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07 de Mar de 2021

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Notable auge en la importación

PANAMÁ. Una de las problemáticas que enfrentaba la industria de la hípica panameña era sin lugar a dudas la escasa población caballar fo...

PANAMÁ. Una de las problemáticas que enfrentaba la industria de la hípica panameña era sin lugar a dudas la escasa población caballar foránea, cuyo bajo inventario hacía imposible la competencia entre ellos.

Los propietarios de equinos importados que mantenían algunos estelaristas optaban por reexportarlos debido a la falta de actividad que pudieran tener ellos en sus lotes clasificados.

El problema era tan notorio que en varios certámenes de los Valores Hípicos se declararon desiertas algunas categorías de ejemplares foráneos.

Poco a poco fue creciendo el entusiasmo de los inversionistas privados y la administración, a tal punto que se ha incrementado notablemente la importación.

COMPRAN 67 EQUINOS EN LA ÚLTIMA SUBASTA EN EEUU

El interés que han mostrado los inversionistas privados panameños por adquirir ejemplares importados, en su gran mayoría norteamericanos, quedó patente cuando en el pasado renombrado remate de Keeneland pujaron por un total de 67 ejemplares que buscan en ellos a un pedigrí de primera fila, hijos de auténticos sementales.

FASIG TIPTON, PRÓXIMA CITA

Pasadas las ventas de Keeneland, ahora entra en escena Fasig Tipton kentucky, evento que llevará al martillo mil 300 ejemplares del 21 al 23 de octubre, de los cuales los panameños se prestan a buscar los futuros ases de la pista en dicha subastas.

El aumento en la población caballar por estas compras de productos foráneos ha hecho vigentes las competencias entre estos equinos, a tal punto que con ello los propietarios cada vez se interesen en tenerlos como inquilinos en sus cuadras.

HABLA EL GERENTE DEL HPR

Con relación a este tema el gerente general del Hipo Remón, Carlos Salazar G., manifestó que en el año 2005 cuando Hípica de Panamá, S.A. tomó las riendas de la administración del hipódromo en octubre del 2005 habían 747 caballos.

‘De ese total, el 60 % eran mayores de cinco años, una población vieja, caduca, debido a la crisis que se había dado en los años anteriores. Inmediatamente comenzamos a fomentar la importación debido a que la crianza nacional solo aportaba 150 caballos que no eran suficientes para la rotación’.

‘Lo primero que hicimos fue importar caballos de Chile, Estados Unidos, Perú, México, financiando la compra y el flete, poniéndolos a la venta, dando buenos resultados’, concluyó Salazar.

La fe y confianza que mantienen los dueños de caballos se ha dejado sentir con el entusiasmo de muchos inversionistas que asisten año tras año a las subastas norteamericanas, como también la importación directa de muchos ejemplares de otras nacionalidades, incluso con nuevas personalidades.