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03 de Jun de 2020

Planeta

Cementerio marino busca la protección de la UNESCO

El Congreso estadounidense votó el 22 de mayo una resolución de respaldo a la clasificación por parte de la UNESCO

Cementerio marino busca la protección de la UNESCO
Las autoridades francesas piden el apoyo para preservar las playas de desembarco de Normandía.

Desde los gigantescos bloques de hormigón de la playa de Arromanches hasta los cientos de restos de barcos de la Segunda Guerra Mundial, la región de Normandía, en el noroeste de Francia, lucha para que la UNESCO proteja el patrimonio del Desembarco.

Con sus ‘cajones’ de hormigón altos como edificios de seis pisos que se divisan en el horizonte, ‘el puerto artificial de Arromanches-les-Bains es el único vestigio del Desembarco visible’ cuando uno mira al mar desde donde llegaron 130 mil hombres el 6 de junio de 1944, observa el alcalde del municipio, Patrick Jardin. ‘Hay que preservarlo’, insiste desde hace dos décadas.

Lo hacía casi en vano hasta hace unas semanas. El Congreso estadounidense votó el 22 de mayo una resolución de respaldo a la clasificación por parte de la UNESCO de las playas del desembarco de Normandía, que las autoridades de la región reclaman desde 2006. Dos semanas antes, los diputados franceses realizaron una votación similar. Las playas del Desembarco están inscritas desde el mes de abril en la lista indicativa de monumentos que Francia puede presentar en el comité del patrimonio mundial de la UNESCO, pero el gobierno todavía tiene que elegir entre esta lista de 37 lugares cuáles presentar al organismo de la ONU.

‘Vamos bien, pero queda un largo camino por recorrer’, resume Jardin. Mientras tanto, ‘cada año perdemos un cajón’, recuerda Frédéric Sommier, director del Museo de Arromanches. Queda una veintena de estos trozos de dique artificial, bautizado Phoenix, de los 115 que había al principio. ‘Si no hacemos nada, en ‘, augura Jardin y subraya que además de la financiación (varias decenas de millones de euros), quedan por resolver las modalidades técnicas del reforzamiento.

Según los historiadores, el puerto artificial de Arromanches desempeñó un papel menos importante de lo que estaba previsto en verano de 1944 -mucho material fue desembarcado directamente en las playas-, pero no deja de ser una proeza tecnológica. Se utilizaron unos 250 remolcadores para traer los cajones que formaban un dique de 8km para delimitar un puerto de 500 hectáreas, según el museo del Desembarco de Arromanches.