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16 de Jan de 2020

Gastronomía

The Cereal Corner, una forma divertida de comer cereal

El mercado del cereal es amplio y con espacio para la creatividad. Es así como lo ve Carlos Moreno, fundador del primer bar de cereales en Panamá, ubicado en San Francisco. Destaca las ventajas de incursionar en la gastronomía de una manera diferente

Carlos Moreno, amante del cereal Cinammon Toast, abrió el establecimiento en 2018 junto a su hermana Karen Moreno.Larish Julio | La Estrella de Panamá

El cereal es un alimento que se ha condicionado de cierta manera a la hora del desayuno, a su vez es imprescindible en la alacena familiar si existen niños en la casa. Carlos Moreno, dueño y cofundador de The Cereal Corner, detalla su travesía al atreverse a ver más allá de lo común del cereal y abrir el primer bar de cereales en Panamá.

Con tan solo 23 años, Moreno, estudiante de mercadeo y publicidad, encontró una oportunidad de crear algo nuevo y peculiar al pasear por los pasillos de diferentes supermercados en la capital panameña. “Junto con mi hermana estábamos en el súper y nos sorprendió la cantidad de cereales que ahí se encuentran y cómo nunca llegas a probarlos todos realmente”, cuenta Moreno, “así que pensamos en una idea para darle esa experiencia diferente al consumidor, incluso con combinaciones de cereales para incentivar a las personas a probarlos sin tener que comprar la caja entera”.

Bol de Froot Loops con helado, sirope y leche Pitufa.Bol de Froot Loops con helado, sirope y leche Pitufa.Bol de Froot Loops con helado, sirope y leche Pitufa.Bol de Froot Loops con helado, sirope y leche Pitufa.

La inspiración para el nacimiento de The Cereal Corner surge del recuerdo de Moreno, quien tras ver la película estadounidense Flakes (2007), donde los personajes construyeron un restaurante que únicamente servía cereal frío, pero sin variedad de ingredientes adicionales, decidió juntar el concepto con la idea que había planteado con su hermana. “Ella diseñó todo el espacio, pues es arquitecta, además de la decoración interior, de lo que yo no sé nada (ríe)”, destaca. “Yo me encargué del plan de negocio, las recetas, el menú y la parte administrativa; luego buscamos apoyo financiero hasta que conseguimos el primer local”.

Técnica creativa

Pese a su valor nutricional y diversos componentes saludables, el cereal es muchas veces ignorado por la población dada la monotonía de sabores y presentaciones. Sin embargo, el mercado de este producto es amplio en otras latitudes, algo que Moreno comprende y explota en su bar. “La mayoría de los cereales que traemos son nacionales, pero los demás provienen de Europa, Sudamérica o Norteamérica”, afirma, “y generalmente son a petición de los comensales”.

“Todo lo que aprendo lo vuelco en el restaurante, siempre quiero añadirle algo nuevo, distintivo y original”,

CARLOS MORENO
EMPRESARIO

Sobre los estantes en las paredes lucen más de 50 cajas de cereales diferentes, desde Froot Loops, Lucky Charms, Cookies Crisps hasta Fillows, Franken Berries, Sour Patch Kids y una versión limitada de Frozen 2. Todos han sido traídos desde países como Brasil, España, Reino Unido, Italia, Canadá, Estados Unidos y Francia. Cada uno destaca por sus colores vibrantes y personajes, listos para ser servidos en bowls chicos o grandes; con toppings ilimitados como nueces, siropes, chispas de chocolate, malvas y con leche al gusto del consumidor, ya sea entera, deslactosada, descremada, de coco, almendras, soya o yogur.

The Cereal Corner, una forma divertida de comer cereal

“No queríamos limitar al cliente, por lo que tenemos opciones para todos los gustos”, puntualiza Moreno, “incluso hay productos específicos para personas con alergias o estilos de vida como el vegano”. Y es que el objetivo que busca transmitir el joven emprendedor es la integración de todo tipo de persona en un lugar seguro y sociable donde el sabor de la nostalgia sea la estrella.

Moreno no se veía siendo dueño de un comercio como The Cereal Corner hasta hace un año, en 2018, cuando fue convencido por su familia de seguir sus sueños sin mirar atrás. “Siempre tuve las ganas de crear algo innovador, diferente y nunca antes visto”, expresa, “en Panamá todo es monótono, las opciones para salir son siempre las mismas, pero con los cereales trato de darle un momento especial a las personas, que los haga recordar buenos tiempos y a la vez sea diferente a quedarse en casa mirando televisión con un plato en las manos”.

El ambiente del restaurante, ubicado en calle 64 San Francisco, desborda creatividad, diversión y comodidad con diseños llamativos pensados especialmente para la relajación del comensal. “Hemos tenido buena aceptación a pesar de la ubicación”, comenta el empresario, “al principio pensamos que vendrían muchos niños, pero han llegado adultos, jóvenes y familias completas, por lo que no tenemos un tipo de público específico. Es un espacio para todos”.

Diversidad de sabores

Más allá de platos de cereales azucarados, Moreno presenta un menú de postres basados y decorados con el ingrediente insignia. Helados hechos de combinación de cereales con frutas, paletas de sabores decorados con cereal y batidos saludables también con los productos de maíz o trigo se convirtieron en platos favoritos de la casa. “Cada mes traemos cereales diferentes para los productos”, asegura Moreno, “buscamos ampliar el menú con postres como cheescake de cereal, flanes de cereal e incluso una línea salada, pero eso será en un futuro más lejano”.

El cereal, al ser natural, puede transformarse con versatilidad y creatividad, lo cual Moreno respeta, pero también admite que “para las paletas y helados hay tiempos de preparación que tomamos en serio para no comprometer el sabor de los cereales, por eso la medida de azúcar añadida no sobrepasa ¼ de cucharada”.

Estudios científicos y nutricionales han demostrado que los cereales no son tan dañinos como se les ha visto en tiempos pasados, tal como expresa una publicación de la Asociación Española de Fabricantes de Cereales, que asegura que los cereales de desayuno “tienen principalmente hidratos de carbono complejos que aportan energía al organismo” y que “generalmente, una ración de consumo, aporta una media del 5% al 7% de la cantidad diaria orientativa (CDO) y para los cereales infantiles rondan el 10% de las CDO constituyendo normalmente una pequeña parte del azúcar de la dieta mientras que aportan vitaminas y minerales”.

Moreno, cocinero autodidacta e inventivo, capacita al par de colaboradores que le acompañan en el restaurante, “ellos aprenden a decorar y preparar los bowls, batidos, helados y paletas”, señala, “el servicio al cliente es algo que siempre procuramos tener en alto nivel, es la prioridad”. Y los resultados son notorios cuando en el fin de semana los cereales 'vuelan' de los mostradores a las mesas y el lugar se llena de comensales hasta horas de noche, “vendemos alrededor de 200 productos del menú por día, lo cual nos sigue sorprendiendo, y esperamos que aumente”, agrega.

Cerca de 115 tipos de cereales son los que se encuentran disponibles en los estantes y la bodega de este sitio salido del mundo de Willy Wonka, que recibe cientos de clientes, nacionales y extranjeros, en busca de nuevas experiencias gastronómicas o un momento ameno en buena compañía.

“Solemos recibir grupos de personas de todas las edades”, indica Moreno, “proyectamos películas y series icónicas para su entretenimiento y buscamos tener interacción con ellos para fomentar un trato más cercano”.

Futuro del negocio

Al ser el primer bar de cereales en Panamá, la competencia no es algo que le preocupe al dueño del recién inaugurado local, sino mantener la calidad de su producto y ganar mayor visibilidad en la comunidad. “Queremos añadir detalles panameños a los productos, para así centrarnos más en la identidad istmeña y no tanto en la anglosajona”, comentó Moreno, “sería un plan a largo plazo para presentar algo diferente, que nos posicione en la mente de los clientes”.

Alegre, entretenido y único es como Moreno describe The Cereal Corner, su “esquina del cereal”, donde el fruto del esfuerzo combinado con una “idea loca” ha brindado un toque de color a la comunidad que le rodea. Y no cuenta con bajar la velocidad, sino seguir ideando recetas, eventos y ampliar el mercado del que se abastece, “queremos incursionar en los cereales de China, que son de sabores interesantes”, adelanta; “Colombia tiene tipos de cereales que son muy pedidos por los clientes, así como los de Brasil, que son de sabores más neutros, como la granola, aunque lo complementan con chocolate. Mientras los clientes pidan, seguiremos trayendo nuevos cereales”.

Con ansias de seguir formándose y capacitándose, Moreno no descarta la posibilidad de conseguir un título en gastronomía junto con uno de administración, para así lograr llevar al éxito su empresa. “Los cereales son un negocio que uno puede explotar, sacarle provecho y divertirse en el proceso”, afirma, “todo lo que aprendo lo vuelco en el restaurante, siempre quiero añadirle algo nuevo, distintivo y original que lo haga resaltar entre el resto”.

Batidos de Froot Loops con fresas y banana.