26 de Feb de 2020

Tecnología

La telecomunicaciones y el crimen organizado

Las TICs han evolucionado tan rápido que han dejado a gran parte de la población desprotegida ante los peligros de la red

La telecomunicaciones y el crimen organizado
La telecomunicaciones y el crimen organizado

Durante una semana las principales empresas de las telecomunicaciones regionales se reunieron en Ciudad de Panamá para abordar temas relacionados al avance tecnológico del mercado y a su vez temas de interés social estrechamente relacionado a las tecnologías de la comunicación.

En este último punto la intervención de UNICEF marcó un punto coyuntural del debate regional al denunciar ante los participantes del segundo congreso regional de comunicación que los menores de edad son cada vez más víctimas del crimen organizado en la red, que va desde abusos psicológicos y sexuales hasta la distribucion de pornografía infantil.

‘Los niños de nuestros días tienen mayor acceso a los teléfonos móviles con acceso a internet, por ejemplo, y allí hay un peligro, en el que si no integramos a los padres, a todo el núcleo familiar y a las empresas de telecomunicaciones, serán presa fácil para los criminales que buscan abusar de ellos’, expresó al diario La Estrella de Panamá Marcelo Ber, miembro de UNICEF Latin America.

Según los señalamientos de Ber, que las empresas de telecomunicaciones puedan intervenir en el rastreo de criminales y en salvaguardar la seguridad de los infantes es una tarea difícil pero no imposible, sobre todo cuando existen en la actualidad mecanismos que se pueden emplear desde el momento en que se compra un teléfono móvil.

Ante esta disyuntiva la organización ha propuesto a las empresas de telefonías que sean las primeras en actuar en contra de los delitos que afectan a la infancia a través de mecanismos de control de ventas y rastreo; al tiempo que puedan desarrollar un sistema de integración y consideración de los derechos de niñas y niños en todas las políticas corporativas y los procesos de gestión relevantes que permitan el desarrollo de procesos operativos estandarizados para manejar material de abuso sexual infantil.

‘Creemos que la educación es otro punto clave en esta lucha por la protección de nuestro niños. Muchas veces ellos tienen la información, la conocen, pero no saben qué hacer con ella. Tenemos que educarlos a saber denunciar’, manifestó la representante de UNICEF Panamá, Alma Jenkins.

En nuestro país se estima que cerca del 85% de los adolescentes tienen acceso a las tecnologías móviles, entre ellos los teléfonos inteligentes con acceso a internet, y que tan solo el 60 % de sus padres sigue de cerca cada conexión que hacen sus hijos en la red.