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25 de May de 2020

Fútbol

Cristiano Ronaldo sobrevivió a la eliminación de Brasil-2014

Aunque no anotó, hizo el servicio para el gol del empate de Portugal 2-2 contra UU. UU. al último minuto, en la última jugada

CR7 volvió a vivir un partido de película, de esos que encantan a los hinchas y más aún a los patrocinadores: ganaban 1-0, Estados Unidos los remontó y, cuando parecía que se unían a la lista de tempranos eliminados, un centro de Ronaldo y un cabezazo de Varela le devolvió la vida a los lusos.

Muy pálido, como su blanco uniforme, quedó el equipo dirigido por Jurgen Klinsmann, que ahora tendrá que definir su clasificación contra Alemania, precisamente el equipo con el que el técnico quedó de tercero desde el banco y como campeón en Itaia-90 como jugador.

Ojo, y hay que decirlo con claridad, un empate entre alemanes y estadounidenses los clasifica a ambos, como primero y segundo, respectivamente. "Tenemos que ir con todo contra Alemania. Vamos a tener otro juego y otra final", reconoció al final del juego Klinsmann, cuyo equipo podría dejar por fuera a los alemanes.

Portugal al menos puede soñar aún con pelear en la última jornada la clasificación si le gana a Ghana y lo tendrá que hacer por una suficiente cantidad de goles como para mejorar su diferencia, opacada por el 4-0 en contra tras la goleada con los germanos.

Cristiano Ronaldo todavía sigue en deuda: deslúcido, no ha anotado goles ni tampoco ha marcado la diferencia, la misma que sí lo ha distinguido en Real Madrid en otros momentos clave. Él parece perseguido por la maldición de los jugadores ganadores del Balón de Oro en los Mundiales, cuyas actuaciones tienden a ser discretas y que aún, desde 1958, ninguno ha salido campeón del mundo.

Como otro fantasma, a Ronaldo también lo perseguía un Brasil-2014 lleno de sorpresas, en el que España e Inglaterra ya empacaron sus maletas para regresar a casa tras sorpresivos resultados. Esa, la caída de dos grandes, es una amenaza que también lo busca a él, tan querido como odiado.

Por ahora, CR7 sobrevivió y aún le queda un salvavidas, una última ilusión en la que depende de una goleada propia y de que no haya empate en el otro juego. Él lo sabe: a pesar de que no esté en sus manos el resultado final, al menos sobrevivió a la temprana eliminación en la segunda fecha.