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02 de Apr de 2020

Gastronomía

Espíritus oscuros en un coctel

El puertorriqueño Mario Seijo, cuarto finalista del concurso World Class 2013 habló sobre cocteles, trabajo y perseverancia

Mario Seijo empezó su carrera limpiando baños en una discoteca. Fue la forma más rápida que encontró para acercarse al lugar donde trabajaban buenos Djs, y a eso se quería dedicar. ‘¿Cómo fue que me dediqué a la coctelería? gracias a todos los bartenders que no llegaron a su turno de trabajo', recuerda con una sonrisa.. En un principio le preguntaban si no quería dedicarse a servir tragos y él decía que no, que quería ser Dj, pero al final ‘terminé mezclando licores mucho mejor que m'sica'.

El puertorriqueño está convencido de que la profesión lo escogió a él en lugar de lo contrario, pero a pesar de eso no fue nada sencillo.

Trabajó en largos turnos nocturnos y por momentos no tenía ni siquiera dónde dormir. Según dice él mismo, ‘estuve abriendo cervezas y preparando cubas libres por 14 años', pero la vida le tenía preparado un mejor futuro.

‘Tenía esa inquietud de querer aprender más, además me había comprometido con la que hoy es mi e sposa y justamente en ese momento un buen amigo y colega le propuso que lo asistiera en la barra de un restaurante de lujo. Claro está, debía aprender muchísimo y así lo hizo. De eso hace ya 4 años. Esa decisión le pemitió participar en el concurso World Class Puerto Rico en 2012. Aunque no gana la competencia, no se resigna y vuelve a competir al año siguiente y allí logra el título de su país y el derecho de participar en la competencia mundial 2013, donde alcanza el cuarto lugar.

Seijo es el latino que más alto ha llegado en una competencia de este calibre y esto lo toma como un honor, pero también como un compromiso.

‘Creo que esto es un trabajo ene quipo par alevantar esta cultura a nivel de América La tina y el Caribe, porque unidos podemos, divididos es más difícil, ya no es una cuestión de país sino de la comunidad., así podemos demostrarle al mundo el desarrollo de nuestra comunidad a nivel mundial', dice .

El bartender participa en una serie de capacitaciones para los concursantes de la próxima versión del concurso World Class de coctelería organizado pro Diageo y su portafolio de licores de lujo. Esto le ha dado la oportunidad de viajar por diversos países, compartir conocimientos y experiencias.

‘La información que tengo la he obtenido porque la he buscado, porque he tenido el interés de perseverar, de seguir creciendo. La información está allí y no va a venir sola hacia nosotros, hay que buscarla y cuesta, pero lo bueno no viene fácil y lo fácil, fácil se va', afirma.

Y es que aunque se piense que trabajar tras una barra es como asistir a una fiesta, resulta todo lo contrario. ‘Este es un trabajo muy sacrificado, los turnos d e trabajo a veces van de las 4 de la tarde a las 6 de la mañana, estamos mucho tiempo alejados de la familia, pero la profesión te escoge', asegura.

Seijo se considera introvertido, pero cuando se ubica tras la barra, su personalida cambia. ‘Tengo la oportunidad de ser quien quiero ser detrás de la barra, la gente necesita hablar conmigo, así que he ido desarrollando otras destrezas.

COCTELERÍA LATINOAMÉRICANA

De acuerdo con Seijo, la coctelería en Latinoaméica está evolucionando y creciendo constantemente. Prueba de ello es el nivel de los concursantes del área que llegan a los torneos World Class.

‘De Panamá está Enrique Ignacio Auvert y Ensor Yusseff Almengor quien el año pasado llegó 3 días tarde a la final y tuvo que presentar sus primeros 4 retos en una hora. En la competencia estamos bregando con celebridades gnte ilustre en esta industria a quien seguimos a través de noticias, reportajes, videos, leyendo sus libros y tenerlos de frente evaluandonos?', cuenta.

Para Seijo, competencias como estas tienen el objetivo de ‘elevar el nivel y a la vez ofrecer grandes enseñanzas, nos ayudan a romper barreras y a ser equitativos con todo el mundo'.

Seijo participó en la segunda ola de capacitación para concursantes del World Class Panamá. Esta ola corresponde a espíritus oscuros: 3 etiquetas de Johnie Walker y tequila Don Julio en sus versiones reposado y añejo.

‘Se ofreció a los participantes una experiencia educativa, informativa y sensorial. fue algo interactivo, lo hicimos dinámico, para que entendieran el impacto que tienen los sentidos en la coctelería y por ello es importante probar primero y luego interpretar. Se explica todo lo que puede influenciar el resultado final ya que no queremos vender un producto, queremos vender una experiencia. Luego se evalúan los cocteles que los participantes elaboran tomando en cuenta que no se quiere repetir sino crear.

El bartender asegura que en su trabajo es imprescindible al comunicación con su cliente y conocer sus gusto. En lo personal, trabaja sobre una serie de cocteles, muchos de ellos de antes de la época de la prohibición ‘que le han impactado' y sobre ellos elabora infinitas variaciones.

Sobre sus creaciones, dice no haber encontrado razón para patentar sus recetas. Ni siquiera lleva un registro de ellas. Las tiene coleccionadas en libretas que después de un tiempo ojea. Miro qué he hecho y me maravillo yo mismo', concluye.

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RECOMENDACIONES

Para un Johnie Walker Blue Label haría una variación del Old Fashion, con 1/4 oz de goma, 1/4 oz de Pedro Jimenez, y unos bitters de chocolate y naranja

Para un Don Julio reposado, néctar de agave y bitters de angostura en un pedazo de hielo sólido y un trozo de piel de naranja.