10 de Ago de 2022

Familia

Peligros de una amistad entre padres e hijos

La principal consecuencia de ser amigos, es que tanto el padre como la madre pierden la autoridad y guía del hogar

Regularmente, los padres al estar preocupados por proteger, dar y recibir afecto de sus hijos cuestionan hasta dónde pueden ser amigos y hasta dónde pueden ejercer autoridad sobre ellos.

Esta situación se hace más complicada durante la adolescencia y juventud, por lo que es necesario estar claro en lo que es una relación de confianza apropiada para padres e hijos y una relación de amigos.

La amistad es una relación de afecto, simpatía y confianza que se establece entre dos o más personas, sin embargo no es vista de igual manera en las diferentes etapas de la vida.

Entre los diez y veinte años, ‘los amigos son cómplices de aventuras’, buenas o malas (se guardan la espalda entre ellos, incluso en los errores), explica Ana María Florez, presindenta de la Asociación Panameña de Psicólogos y coordinadora de la Escuela de Psicología de la Universidad Latina. Éste no es el rol de los padres. Hay que tener cuidado en lo que es amistad.

Según un estudio realizado en EE.UU., citado por Florez, los padres están más preocupados en ser amigos que realmente ser orientadores y guías de sus hijos.

La psicóloga agregó que si los padres están más preocupados en tener una amistad, en evitar llamarles la atención o darle consejos, pueden perder la autoridad y eso no se puede permitir.

Algunos padres pueden considerar que son amigos de sus hijos pues tienen un alto nivel de confianza, pero en realidad la confianza y la amistad son muy diferentes.

Para ganarse la confianza de los hijos hay que ejercer autoridad, pero sobre todo manteniendo una buena comunicación.

Realmente los padres pueden tener autoridad, disciplinar y es allí donde está el detalle importante. A quien uno más admira y le tiene confianza es a aquel que te hizo ver que para lograr algo hay que esforzarse, hay que luchar, esas son personas que marcan tu vida y es la labor de los padres, manifestó la presindenta de la Asociación Panameña de Psicólogos.

La principal consecuencia de tener una amistad con los hijos es perder la autoridad y que el hogar se convierte inestable emocionalmente.

Si tú decides ser amigo se rompe la línea de respeto. Esa línea que indica los derechos y deberes de padres e hijos; y a la hora de querer los padres retomar su autoridad, será imposible. Ya no se puede hacer nada, puntualizó Florez.