24 de Feb de 2020

Tecnología

Las vicisitudes que afronta un consultor tecnológico

Esto me aclara un poco el panorama marcado por la falta de innovación en el ecosistema local

Las vicisitudes que afronta un consultor tecnológico
A las empresas les cuesta decidirse a innovar en el mercado local.

Tengo un amigo que de apellido Komatsu, panameño de ascendencia japonesa, quien durante muchos años se ha dedicado a vivir del mundo de la tecnología en Panamá. Para mi el representa el termómetro de lo que sucede en el país, por lo menos en lo que respecta a este rubro.

Una tarde me comentó las dificultades que atraviesa en su puesto como consultor independiente, logrando que sus clientes quieran innovar. Las empresas, sean grandes o pequeñas, se tornan temerosas a la hora de buscar soluciones a sus problemas.

Esto me aclara un poco el panorama marcado por la falta de innovación en el ecosistema local. Es un proceso usualmente jalonado por los problemas y las soluciones. Si las empresas no quieren correr el pequeño riesgo de aprender algo nuevo, es muy improbable que quienes desarrollan soluciones locales encuentren mercado.

Otro problema local es la falta de conciencia acerca del valor que posee el conocimiento. Normalmente los aparatos no sirven de nada sino se sabe para qué y cómo se deben implementar.

Eso es como creer que porque se compran las medicinas y el estetoscopio, ya no hace falta consultar un médico.

Otro punto que me comenta Komatsu se relaciona con reglas que sean iguales para todos. No siempre es justa la forma como se escogen las soluciones, ya sea en el mundo privado como en el público. Sin transparencia es muy difícil que compañías pequeñas con buenas ideas logren contratos interesantes, proceso que se configura en la base del éxito de Silicon Valley, donde unos jóvenes con ideas innovadoras logran venderlas a mercados mundiales.

También conversamos acerca del problema del sistema educativo local. Me dice que forma empleados y no emprendedores o empresarios, que enseña a conformarse y a seguir instrucciones y no a crear e innovar soluciones nuevas.

Me señala un aspecto positivo, y tiene que ver con los programas de apoyo al emprendimiento de algunas instituciones del estado, aunque es pronto para conocer su impacto real en la economía. Constituyen una buena ayuda para aquel que desee sacar un proyecto adelante.

Es curioso que en momentos donde la tecnología está presente en casi todo lo que hacemos, las personas que brindan orientación se quejan de la falta de oportunidades... Ya veremos que me cuenta Komatsu la próxima vez que lo encuentre.