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- 14/05/2015 02:00
El caso de los balones desinflados en la NFL hizo que en las Grandes Ligas se tomarán algunas medidas de seguridad, respecto al manejo de las bolas con las que se juegan los partidos de esta temporada.
Una de esas medidas consiste en que un representante de la organización de las Grandes Ligas acompaña al asistente de los equipos que lleva las pelotas desde el cuarto de los árbitros hasta el terreno de juegos.
Además, si se llegarán a terminar las pelotas, un oficial de seguridad de las Grandes Ligas se encargará de buscarlas.
La medida suspende lo que era una costumbre, pues ahora los niños o niñas que recogen las bolas y las entregan, tendrán la compañía de un agente de seguridad.
Al lanzador de los Yanquis de Nueva York, CC Sabathia, le causa gracia la acción, porque ‘las pelotas que usamos no se pueden desinflar'.
Sin embargo, tienen un peso específico, entre 5 y 5.25 onzas, que debe mantenerse de forma constante.
Existe además una política de almacenaje de estas bolas, junto con un procedimiento de nueve pasos, que las Grandes Ligas puso en conocimiento de los representantes de sus 30 equipos.
En promedio, una pelota que se utilice en un partido de Grandes Ligas podría tener una ‘vida útil' de hasta dos lanzamientos, aunque en ocasiones, los árbitros, que tienen bolas nuevas en sus alforjas, ponen en juego alguna que ya hubiera sido utilizada.
Las posibilidades de que haya una alteración en alguna de las pelotas es bastante limitada, según los expertos.