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IFX advierte que el futuro del comercio digital depende de la seguridad de los datos y la inteligencia artificial
- 19/03/2026 00:00
El crecimiento acelerado del comercio digital en América Latina está redefiniendo la forma en que operan las empresas, pero también está exponiendo nuevas vulnerabilidades que obligan a replantear la infraestructura tecnológica. Así lo explicó Giovanni Valencia, specialist product head regional de IFX, durante su participación en Expotech.
“Uno de los principales cambios es el tema de seguridad de la información. Las empresas tienen que adoptar mecanismos eficaces para proteger sus datos, porque a partir de ellos también se construyen estrategias con inteligencia artificial que impulsan el negocio”, señaló Valencia.
El avance del comercio electrónico ha traído consigo una mayor dependencia de los sistemas digitales. En Panamá, por ejemplo, comprar en línea, pagar con tarjeta o transferir desde el celular ya forma parte de la rutina. Según un informe e-País elaborado por la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España (ICEX), el comercio electrónico creció a una tasa promedio anual de 28,9% entre 2017 y 2022, y se proyecta que alcance ventas por US$1.173 millones en 2024.
Este crecimiento implica una consecuencia directa: mientras más procesos migran al entorno digital, mayor es el costo de cualquier interrupción. La continuidad operativa —es decir, la capacidad de mantener servicios funcionando o restablecerlos rápidamente— se convierte en un factor clave para las organizaciones.
Valencia enfatizó que el principal desafío actual es la protección de la información. “Los datos son sumamente críticos para cualquier empresa. No solo hay que protegerlos, sino garantizar que, si ocurre un incidente, puedan recuperarse de forma rápida y eficiente”, afirmó.
Los riesgos no son teóricos. El Sistema Nacional Integrado de Estadísticas Criminales (SIEC) reportó 5.163 denuncias por estafa en Panamá durante 2023, un aumento que se vincula al uso de nuevas tecnologías y al auge del comercio digital.
A nivel global, el panorama es similar. El informe Verizon DBIR 2025 indica que el “factor humano” está presente en cerca del 60% de las brechas de seguridad, mientras que el “ransomware” continúa siendo una de las amenazas más recurrentes. En paralelo, un estudio de Veeam revela que el 69% de las organizaciones encuestadas ha sufrido impactos, a pesar de contar con mejoras en sus estrategias de protección.
Frente a este escenario, IFX plantea que la continuidad operativa ya no puede depender de soluciones aisladas, sino de una infraestructura inteligente que combine capacidad, seguridad, protección y recuperación.
“Cuando una economía se mueve en canales digitales, la infraestructura que sostiene las transacciones se vuelve crítica. La continuidad no es un concepto técnico: es lo que evita que un incidente se convierta en una crisis”, explicó Martín Henao, country manager de IFX en Panamá.
Este enfoque implica varios elementos clave:
Continuidad y recuperación medible: no basta con tener respaldos, sino saber cuánto tiempo puede estar detenido un sistema y qué tan rápido puede volver a operar.
Protección del dato: implementar esquemas que permitan restaurar información de forma ágil y segura, incluso ante ataques.
Ciberseguridad por capas: combinar controles de acceso, monitoreo y respuesta ante incidentes.
Anticipación de fallas: utilizar analítica y modelos como AIOps para detectar problemas antes de que impacten al usuario.
“La diferencia la marca la disciplina: medir, monitorear y probar la recuperación. No se trata de sumar herramientas, sino de operar con inteligencia”, añadió Henao.
Para Valencia, el siguiente paso en la evolución del comercio pasa necesariamente por la adopción de inteligencia artificial. Desde herramientas de business intelligence hasta modelos más avanzados, las empresas deben comenzar a integrar estas tecnologías en sus procesos.
“Es encontrar estrategias que permitan vender mejor, optimizar la producción y mejorar la atención al cliente. La inteligencia artificial ya no es opcional, es parte del crecimiento”, explicó.
El rol de Panamá en este ecosistema es estratégico. Su conectividad y posición geográfica lo convierten en un punto clave para la expansión regional y global de las empresas.
“Panamá permite llegar a múltiples usuarios a nivel mundial. Las empresas que modernizan su infraestructura desde aquí tienen la capacidad de escalar más rápido y expandirse hacia otros mercados”, afirmó Valencia.
En un contexto donde la economía digital crece a doble dígito, el desafío ya no es solo digitalizar procesos, sino garantizar que funcionen sin interrupciones. La confianza del usuario —y la sostenibilidad del negocio— dependerá de qué tan preparada esté la infraestructura que los respalda.