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20 de May de 2022

Deportes

Clásico charrúa: una mezcla de historia y de tradición

PANAMÁ. Uruguay es reconocido por ser uno de los países de Suramérica, en donde el fútbol se vive con toda la pasión.

PANAMÁ. Uruguay es reconocido por ser uno de los países de Suramérica, en donde el fútbol se vive con toda la pasión.

En ese hermosa nación de más de 3 millones de habitantes, se juega uno de los clásicos más antiguos Peñarol- Nacional.

Puede ser que el clásico entre Peñarol y Nacional no tenga la trascendencia de otros, pero es un duelo lleno de historia.

No obstante, esta posición es discutida a causa de la controversia que rodea la relación entre el CURCC y Peñarol.

El tradcional clásio charrúa, se jugó por primera vez el 15 de julio de 1900, lo cual lo convierte en la rivalidad más antigua del mundo fuera de las islas británicas.

La rivalidad entre ambos equipos surge desde la misma fundación de ambas instituciones.

El Central Uruguay Railway Cricket Club, fundado en 1891, tenía sus orígenes en inmigrantes ingleses y estaba afincado en las afueras de la ciudad, en Villa Peñarol.

Posteriormente, el club albinegro se transformó en uno de los principales equipos de fútbol del país, y su popularidad trascendió la empresa.

Nacional surgió en 1899 como un cuadro netamente criollo, en respuesta a una época en que los clubes de fútbol eran casi de exclusiva participación de inmigrantes extranjeros.

El club retomaba el sendero abandonado por el Albion como defensor del nacionalismo, obteniendo rápida popularidad dentro de Montevideo, y trascendiendo así su orígen universitario.

ANÉCDOTAS

El reconocido periodista uruguayo Eduardo Moreno Tórtora, quien se estableció hace muchos años en nuestro país, tuvo la oportunidad de vivir el clásico del fútbol uruguayo, primero como fanático y luego como profesional del periodismo.

Moreno, ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la historia del fútbol mundial.

Aún recuerda con nostalgia, la primera vez que asistió a un estadio para presenciar un clásico entre Nacional y Peñarol.

" Cuando tenía 9 años, un señor que era dirigente del Peñarol y amigo de mi papá, me llevó a ver el clásico. Recuerdo que ganaba el Peñarol 2-0 y aquel señor, hasta prometió que me regalaría una camiseta del peñarol. Pero de repente, entró a la cancha un jugador llamado Rinaldo Martínez y anotó tres goles. Yo estaba tan emocionado y asombrado, que aplaudí a Martíno y aquel señor, más nunca me volvió a invitar al estadio", relató Moreno.

Eso ocurrió el 6 de enero de 1952, durante un partido del campeonato uruguayo, y el nombre de Martino quedó grabado en la historia como uno de los jugadores con más goles en un clásico entre Peñarol y Nacional.

En 1980, Eduardo Moreno transmitió por úlitma vez en su país, el clásico uruguayo. " Lo que se vive es increíble, desde la venta de camisetas, vasos, hasta la venta de imágenes de los grandes jugadoes de antaño de ambos clubes", señaló Moreno.

LAS ESTADÍSTICAS

Si se toman en cuenta todos los partidos disputados desde 1900 hasta la fecha, la cifra asombra: 497 encuentros, con 179 victorias aurinegras (639 goles) , 161 tricolores (597 goles) y 157 empates.

Cifras que llenan de orgullo a los fanáticos del club Peñarol.

Pero, el Nacional también tiene motivos para sentirse orgullos, pues lograron la goleada más amplia de la historia, un 6-0 en 1941, y tienen al máximo artillero del clásico, Atilio García con 34.

Además, ostentan la mayor cantidad de finales ganadas ante su clásico rival (17 contra 10) y de victorias consecutivas por el campeonato uruguayo (10 entre 1939 y 1943).

ENCUENTROS LEGENDARIOS

Un partido muy recordado es el "Clásico de la Valija".

El 25 de mayo de 1934, Peñarol y Nacional jugaron la final de la Copa Uruguaya del año anterior.

Empataban 0-0 cuando un centro salió de la cancha, pegó en la valija del masajista albo, volvió al campo de juego y un jugador de Peñarol anotó el gol.

El tanto fue anulado pero, por las protestas, los tricolores sufrieron dos expulsiones antes de reiniciarse el juego, que luego se suspendió por falta de luz.

El 27 de agosto, en la reanudación, Nacional aguantó la igualdad con ocho jugadores y forzó un desempate, que ganó por 3-2 para ser campeón.