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26 de Feb de 2021

Planeta

A la caza del picudo rojo en oasis y paseos marítimos

Más de 60 países presentan este tipo de problema, al que son susceptibles la mitad de los 100 millones de palmeras

A la caza del picudo rojo en oasis y paseos marítimos
Unas larvas del pequeño escarabajo picudo rojo se comen las hojas centrales de una palmera.

Los palmerales de toda la cuenca del Mediterráneo lo temen y pocos se salvan de sufrir los estragos que crea tanto en las plantas de las que depende la supervivencia de los oasis como en las que decoran paseos marítimos y otros muchos lugares.

El picudo o gorgojo rojo es un pequeño escarabajo originario del Sudeste Asiático que hoy amenaza a unas 40 especies de palmeras, algunas de gran valor económico como las que aportan aceite, coco y dátiles. Estas últimas representan la base de los oasis en Oriente Medio y el norte de África, un recurso natural resistente a las duras condiciones que impone el desierto y capaz de sostener la vida de las personas que bajo su sombra siembran diversos cultivos. ‘Si perdemos este recurso aumentará la migración de esa gente a las zonas urbanas', afirma Shoki al Dobai, técnico de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), con ocasión de una reunión internacional de expertos en Roma para intentar contener la peste.

Más de 60 países presentan este tipo de problema, al que son susceptibles la mitad de los 100 millones de palmeras datileras que existen en el mundo, la mayoría en países árabes. Con los últimos brotes en el norte de Marruecos y Túnez se teme que el picudo rojo de la palma pueda extenderse a los oasis del sur y arruinar la producción de dátiles. Sus efectos devastadores también se han sentido en Europa, dejando numerosos árboles talados o con sus hojas totalmente caídas en el histórico palmeral de Elche, en España, y otras tantas ciudades.