La Estrella de Panamá
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18 de Oct de 2019

Fútbol

El Alma de África… y un poco más

La lucha de Alma de África por hacernos más conscientes del racismo en el fútbol. La derrota de la descabellada idea de la FIFA de un mundial con 48 participantes. La desconsideración y estupidez de la Concacaf y Conmebol tienen fecha: el 7 de julio

El equipo Alma de África, integrado por inmigrantes que viven en Jerez.

La lucha de Alma de África

Este equipo no es nada común. Es más que inusual. Está conformado casi en su totalidad por jugadores inmigrantes, de 12 nacionalidades diferentes. Alma de África milita en las divisiones menores de Jerez (específicamente en la Tercera Andaluza) y los escasos 5 jugadores españoles son reconocidos como ‘los extranjeros'. Eso, de por sí, ya es peculiar. Pero lo más curioso es la estrategia que están utilizando para denunciar los insultos racistas que reciben domingo a domingo en las canchas de Cádiz. Los miembros de Alma de África decidieron colocar en sus camisetas los insultos que recibían con mayor frecuencia, en reemplazo de sus nombres verdaderos. Así, en lugar de Omar, Bassirou, Eric o Abdoulaye; puedes leer en sus camisetas insultos como ‘Esclavo', ‘Negrata', ‘Simio' o ‘Escoria'.

Esta es una campaña de sensibilización ante la avalancha de insultos racistas que gritan los aficionados y hasta los jugadores rivales. Los jugadores de Alma de África vienen de experiencias durísimas y peligrosas. La integración en España no ha sido fácil. El fútbol ha sido una herramienta fundamental para la integración y la superación del desarraigo. Pero el desprecio se mantiene inconmovible, y surge cada domingo en forma de ferocidades que quieren disfrazarse de humor y gritan: ‘Sin Papeles', ‘Gorila', ‘Gitano'.

Deportivamente al Alma de África no le va muy bien. Esta última temporada terminó como colista de su liga. Pero en el terreno de lo moral, son campeones absolutos.

El Mundial de Qatar retorna al formato de 32 equipos

¿Recuerdas que no hace mucho, en la columna del 27 de marzo, comentaba la exagerada cantidad de fútbol que la FIFA deseaba imponernos para arañar unos cuantos millones de dólares más para sus arcas? Entonces escribía: ‘Pero Infantino ni se conforma, ni descansa en sus afanes de sumar más millones a los muchos millones. Por eso, propone que la Copa del Mundo de Qatar 2022 se amplíe a 48 selecciones, lesionando de paso la idea de que los mejores representantes de cada zona geográfica que compone la FIFA se ganen por mérito futbolístico su presencia en un mundial. Ahora irán 48. El mensaje es clarísimo: bajamos los estándares futbolísticos, pero subimos los ingresos económicos'.

Bueno, tenemos noticias positivas. La FIFA anunció el 5 de junio que anulaban la decisión anterior, retornando al formato de 32 equipos participantes del próximo mundial. ¿La razón? Problemas políticos y logísticos en Qatar. Recordemos que en junio de 2017, Qatar sufrió un embargo diplomático y económico por parte de Arabia Saudí, la gran potencia de la zona, junto a sus principales aliados nacionales, que acusan a Doha de apoyar a grupos islamistas radicales. Como ya lo dijimos entonces, para la ampliación de 32 a 48 equipos era imprescindible el apoyo logístico de vecinos como Omán o Kuwait. Pero tales vecinos se consideran enemigos de Qatar, por lo que rechazaron la invitación con una profunda sonrisa de desprecio.

Pero no te preocupes, la FIFA es infatigable y ya está preparando una nueva propuesta de 48 equipos para el mundial de 2026, cuyos anfitriones serán EE.UU., México y Canadá. Entonces, el desnivel deportivo crecerá. Las arcas de la FIFA también.

La ‘celebración total del fútbol'

Fueron meses de hondas consideraciones, pero al final del largo túnel de deliberaciones, la diligente Concacaf decidió la fecha y lugar de la gran final de la Copa de Oro. Esta decisión se tomó el 27 de septiembre del año pasado. Y al tomarla pasaron por alto un detalle. En esa misma fecha se juega la final del Mundial Femenino. Ahora, admiten que se trató de un ‘error burocrático', según comunicó la propia Concacaf. Pero ya la fecha no puede cambiarse. Es demasiado tarde.

Lo más triste es que también Conmebol había cometido el mismo error, definiendo la fecha de la final de la Copa América, para (¡¡¡sorpresa!!!) el 7 de julio. Y eso que la FIFA había anunciado la fecha del mundial femenino con muchísimo tiempo de antelación, en septiembre de 2017.

El extraordinario despiste de Concacaf y Conmebol nos dice mucho no sólo sobre su ya demostrada inoperancia, sino sobre el enorme desprecio con el que perciben el fútbol femenino.

Para limpiarse un poco la grosera indiferencia, la Concacaf señaló que el 7 de julio sería ‘una celebración total' del fútbol. Nos encantaría creerles y hasta soñar con que el 7 de julio se declare de ahora en adelante el ‘Día de la celebración total del fútbol'. Eso sería más fácil de creer si hubiera sido una política deliberada —aunque fallida—, y no una consecuencia de un ‘error burocrático'. Lo que es seguro es que evidencia la forma en la que el fútbol femenino todavía es visto por aquellos que gobiernan el deporte, a nivel regional: estos despropósitos hacen evidente la indiferencia institucional y un desinterés crónico de parte de aquellos que ostentan el poder.