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14 de Jul de 2020

Salud

Depresión y ansiedad, las secuelas de la hidradenitis supurativa

Esta dolencia, considerada una enfermedad rara, causa la formación de bultos o nódulos pequeños y dolorosos debajo de la piel

acné
Cualquier anomalía en la piel es recomendable visitar al médico especialista.Pixabay

El mundo vive momentos de angustia, estrés, y desesperación debido a la situación actual por la pandemia de coronavirus. Para los que están enfermos la situación se torna más compleja. Desde el 1 hasta el 7 de junio se conmemora la Semana de la Hidradenitis Supurativa (HS), una enfermedad inflamatoria crónica, considerada rara, que causa la formación de bultos o nódulos pequeños y dolorosos debajo de la piel.

Se trata de una enfermedad inmunológica, inflamatoria, crónica y recurrente de la piel relacionada con alteraciones en el funcionamiento del sistema inmune del organismo. Se manifiesta por lesiones dolorosas en las regiones que poseen gran cantidad de glándulas sebáceas y sudoríparas. También pueden surgir en zonas donde hay roce de piel. Puede llevar hasta más de ocho años obtener el diagnóstico correcto, según describen los expertos.

Las personas que padecen HS son las que sufren un mayor impacto en su calidad de vida, debido a la complejidad y cronicidad de la enfermedad; la cual produce dolor y varias repercusiones psicológicas y sociales, dentro de las que destacan ansiedad, depresión, aislamiento social y baja autoestima.

Maryorie Bernal, dermatóloga y especialista de la piel, asegura a través de comunicado que el desconocimiento sobre esta enfermedad por parte de la sociedad impide que las personas que la padecen se orienten de una manera adecuada y, en ocasiones, no tengan claras cuáles son las señales de alarma, sus factores de riesgo, ni mucho menos cómo acceder al diagnóstico oportuno.

"La HS se reconoce porque quienes la padecen cambian de manera involuntaria una piel sana por bultos o pequeños nódulos dolorosos debajo de la piel, que afectan, principalmente, las áreas donde la piel se roza, como las axilas, la ingle, entre los glúteos y debajo de los senos", comenta Bernal.

Algunas personas viven entre 8 y 10 años con esta patología sin saber que la tienen, lo que dificulta su tratamiento y el control de los brotes en la piel, añade la especialista.

"Es importante saber que la HS no es causada por una infección o por una higiene deficiente, tampoco es contagiosa; de hecho, aún no se conoce cuál es su origen específico. No obstante, hay factores hormonales, genéticos, edad -suele aparecer en la pubertad-, el tabaquismo y el sobrepeso que pueden ser posibles causantes de la enfermedad. Se estima que el 30% de los pacientes con HS posee un antecedente genético y que es de 2 a 5 veces más frecuente en las mujeres que en los hombres", aclara la experta médica.

Según estudios internacionales la prevalencia de HS se estima que varía del 1 al 4% de la población. La prevalencia real parece infraestimada ya que muchos pacientes no consultan por la enfermedad o bien no son adecuadamente diagnosticados.

La enfermedad es más activa durante la tercera y cuarta décadas de la vida, y parece que su severidad disminuye con la edad, siendo excepcional en pacientes de edad avanzada.

Recomendaciones para reducir los brotes

Ante la modificación de los estilos de vida debido al confinamiento, los factores de riesgo podrían aumentar. Por lo que existen una serie de recomendaciones generales encaminadas a reducir situaciones desencadenantes de brotes, que incluyen la suspensión del tabaco, la reducción de peso, el control de factores de riesgo cardiovascular y el evitar el uso de irritantes en la zona afectada. Estas medidas deben ir acompañadas de un adecuado apoyo psicológico, que en ocasiones requerirá de atención especializada, menciona Bernal.

Alfredo del Rosario, especialista en dermatología, agrega que la detección temprana de signos y síntomas de HS puede agilizar el proceso del diagnóstico de la enfermedad, favoreciendo la evolución del paciente.

"Debemos acompañar muy de cerca a los pacientes con hidradenitis supurativa, para ayudarles a mejorar su calidad de vida durante la actual situación por Covid-19 que, para muchos de ellos, podría agravar sus síntomas", puntualiza el médico.

Es por ello que recomienda a estar muy atentos a puntos negros que estén situados en pequeñas áreas de la piel y si estos se convierten en bultos dolorosos, rojos o se agrandan y se abren; con el tiempo, estos crean abscesos que drenan líquido y pus. "Si esto no mejora con el tiempo, debemos consultar a nuestro médico dermatólogo", afirma.

Aunque la hidradenitis supurativa no tiene cura, sí existen opciones de tratamiento disponibles. Por esto, expertos aconsejan a cada paciente hablar con su médico tratante acerca de los riesgos y beneficios de cada uno de los cuidados personales, los medicamentos o los procedimientos quirúrgicos, y cuáles de estos son los más pertinentes.

Cómo enfrentar el estrés

Si estás deprimido o tienes emociones negativas a raíz de la hidradenitis supurativa, considera estos consejos de Mayo Clinic para afrontarla.

Habla sobre tus frustraciones y tus sentimientos. Hazlo en un entorno seguro, como con un consejero especializado, un amigo comprensivo o un grupo de apoyo para personas con hidradenitis supurativa.

Controla el estrés. Meditar con regularidad o escribir tus pensamientos y sentimientos en un diario puede ayudarte a aliviar el estrés que puede causar la hidradenitis supurativa.

Infórmate e informa a tus seres queridos. La hidradenitis supurativa puede causar que las persona se aleje de amigos y familiares. También puede afectar la vida sexual, particularmente si tiene heridas abiertas o cicatrices. La hidradenitis supurativa no es contagiosa y no se origina a causa de una higiene inadecuada. Aprender más acerca de esta afección y compartir información con otros puede reforzar el autoestima.

Controla el dolor. Los bultos y las lesiones pueden provocar dolor físico y emocional. El médico puede brindar tratamientos para limitar el dolor, por ejemplo, al tomar analgésicos y vendar y cuidar las heridas adecuadamente.

Llevar un estilo de vida saludable y trabajar estrechamente con el especialista ayuda a identificar y tratar esta condición de salud es un gran paso para reducir los riesgos.