La Estrella de Panamá
Panamá,25º

21 de Sep de 2019

Fútbol

Panamá… con gol hay paraíso

Ante Francia, favorita para alzarse con la victoria, Panamá busca revertir los pronósticos y la historia en la Copa Sub-20 que señala que después de un empate nunca pudo volver a obtener puntos

Hoy contra Francia se debería percibir una Selección de Panamá más asentada por deducciones lógicas: jugaron ya 90 minutos en la misma cancha, sortearon la presión de un rival encopetado que salió a imponerse en el primer tiempo y, sobre todo, lograron un punto que desactiva en gran parte la posibilidad de que una derrota ante los galos la elimine anticipadamente, pues ese punto la mantiene con posibilidades hasta el último partido de la fase de grupos.

Sin embargo, no es la primera vez que Panamá suma en el inicio de una Copa Sub-20, lo hizo en Canadá 2007 ante Corea del Norte 0-0; en Colombia 2011 repitiendo el 0-0 frente a Austria, y en Nueva Zelanda 2015, con un 2-2 frente a Argentina, luego obtuvo en los tres torneos dos derrotas consecutivas. Así que el reto de cambiar la historia comienza ante los europeos.

Frente a Mali dejó buenas sensaciones, los jugadores afrontaron con un alto profesionalismo las dificultades que se les presentaron en el terreno de juego. Ojalá mantengan la actitud y la aptitud, porque con el tiempo se va a reflejar en buenos resultados y en el crecimiento personal y deportivo de los jugadores.

Una defensa ordenada

Una de las cualidades que expuso frente al actual campeón de África en su categoría, fue la permanente reacción de su defensa para mantener el orden principalmente en aquellos tramos donde se vio superada por la velocidad y la técnica de los africanos. No apeló al juego fuerte, ni entró en pánico cuando dio la impresión que tenía lapsos de desconcentración que aproximaban la fatalidad, como en esa pelota de gol que le filtraron en el primer tercio del tiempo y terminó el guardameta Allen desviando con su cara, en una brillante intervención de anticipación.

Supo replegarse en la mayoría de los tramos del partido cuando el equipo perdía el balón en la zona media intentando penetrar en el territorio rival; pero se quedó rezagada en la jugada que significó el 0-1 para Mali. En una jugada en la que tenía todo a favor, Orelién no acertó en la conducción y los africanos salieron rápidamente tomando desatendida a la defensa que procuró cerrar desesperadamente, pero la movilidad del maliense Konte Boubacar abrió todo el frente de la retaguardia, goleando luego de lejos. Error que se debe subsanar ya que dejó en claro que los delanteros actuales son poco especulativos, buscan pronto el arco rival.

Francia se mostró en su victoria ante Arabia Saudí como un equipo menos veloz que Mali, pero más táctico, con mucha posesión de pelota, y ansioso por tirar a puerta: realizó 17 disparos aunque solo 5 directos al marco. Veremos si el técnico Jorge Dely Valdés se decide a darle paso al central Manuel Gamboa, uno de los jugadores insignes durante el proceso que no ha jugado. La pareja ofensiva francesa comandada por el delantero promesa Amine Gouiri, autor del segundo gol sobre Arabia Saudí y clave en el primero, y Fofana Youssouf, exige estar muy despiertos para evitar una diferencia temprana en el marcador del partido.

Mediocampo, ¿Valanta de entrada?

En un partido que agonizaba desfavorablemente, la apuesta por el mediocampista ofensivo Diego Valanta resultó en acierto. Aportó el gol con una ejecución impecable de un tiro penal que tenía una enorme carga emotiva y psicológica, si erraba era villano, si acertaba era héroe: acertó, fue héroe. Por méritos podría ir desde el inicio, pero también hay que valorar que estuvo poco tiempo en el campo de juego para valorar la resistencia al desgaste que implica comenzar de titular. Entró a los 85', si sumamos los aproximados 3' que concedió de reposición el árbitro central, jugó 8' minutos en total. Ello no despeja la incógnita de si es mejor como pieza de recambio o como jugador desde la apertura.

El titular regular para alimentar el juego ofensivo es Ángel Orelién, salió del partido para dar paso a Welch que tiene otras características. Aunque Orelién tuvo un partido opaco, debajo de su nivel, suele ser un jugador punzante, desequilibrante y con pegada. Durante todo el proceso y en los partidos de preparación su aporte fue significativo. La lógica indicaría que inicie Orelién, porque tiene el fútbol (si está en su día), para cambiarle el ritmo al juego que quieran imponer los franceses. Aunque el pulso cardíaco del corazón de la Selección nadie lo mide mejor que el técnico desde la concentración. Cuando dé la alineación sabremos como disipó sus dudas, porque también podría hacerlo a la inversa: abre con Valanta y a Orelién lo utiliza de recambio.

Los otros tres mediocampistas hicieron méritos para repetir: Walker, es figura imprescindible e indiscutible en este momento, solo si está lesionado se entendería que no estuviera. Y tanto Griffith como Méndez obtuvieron buenas notas. El segundo tiempo fue más nuestro que de ellos.

Artillería sin fuego

Las cuentas antes del Mundial Sub-20 sumaban dos delanteros panameños prometedores para ser protagonistas: Saed Díaz y Eduardo Guerrero, los dos jugando en el exterior. Llegaron a la Selección y el fantasma de las lesiones ha dejado su secuela obligándoles a abandonar; de nada sirve llorarlos.

El fútbol tiene premisas simples: atacar y defender, cómo pasar de la defensa al ataque y cómo pasar del ataque a la defensa. En el partido ante Mali, más allá del resultado final, la Selección fue muy liviana en el poder de fuego, solo 2 tiros a puerta. Aquí está uno de los obstáculos que deberá superar. La ocasión que propició el gol mediante la sanción del penal fue gestada por el defensor Guillermo Benítez. Sin gol, es imposible ganar y el andar en el torneo será muy limitado.

Es el momento para que McKenzie, Rodríguez o Bristán, den un paso al frente asumiendo el rol de goleadores, de lo contrario el mediocampo tendrá que defender, crear y anotar. Jorge Dely se las ha arreglado casi siempre para encontrar una solución, ante Francia veremos si en su laboratorio se produjo el milagro. Cualquiera que sea la fórmula, debe apoyarse en que los jugadores entiendan ‘en la práctica' que el gol no se consigue acomodándose bien para pegarle al balón, haciendo cinco pases en el área, el gol es el momento cumbre del juego, se consigue regularmente tirando al arco enemigo sorpresivamente, y no tiene que ser bonito, tiene que incidir en el resultado.