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23 de Nov de 2020

Fútbol

El mercado mediático

Hay que comprender la importancia mediática que otorga Diego. Un personaje que produce polémica con el solo hecho de formular una oración, de vestir determinadas prendas, de aparecer en ciertos lugares y con la simple razón de ser el mismo ‘10' que encantó a millones de personas desde hace varias décadas

El mercado mediático
El mercado mediático

Desde hace días se ha hablado mucho en Latinoamérica de la labor que ha hecho Diego Armando Maradona con el equipo de los Dorados de Culiacán, en México, al momento de haberlos llevado a una final más, con el firme objetivo de conseguir el ascenso a la Primera División de Fútbol.

Y para iniciar el respiro del día de hoy, los pondré en contexto sobre lo dicho: en el país azteca se llevan a cabo dos torneos de fútbol al año (Apertura y Clausura). Cuando una escuadra quiere ascender a la siguiente categoría tiene que ganar uno de esos torneos para tener derecho a jugar un duelo ante el vencedor del siguiente certamen.

Hace unos meses se midieron en la final del Apertura el Atlético San Luis y los Dorados, con extraordinario partido y victoria para los primeros.

Los festejos y las decepciones correspondientes llegaron para los equipos y tras una complicada senda en el presente campeonato se volverán a ver en la final.

Es por ello que Dorados y Maradona buscan, en un segundo intento, vencer al Atlético San Luis para que de esa forma tengan una oportunidad de alcanzar el máximo peldaño del fútbol mexicano.

Solo que hasta hoy ha sido muy minúscula la información que se ha generado para destacar lo que el rival ha hecho.

Se habla de lo logrado por el técnico argentino y los de Culiacán pero ¿en realidad es merecido?, ¿su desempeño como conjunto fue tan sobresaliente? ¿o la cobertura hacia ellos se ha generado solo por el nombre de su técnico? Merecido sí ha sido, sin embargo si se habla de la ejecución futbolística en el torneo me parece que deberíamos voltear hacia otro lado.

Dialoguemos de merecimientos entonces, porque Dorados finalizó quinto en la clasificación general, lo que significa que hubo otros cuatro equipos que fueron claramente superiores, por lo que hubo planteles que hicieron un papel más meritorio durante la competición.

Hay que comprender la importancia mediática que otorga Diego. Un personaje que produce polémica con el solo hecho de formular una oración, de vestir determinadas prendas, de aparecer en ciertos lugares y, en general, con la simple razón de ser el mismo ‘10' que encantó a millones de personas desde hace varias décadas.

Pero también se tiene que entender que en el periodismo hay que dar voz a ambas partes de la balanza para presentar un hecho contextualizado, y en éste caso el enfoque de la noticia le da privilegios y reflectores únicamente a un lado del campo, es decir, la historia está muy incompleta.

Eso quiere decir que si no se presentan las dos acciones de los conjuntos que han llegado a la instancia final, y solo se presume uno, no se hace periodismo, solo se distribuye propaganda. Otra de las razones por las que no se puede llamar prensa deportiva, ni aquí ni en ningún lado.

Dicho error es uno de los más comunes en los medios de comunicación, el de no mostrar las dos caras de la moneda. Se minimiza e infravalora el trabajo efectuado por el Atlético San Luis, así como el de su técnico Alfonso Sosa, quienes después de lograr el título anterior, pudieron escalar hasta la primera posición de la tabla general en estos meses.

Y solo para que quede más claro, no estoy menospreciando lo hecho por Diego ni por el tremendo plantel que es Dorados, simplemente trato de exponer como el mercado mediático ha puesto en exhibición a un producto sin su digno competidor. Se lo han ofrecido a la gente y ellos han decidido comprarlo porque no saben que hay una segunda opción. Eso, repito, no es periodismo.