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06 de Apr de 2020

Fútbol

El éxito de Portugal revive el orgullo patrio

Existe el convencimiento de que la selección de ‘las quinas' ganará su primer gran torneo internacional sí o sí

En un país dado a derrotismos y caracterizado por la melancolía, el éxito de la selección de Portugal, que jugará el domingo la final de la Eurocopa ante Francia, ha sacado a relucir un orgullo patrio que estaba en desuso. "Somos un país pequeño, pero con una historia grande. Descubrimos varios continentes (siglo XV y XVI). Somos un pueblo de navegantes".

La afirmación es del taxista Joao, pero hoy podría ser de casi cualquier portugués.

Doce años más tarde de la última final de Portugal en una Eurocopa -la trágica de 2004 frente Grecia, ante la que perdió en casa inesperadamente-, el humor del país es actualmente de absoluta confianza, lejos del estereotipo derrotista y resignado con el que históricamente se vincula a los portugueses. Existe el convencimiento de que la selección de ‘las quinas' ganará su primer gran torneo internacional sí o sí.

Esta certeza ha empezado a aumentar los niveles de autoestima de un país con apenas 10,5 millones de habitantes que ha sufrido lo peor de la crisis económica desatada en 2010. El alto desempleo -en 2012 alcanzó el 17 %- llevó a cientos de miles de portugueses a emigrar y los cortes salariales a pensionistas y funcionarios empobrecieron al país, cuyo Gobierno tuvo además que reducir gastos en educación o sanidad como contrapartida a un rescate financiero concedido por la troika.

Pero la final de París ha servido como un baño de agua fría en una calurosa noche de verano. Este éxito ha aliviado, aunque sea por instantes, ese sufrimiento acumulado. Ha servido también como motivo de orgullo para el cerca de millón de luso-descendientes que viven en la sede de la Eurocopa,