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22 de Sep de 2020

Planeta

Registran eclipse solar desde un avión

En una acción inédita en América Latina se realizó un vuelo especial para presenciar el fenómeno astronómico desde un avión que voló con más de 70 personas quienes vivieron una experiencia única e irrepetible

Chile fue testigo privilegiado de un eclipse total de sol que duró poco más de 2 minutos y 30 segundos en su fase de totalidad. Cerca de un millón de turistas repletaron la Región de Coquimbo para presenciar el espectáculo, copando ofertas hoteleras y llenándose de turistas de todas partes del mundo que debieron luchar contra la nubosidad alta que cubrió la zona.

National Geographic ofreció una experiencia privilegiada con una vista sin obstáculos para apreciar el evento astronómico en todo su esplendor: un viaje en avión para adentrarse en la umbra del eclipse total y tener un registro que pocos podrán repetir.

Más de 70 personas, además de la tripulación, pudieron disfrutar de este fenómeno de una manera única, donde 10 de ellas se embarcaron gracias a un concurso.

Cabe destacar que dentro del avión, se ubicaron más de 15 cámaras en distintas posiciones para registrar tanto las diferentes fases del eclipse como la reacción de los asistentes, pilotos y tripulación, lo que generó un registro inédito del maravilloso evento astronómico.

El vuelo partió a las 3:35 p.m y llegó a sobrevolar Coquimbo a las 4:30p.m Por casi 3 minutos, a 39 mil pies de altura y con una velocidad de casi 500 kms p/h, los ocupantes del avión observaron cómo el cielo comenzó a oscurecerse y la luna se cruzó por delante del sol, logrando una imagen inédita y viendo uno de los fenómenos de la naturaleza más emocionantes que pueden existir.

Sin embargo en pleno eclipse, el avión bajó la velocidad que generalmente es entre 800 y 900 kms por hora para poder disfrutar de todo este fenómeno, obteniendo 10 segundos más de visibilidad de la totalidad del eclipse que lo que se pudo apreciar desde la tierra.

En completo silencio, la emoción por ver el fenómeno se manifestó en todos los participantes, mientras una playlist de música de fondo creada por Gabriel León y Gepe, sonaba haciendo de este un momento especial y espacial.