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16 de Oct de 2019

Planeta

La fauna panameña, entre logros y nuevas amenazas

Los pasos han sido lentos, pero hay resultados en cuanto a la protección de especies en peligro. Dando seguimiento al especial por el Día de la Tierra, especialistas describen el estado actual de la fauna en el Istmo

El interés económico predomina sobre el aspecto ambiental. Desde hace décadas, esta es la realidad que enfrentan los que defienden las causas conservacionistas.

‘La caza ilegal y el tráfico ilegal, uno de los delitos más practicados a nivel mundial, son amenazas perennes contra las especies silvestres en Panamá', señala Jorge U. García D., jefe del Departamento de Biodiversidad del Ministerio de Ambiente (MiAmbiente).

Al respecto, Ricardo Moreno, presidente de la Fundación Yaguará Panamá, añade que ‘la población de felinos silvestres disminuye a un ritmo alarmante debido a la desaparición de su hábitat y sus presas, la deforestación, las interacciones con humanos, la caza furtiva y el comercio ilícito'.

Medios internacionales recogen que más de cien jaguares, especie que disminuye aceleradamente a nivel mundial, podrían haber sido asesinados en América del Sur, en menos de un año, para abastecer un comercio de colmillos con fines medicinales en China. Según Moreno, esta práctica contra los felinos ya ha sido detectada a nivel local.

Moreno recalca que ‘...además de un mercado negro emergente dedicado a la obtención de partes de jaguar para su supuesto uso en la medicina tradicional asiática', esto pone en riesgo la preservación de este felino.

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) señala que el tráfico ilegal de vida silvestre es uno de los más importantes negocios ilícitos en el ámbito global, después del contrabando de estupefacientes, de armas y de personas.

En Panamá este comercio ilegal se mantiene a la vista de no muy pocos. ‘En la carretera Interamericana aún hay gente vendiendo pericos. Siempre llega alguien y compra argumentando que salvó el animal, lo cual es falso', apunta García, a la vez que hace énfasis en que ‘al comprar una de estas especies u otra, lo que se hace es ser parte y promover el tráfico ilegal, pues al obtener dinero, el vendedor regresa al bosque en busca de más'.

No obstante, frente a este oscuro panorama para la biodiversidad panameña, existen buenas noticias.

ALIANZAS A FAVOR DE LA FAUNA

En Panamá ‘en los últimos años se ha dado una revolución, se ha despertado más conciencia en la población, esto se debe mucho a la participación no gubernamental, que en conjunto con el Ministerio de Educación y MiAmbiente, han hecho simbiosis para estar constantemente en el tema de llevar la docencia sobre algún tópico ambiental, llámese protección del jaguar, del águila harpía, de la rana dorada, entre otros', señala Omar Gómez, guía en el Laboratorio Marino de Punta Galeta.

El mayor felino del continente americano

Ricardo Moreno, presidente de la Fundación Yaguará Panamá, organización dedicada a la conservación del jaguar, describe la situación actual de esta especie en Panamá. En el territorio nacional los podemos encontrar en la franja del Corredor Biológico Mesoamericano, principalmente en las provincias de Bocas del Toro, Veraguas, Coclé, Colón, Panamá y Darién. Una población de estos felinos se refugia en el Parque Nacional Darién, que va a lo largo del bloque boscoso que va de Chagres a Portobelo, conectando con casi dos millones de hectáreas hasta la frontera con Colombia.

Otra población reside entre el Parque Nacional La Amistad, el Bosque Protector Palo Seco y el Parque Nacional Volcán Barú, en un conjunto de áreas protegidas en Tierras Altas. Otro grupo estaría ubicado en Donoso, en Colón; en El Copé, en Coclé; en Santa Fe, en Veraguas; en Campana y en Guna Yala. La situación de los jaguares es crítica por el riesgo de desaparición de la especie. Han perdido el 54% de su hábitat natural en su rango de distribución. Datos recabados en Panamá demuestran que en 2012 fue la última evidencia del paso de estos animales por el Parque Nacional Soberanía. Desde esa fecha hasta el año pasado no se tienen más reportes en esta área protegida.

Desde 1989 hasta la fecha, se han matado 329 jaguares en nuestro país. Estos son solo los casos reportados y confirmados, pero el número puede ser el doble o más, situación que se ha dado mayormente en represalia por la depredacción de animales domésticos.

El jefe del Departamento de Biodiversidad de MiAmbiente coincide con el guía naturalista. Apunta que en los últimos años ‘la gente ha comenzado a adquirir conocimiento sobre el valor de la biodiversidad y cada vez son más los que se preocupan por los animales'

En 2016, 102 animales fueron rescatados por MiAmbiente, gracias a información brindada por ciudadanos.

‘Los pasos se han dado con lentitud, pero considero que nos estamos encaminando a un paso más firme hacia el norte que tenemos para despertar conciencia en los individuos sobre la importancia de conservar la biodiversidad en Panamá', indica Gómez, quien ejerce como guía naturalista desde el 2000.

RIQUEZA NATURAL

Panamá posee una fauna representativa de América del Norte y América del Sur.

‘Hay un intercambio entre poblaciones del sur y norte; a eso se debe la gran riqueza que hay en nuestro país', señala García.

Prueba de ello es ‘el coyote, que es la última gran migración de un mamífero'. ‘Viene migrando desde el norte hacia el sur, pasó el Canal de Panamá y está por Panamá este. También el zorro gris, que salió de América del Sur hacia el Norte', detalla García.

En Panamá habita el 3.4% (219 —en Panamá—, 6,534 —a nivel mundial—) de las especies de anfibios del mundo, el 2.3% (240 de 10,450) de especies de reptiles, el 9% (1,002 de 11,121 ) de las especies de aves conocidas, y el 4.8% (270 de 5,567 ) de las especies de mamíferos.

Según explica el jefe del Departamento de Biodiversidad de MiAmbiente, en el Istmo se han realizado tres listados de especies amenazadas, en 1980, 2005 y el último en 2016.

La lista se realiza bajo el criterio de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN); sin embargo, ‘la situación de las especies en Panamá es evaluada por los especialistas panameños', dice García.

La Resolución N° DM-0657-2016 (de 16 de diciembre de 2016), por la cual se establece el proceso para la elaboración y revisión periódica del listado de las especies de fauna y flora amenazadas de Panamá, y se dictan otras disposiciones, señala que una especie está en peligro crítico (CR) cuando la mejor evidencia disponible indica que está enfrentando un riesgo de extinción extremadamente alto en estado silvestre; en peligro (EN) cuando el riesgo de extinción es muy alto, y vulnerable (VU) si el riesgo de extinción es alto.

‘Que un animal esté en una lista de extinción no necesariamente quiere decir que esté cercano a la extinción, sino que requiere un trato especial para evitar llegar a esos términos', indica García.

El listado (2016) de aves amenazadas de Panamá incluye: 31 especies en peligro crítico, 99 especies en peligro y 213 especies en categoría vulnerable. En total, estamos hablando de 343 especies amenazadas.

En cuanto a los mamíferos amenazados, son 8 especies en peligro crítico; 15, en peligro; y 37, en estado vulnerable, además de 60 amenazadas.

En la lista de anfibios amenazados hay 36 especies categorizadas en peligro crítico; 16, en peligro; y 39, en estado vulnerable. En total, 91 amenazados.

En el caso de reptiles, el listado recoge 22 especies en peligro crítico; 37, en peligro; y 22 catalogadas en estado vulnerable, con 81 en total.

ESTRATEGIAS EN PRO DE LA BIODIVERSIDAD

El Estado y organizaciones no gubernamentales realizan esfuerzos para cuidar la biodiversidad.

El MiAmbiente ejecuta planes de conservación para los anfibios. También para aves rapaces, incluyendo el águila harpía.

Asimismo, está el plan de acción nacional para la conservación del jaguar, que también se enfoca en las otras cinco especies de felinos. ‘Importantes esfuerzos se realizan para la conservación del jaguar, en donde se destaca la generación de información científica, asistencia técnica, educación ambiental, gestión de conflictos jaguar-ganadería y otras acciones concretas para garantizar la supervivencia de la especie y la conectividad de los corredores biológicos, que son sus áreas de distribución', señala Moreno.

En el caso de la Fundación Yaguará Panamá, las principales actividades que se desarrollan tienen que ver con los estudios de población y movilidad de los felinos y sus presas por medio de la tecnología de cámaras trampa y collares GPS; la gestión del conflicto humano-jaguar y el fortalecimiento de capacidades, utilizando la investigación científica como la principal herramienta.

MiAmbiente y la Fundación Yaguará Panamá también han iniciado el proyecto ‘Diseño e implementación del programa de gestión preventiva de conflictos ganadería-jaguar en cinco áreas seleccionadas', financiado por el Proyecto Sistemas de Producción Sostenible y Conservación de la Biodiversidad en el CBM-Panamá.

Entre otras medidas para proteger a las especies en peligro, el guía en el Laboratorio Marino de Punta Galeta aconseja: ‘un buen ordenamiento territorial ambiental; educación ambiental, con el fin de despertar conciencia en el individuo en todos los niveles de enseñanza acerca de la importancia de la conservación del ambiente en toda su dirección; e investigaciones científicas que generen conocimiento'.