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18 de Jan de 2021

Fútbol

El fútbol no es para destrozar al contrario, es solo un juego

Acciones nobles compensan lo duro del juego sobre la cancha

El fútbol no es para destrozar al contrario, es solo un juego
La acción de Cristiano Ronaldo en ayuda al uruguayo Edison Cavani es positiva para el fútbol.

El fútbol es un deporte donde la dureza es característica, mientras que la nobleza es realmente un acto destacable.

En Rusia, las acciones de los jugadores al momento en que se sufre un percance sobre la cancha no han sido precisamente de las cosas que se hayan podido apreciar y hacer de ello un evento admirable.

Tal vez, la más notable acción positiva entre contrarios se dio en el encuentro de octavos de final jugado en Sochi el pasado sábado, entre Portugal y Uruguay, donde fueron protagonistas dos de los jugadores más destacados del mundo.

El uruguayo Edison Cavani le había anotado dos goles a los portugueses, convirtiéndose en el verdugo que los sacaba de la carrera mundialista; pero a los 74 minutos, el delantero que milita en el París Saint Germain sintió un pinchazo en el gemelo de la pierna derecha.

Su gesto de dolor en el rostro conmovió a Cristiano Ronaldo, quien ayudó a Cavani a abandonar el terreno, ya que era evidente que no podía hacerlo por sus propios medios.

El resultado de esta acción quedó registrado para la historia como uno de los momentos sublimes, no solo del fútbol, sino del deporte en general, comparado con otras imágenes inmortales.

Sin embargo, tras su gran momento de altruismo, Cristiano Ronaldo recibió la tarjeta amarilla tras discutir duramente con el árbitro mexicano César Ramos, principal en el partido.

Lo ocurrido, sin embargo, no empañó la actuación del astro del Real Madrid, quien ganó en simpatías mundiales, y el agradecimiento de los uruguayos.

Con la acción de ‘CR7', ganó el fútbol, sin dudas en grande. Fue ganancia mayúscula, porque demostró que más allá de toda rivalidad en un encuentro decisivo, vital para continuar adelante, hubo la comunicación entre compañeros de profesión y entendimiento de que no son enemigos, sino atletas.