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12 de Aug de 2020

Planeta

Transporte nuclear, con riesgo calculado

PANAMÁ. El movimiento de carga radioactiva a través del Canal de Panamá no ocurre con frecuencia.

PANAMÁ. El movimiento de carga radioactiva a través del Canal de Panamá no ocurre con frecuencia.

Panamá no es una ruta de paso frecuente de este tipo de cargas; pero cuando se produce un tránsito de este tipo, las medidas de seguridad son de indispensable y estricto cumplimiento.

De estas condiciones, sumadas a las de un correcto y meticuloso embalaje en las plantas de procesamiento, depende que el tránsito de este tipo de carga sea exitoso.

PROCESO

La planta de Sellafield, situada en Cumbria, comunidad costera cercana a Manchester, Inglaterra, con su procesamiento a base de enfriamiento y confinamiento de la carga, permite su movimiento hacia el puerto de Barrow, también en Cumbria.

Allí, en buques con doble casco y donde se pueden colocar los embalses en compartimientos inundables, que permitan refrescar la carga, se realiza el transporte.

LA CARGA

Para el año 2013, saliendo desde el puerto de Barrow, se espera que un buque con carga radioactiva cruce el Canal de Panamá.

El navío asignado para hacer esta travesía cuenta con una certificación expedida por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), que le permite hacer el tránsito a través de la vía interoceánica, por cumplir con los requerimientos de seguridad establecidos.

Aparte de que el buque cuenta con los requisitos exigidos por la ACP, la carga debe estar asegurada mediante una póliza, que la salvaguarda ante cualquier tipo de accidente.

HISTORIA

En julio de 2001, el buque ‘Pacific Sandpiper’ cruzó el Canal de Panamá con carga nuclear.

En aquel entonces, el ‘Pacific Sanpiper’ movió seis contenedores de combustible nuclear procesado, compuesto por materiales radiactivos como plutonio y el cobalto.

El año pasado, el barco ‘Pacific Grebe’ partió de Barrow y transitó por el Canal de Panamá, llevando una carga de tres embalajes con 76 recipientes de acero inoxidable.

Tras cumplir su paso por la vía acuática, el buque se dirigió al Japón.

Según los registros de prensa consultados sobre estos movimientos de carga radioactiva, en ningún momento se produjeron accidentes o problemas de otra índole.

SEGURIDAD

La forma como se realiza el trabajo de vitrificación en las plantas nucleares, es uno de los aliados en la consecución de un estatus de óptima seguridad, tanto para el tratamiento de los desechos nucleares, como en su transporte, ya sea por mar o por tierra.

Hervé Floch, gerente de manejo de combustible de embalaje de la planta de Areva en Francia, estima que al conseguirse un proceso eficiente y confiable ‘es seguro transportar este tipo de cargas sin los riesgos que había con anterioridad’.

Floch está convencido de que las fórmulas de trabajo y la manera en que este material se trata en las plantas nucleares, ‘contribuye decisivamente a que no se produzcan accidentes o contratiempos, cuando la carga es trasladada por tierra o por mar’.

De la experiencia de apreciar de cerca el trabajo de las plantas nucleares, y la forma como se transporta el material en buques o por vía férrea, queda preguntarse si con tantos controles para evitar algún percance radioactivo, todavía persiste una duda que, razonablemente, pueda ser absuelta en el futuro.