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04 de Apr de 2020

Planeta

¿Pasó lo peor en el Golfo de México?

WASHINGTON. La fuga detectada en las cercanías de ‘Macondo’, el pozo de petróleo averiado en el Golfo de México, corresponde a otro pozo...

WASHINGTON. La fuga detectada en las cercanías de ‘Macondo’, el pozo de petróleo averiado en el Golfo de México, corresponde a otro pozo en desuso, afirmó ayer el Gobierno de Estados Unidos.

El principal supervisor de la crisis del derrame de crudo en Estados Unidos otorgó permiso ayer a la petrolera BP para extender por 24 horas una prueba de presión clave para su pozo averiado en el Golfo de México.

La autorización a BP se produjo pese al hallazgo de cinco nuevas pequeñas fugas alrededor del pozo dañado en el lecho marino. ‘No hemos encontrado nada a la fecha que pueda ser consecuente para la integridad del pozo’, dijo el almirante retirado de la Guardia Costera Thad Allen en Washington.

El funcionario dijo que BP y científicos buscan reforzar el rol de un pozo de alivio en la intercepción y sellado de la estructura dañada o el esfuerzo por arrojar grandes cantidades de cemento y lodo en el pozo dañado.

Allen dijo además que siguen con atención un sistema climático cerca de Puerto Rico que podría convertirse en una depresión tropical e interferir en las operaciones en el área del derrame en el Golfo deLa petrolera BP, responsable del vertido de crudo en el Golfo de México, se plantea un nuevo método para sellar el pozo averiado, informó su vicepresidente, Kent Wells.

Wells indicó que se plantea inyectar lodo pesado en la boca del pozo desde la superficie marina.

Ese método se estudiará en los próximos dos días, tras lo cual la empresa británica tomará una decisión.

La compañía ya había probado inyectar una mezcla de cemento y lodo pesado para sellar el pozo, sin éxito, en mayo. La diferencia, explicó Wells, es que ahora BP cuenta con una campana de contención sobre el pozo que por el momento lo mantiene cerrado y que permitiría a los equipos inyectar la mezcla a baja presión y baja velocidad, con mayores probabilidades de éxito.

Allen aludió a esta posibilidad, si bien insistió en que la prioridad debe ser la perforación de un pozo auxiliar, considerado la solución definitiva.

Allen y BP protagonizaron el domingo un tenso intercambio que culminó con una carta en la que el almirante exigía a la multinacional petrolera extremar las precauciones y la vigilancia tras haberse detectado una fuga a tres kilómetros de la cabeza del pozo.

Allen descartó ayer que la fuga situada a tres kilómetros de la cabeza del pozo Macondo tenga que ver con el manantial. El almirante se refirió a otras dos fugas adicionales, una a unos cuantos metros de la cabeza del pozo y la tercera en el propio sistema de taponado, aunque dijo creer que ninguna de ellas representa una ‘amenaza’ ni es sintomática de problemas serios.