiología o la medicina; reconocer a la persona que haya producido en el campo de la literatura la obra más destacada en una dirección ideal, y reconocimiento a la persona que haya realizado la mayor o el mejor trabajo por la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos permanentes.

Ahora te hago esta pregunta: “Si murieras hoy, ¿qué crees que diría tu obituario?, dime la realidad... si hoy te despidieras del mundo, ¿cómo quisieras que te recordarán?

Muchos podemos darnos cuenta de que a pesar de todo el esfuerzo y logros económicos, no se está dejando un legado que sobreviva después de la muerte. Y pienso que si estás leyendo esta columna, es porque eres una persona brillante que busca siempre aprender.

Piensa que enfrentarás la muerte como lo hizo Alfred Nobel, y que tienes la oportunidad de reescribir la manera en que el mundo te recordará, ¿Qué diría ese nuevo obituario?

Hasta la próxima.