Temas Especiales

07 de Aug de 2020

Farándula

Holanes, flecos y túnicas en la alta costura

Atrás quedaron las colecciones ostentosas y recargadas, que rayaban en la extravagancia.

A principio de año, veíamos cómo los desfiles de Alta Costura Primavera/Verano 2017 en París se habían convertido en súper producciones, un derroche de lujo y extravagancia, que llevaba al público a un mundo onírico.

Pero ahora, la misma París, el epicentro de la alta costura, ha dejado atrás ese mundo surrealista, donde pocas son las llamadas, y se ha vuelto más funcional y discreta.

Durante los diferentes desfiles de moda de Alta Costura Otoño/Invierno 2017/18 en la reciente Semana de la Moda de París, firmas de la talla de Chanel, Valentino y Dior dejaron de lado la fantasía y sustituyeron el uso excesivo de plumas y brillo por texturas más sobrias y líneas más puras, que esconden un trabajo artesanal impoluto.

Los holanes, flequillos y túnicas fueron los grandes protagonistas sobre las siluetas femeninas y prometen ser los reyes de la temporada fría.

No obstante, la moda no tiene reglas. Diseñadores como Elie Saab y Viktor & Rolf se negaron en seguir la onda de la ‘pretaportización' de la alta costura y dejaron volar su imaginación para adentrarnos a lugares de ensueño, como la diseñadora holandesa Iris Van Herpen, quien nos sumergió en un mundo acuático con texturas y cortes inspiradas en peces.

Durante su desfile ‘Una leyenda de reyes caídos', el diseñador libanés nos llevó a un universo romántico de princesas medievales.

Su colección, inspirada en la estética de ‘Juego de Tronos', según ha reconocido él mismo, fue rica en bordados, plumas naturales y piedras, sobrepuestas en pesados trajes en terciopelo, tul y muselina.

Por su parte, Viktor & Rolf vistieron a sus modelos con llamativas cabezas de gigantes muñecas, para mostrar sus vestidos estructurados como piezas de origami.

MOVIMIENTO SEDUCTOR

Quienes pensaron que los volantes estaban a punto de caducar, estaban equivocados. La Ciudad de la Luz dejó claro que las sensuales ondulaciones sobre la ropa se pueden llevar en cualquier ocasión y seguirán vigentes por largo rato.

El diseñador de origen vietnamita Xuan-Thu Nguyen fue uno de los grandes exponentes de esta tendencia y recubrió casi la totalidad de la silueta de sus modelos con holanes transparentes.

La firma A.F. Vandevorst también propuso un toque de movimiento a sus creaciones recicladas. Usó grandes volantes que temblaban al compás del contoneo de las modelos.

La diseñadora israelí Galia Lahav, también nos transportó a un mudo femenino y delicado con sus discretos detalles ondulados.

La diseñadora italiana Maria Grazia Chiuri de Christian Dior no se quedó atrás. Sus trajes con delicados volantes y plisados sobre telas fluidas, emanaban un toque de feminidad sobre la pasarela.

Los diseñadores británicos Tamara Ralph y Michael Russo también enfundaron a sus modelos en trajes con movimiento, con volantes desde los hombros hasta las colas.

FLEQUILLOS Y PLUMAS

El movimiento también se vio refinado. La diseñadora china Guo Pei's bajó un poco el tono de su acostumbrado estilo excéntrico. Esta vez nos sedujo con sus ninfas que vestían prendas voluminosas y otras más sueltas, terminadas endelicados flecos.

El diseñador italiano Antonio Grimaldi también colocó y largos flecos sobre trajes transparentes. Mientras que Ralph y Russo propuso verdaderas obras de arte, que mezclaban flecos o plumas con piedras.

Más ostentosa resultó la propuesta del diseñador israelí Idan Cohen, que utilizó flecos con canutillos para las terminaciones de su piezas transparentes, recubiertas en lentejuelas y cristales.

De una forma muy discreta, Chanel también propuso las plumas en su desfile dedicado a la capital gala, donde la alcaldesa de París Anne Hidalgo concedió la medalla Grand Vermeil de la villa de París al diseñador Karl Lagerfeld.

Las plumas fueron introducidas como aplicaciones sobre las mangas de las chaquetas y trajes.

EXQUISITAS CAPAS Y TÚNICAS

Las capas siguen siendo el must de las próximas temporadas. El director creativo de la casa Valentino, Pierpaolo Picciolo nos sedujo con una colección majestuosa, pero discreta, con líneas y colores puros, donde las capas caían con gracia sobre los hombros y la espalda, y los vestidos y abrigos se transformaron en elegantes sotanas.

Antonio Grimaldi también utilizó blusas hasta los tobillos, que se abrían como capas. Mientras que Elie Saab adornó a sus princesas medievales con capas con detalles en piedras y perlas.

Adeline Andre, por su parte, prefirió las túnicas, evocando la gracia y delicadeza de la cultura grecoromana.