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28 de Oct de 2020

Destino Estrella

Promover los protocolos de bioseguridad, un paso para recuperar la confianza del viajero

Gremios involucrados en el sector turístico hacen un análisis del escenario ante la reapertura de los hoteles y otras actividades asociadas a esta industria. De igual manera, resaltan la importancia de reiniciar las operaciones de la aviación internacional para atraer viajeros al territorio nacional

El sector del turismo representó un aporte de $4 mil 400 millones al Producto Interno Bruto del país en 2019.Archivo | La Estrella de Panamá

El Consejo de Gabinete aprobó la semana pasada el plan Actualizado de Reapertura Nacional-Provincial, donde se estableció el reinicio de varias actividades. El 12 de octubre se levantará el toque de queda y se abrirá la aviación internacional, los hoteles, moteles, hostales rurales, sitios de hospedaje y servicios complementarios. Asimismo, se restablecerá las actividades turísticas y transporte de turismo.

Armando Rodríguez, presidente de la Asociación Panameña de Hoteles (Apatel) sostiene que la reapertura debe ir de la mano con el incentivo económico para los entes financieros. “Las empresas van a necesitar flujo para operar y mantenerse. Este tema se mantiene en conversación, aún no hay nada concreto. Sabemos que en esta primera parte, la demanda en los hoteles será muy baja”.

“Estamos solicitando la apertura del Aeropuerto Internacional de Tocumen porque son condiciones necesarias para que se de la reactivación. Una cosa tiene que ir de la mano con la otra, no de manera individual. Asimismo, se tienen que eliminar los cercos sanitarios, trabajar en el alivio económico y definir la política laboral. Estas reglas tienen que estar claras ”, manifiesta.

Con respecto a la recuperación del sector hotelero, registra que antes de la pandemia tenían una baja significativa y con la llegada de la covid-19 les ha afectado mucho más. “Hay que empezar a vender seguridad sanitaria para que la gente recupere la confianza en el turismo. Considero que la restauración económica tomará dos años aproximadamente, pero si la vacuna está lista lo antes posible, creo que las cosas pueden cambiar”, destaca Rodríguez quien añade que empezarán una campaña para promover la bioseguridad. “Debemos promocionar los protocolos de seguridad sanitaria, es fundamental. En el caso de los hoteles, siempre hemos tenido que mantener las medidas sanitarias estrictas, pero ahora las hemos tenido que reforzar”.

El hotel Sol se están preparando para la reapertura con la implementación de los protocolos de bioseguridad.Cedida

En cuanto al bono turístico, señala que “el sector del turismo representó un aporte de $4 mil 400 millones al Producto Interno Bruto del país en 2019. Es ahí donde el gobierno debe evaluar la importancia que tiene el turismo y por qué valdría la pena invertir”.

Una estructura

Por su parte, Ernesto Orillac, presidente de la Cámara de Turismo de Panamá (Camtur) explica que la reactivación tiene dos líneas. “La primera es reabrir el interior del país. Es necesario eliminar los cercos sanitarios. En el país debe haber una libre movilización. En segundo lugar se encuentra la reapertura de los hoteles que tiene que ir acompañada de la apertura de los aeropuertos. Un hecho es que el turismo panameño depende de un 85% de los viajeros extranjeros y el resto del porcentaje le corresponde al turismo local”.

“Los protocolos de bioseguridad ya los habíamos trabajado junto a la Autoridad de Turismo (ATP); sin embargo, hubo cosas que no quedaron claras, por eso, estamos laborando desde Camtur para efectuar las reuniones con las autoridades y definir las estrategias y medidas de seguridad sanitarias para que la industria se pueda ir reactivando”, puntualiza Orillac.

“Hay que empezar a vender seguridad sanitaria para que la gente recupere la confianza en el turismo. Considero que la restauración económica tomará dos años aproximadamente, pero si la vacuna está lista lo antes posible, creo que las cosas pueden cambiar”,
ARMANDO RODRÍGUEZ,
PRESIDENTE DE APATEL

Con relación a las últimas cifras publicadas sobre la covid-19, Orillac se muestra optimista ante la baja del Rt en el país. “Sin duda hay que seguir trabajando para que disminuyan los contagios. En estos momentos estamos implementando el programa 'Panamá, mejores prácticas' que busca llevar los protocolos de la teoría a la práctica, además de comunicar todas las medidas sanitarias al público internacional. Esto es esencial para que el turista se sienta seguro a la hora de visitar el istmo”.

De igual importancia, resalta que varios países de la región han abierto sus fronteras, como es el caso de Costa Rica, México y el Caribe. “Poco a poco se está viendo el flujo de pasajeros. Ahora hay más personas con la disposición de viajar no solo a Panamá, sino a otras naciones. Nos queda seguir trabajando para que el país se mantenga como el lugar de preferencia de los turistas”.

Comercios

Luis Marqués Da Silva, propietario del hotel Sol y Mar ubicado en Santa Catalina, provincia de Veraguas, cuenta que ve con muy buenos ojos la reactivación, luego de seis meses de pausa. “La semana pasada tuvimos un taller por parte de las autoridades de Salud, quienes nos indicaron los protocolos sanitarios que debemos implementar entre ellos: el distanciamiento social, la toma de temperatura, fumigar las habitaciones y la separación de las mesas entre otras medidas”

El Hostal Posada 1914 abrió sus puertas en 2010.Cedida

Marqués reconoce que la recuperación de la confianza por parte del viajero será gradual. En ese sentido, indica que en su caso cuenta con la ventaja de que su propiedad está rodeada de naturaleza y la estructura del hotel está diseñada con el distanciamiento social requerido.

“No tenemos habitaciones compartidas. Para mantener la separación entre los huéspedes vamos a eliminar el desayuno buffet, ahora se harán con previa orden. Todos nuestros protocolos de seguridad sanitaria los estamos difundiendo a través de nuestra cuenta de Instagram @hotelsolymar”.

Aunque muchos hoteles y comercios se preparan para reabrir, existen algunos como el hostal Posada 1914, ubicado en la ciudad capital, que ha tenido que transformar su servicio.

“Operamos desde el 2010. Lastimosamente ahora hemos tenido que cerrar las puertas. Estamos reinventándonos, ofreciendo el servicio de alquiler de habitaciones. Para arrancar otra vez, necesitamos fondos para adecuar todo lo que se dañó en nuestro inventario. La suma está rondando alrededor de los $10 mil. En estos momentos no contamos con esa cantidad de dinero. Lo que sobran son deudas, por eso hemos optado por vender la propiedad”, comenta Johanna de Sandoval, propietaria del hostal.

“En esta pandemia el sector turismo es el que más se ha visto afectado. La recuperación económica sé que será a largo plazo. Por ahora no me es conveniente seguir operando como un hostal. Aquí en Panamá el turismo depende en gran parte de los extranjeros, el turismo interno es inusual, pero no creo que haya suficiente flujo para poder mantener el hostal abierto, aunque llegará a recibir un apoyo económico”.