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11 de May de 2021

Deportes

Un irrespeto al periodismo deportivo

Los que entonces éramos la generación del relevo de esos extraordinarios comunicadores deportivos de la época, y entre los que recuerdo ...

Los que entonces éramos la generación del relevo de esos extraordinarios comunicadores deportivos de la época, y entre los que recuerdo a Pablo Montoto, Euclides Corro, Euclides Fuentes Arroyo, Efigenio Tapia, Ponchas Mendoza, este servidor, y otros que fueron llamados por el Redentor del Cielo, y menciono algunos, como Patricio Sterling, Alfonso Castillo, Papi Méndez, Hernán Botello, sentimos la necesidad imperiosa de unirnos para fortalecer la calidad de la crónica deportiva, y de allí surgió el Círculo de Periodistas Deportivos de Panamá (CPDP).

Siguió funcionando con altas y bajas, y en manos de Augusto Aldrete, logró con Abelardo Raidi, presidente de la Federación de Periodistas Deportivos de América (FEPEDA), la inscripción del CPDP a la Asociación Internacional de Periodistas Deportivos (AIPS). Con la renuncia de Don Augusto Aldrete, se eligió a Edmundo Vargas presidente del CPDP. Lastimosamente convirtió al organismo en su credencial personal para asistir a todos los foros deportivos a nombre de los periodistas deportivos de Panamá. La gota que llenó el cántaro, y me obligó a luchar para rescatar al periodismo deportivo de Panamá, fue cuando usando su habilidad, y a espalda de la mayoría de los periodistas serios y activos, logró organizar en Panamá, del 10 al 14 de febrero 2003, en el Hotel El Panamá, el VIII Congreso de Periodistas Deportivos de América (FEPEDA).

Aproveché la presencia en Panamá de su presidente el colega y amigo Carlos García, para denunciar todos los abusos de Edmundo Vargas, y su gran engaño de que representaba a todos los periodistas deportivos de Panamá. Todo no terminó allí, pues elevé mi denuncia al entonces presidente de la AIPS Togay Bayatli, y así inicié la campaña para acabar con ese ‘‘reinado personal’’ del Sr. Edmundo Vargas. Aproveché el momento para hablar con Nicolás Espinosa, pese a que había fracasado en su 1ª gestión como presidente de la Asociación de Comunicadores Deportivos de Panamá (ACODEPA) para reagrupar al gremio, haciendo nuevas elecciones, e iniciar una nueva era para el periodismo deportivo de Panamá. Confieso que me equivoqué que en esta oportunidad Nicolás actuaría diferente, y en beneficio de los mejores intereses del periodismo deportivo del país. Advertí, que pese a esa lucha que hice prácticamente solo, no quería ni aceptaría ningún cargo dentro de la junta directiva de la ACODEPA.

El 28 de abril de 2004, se hicieron las elecciones de la ACODEPA, que tuve a bien supervisar, y la nómina electa fue: Presidente: Nicolás Espinosa; Luis Lamboglia, vicepresidente; Rodolfo Newland, secretario; Carlos Collado, subsecretario; Efigenio Tapia, tesorero; Edbert Lewis, subtesorero; Edwin Sánchez, fiscal; Daniel Alonso y Claudio Pino, vocales. Nicolás Espinosa al poco tiempo incurrió en el mismo error de Edmundo, y un organismo en donde votaron 35 comunicadores deportivos se vino a pique. Estoy investigado por notas recibidas, que en el exterior se aparenta que aún existe ACODEPA, y que lo preside Nicolás Espinosa. Esto es falso. Lo triste es que el lema de la nómina de Nicolás era: ‘Pro rescate del periodismo deportivo’, y lo que hizo fue hundirlo un poco más. A raíz de la actitud lesiva a la prensa deportiva escrita, del nefasto Fernando Samaniego, de otorgar una Acreditación (E), para la prensa escrita para los JO, al ‘‘acomodado olímpico’’ Rolando Villalaz, asesor del COP, Miembro Permanente, presidente de la invisible Asociación de Bádminton, y Fiscal de la FedeJudo, para acreditarse como corresponsal de un programa radial que ni siquiera es deportivo, será denunciada a los organismos citados. El director de dicho programa dijo que: ‘aborda temas de la actividad deportiva cuando así lo amerite’. ¿Dónde está la ética de Rolando Villalaz?

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