03 de Dic de 2021

Fútbol

Estados Unidos honra su propia historia en Francia

Las chicas estadounidenses vencieron 2-0 a las de Holanda, en la final por el campeonato mundial femenino, jugada en Francia. Un repaso desde Abby Wambach hasta Megan Rapinoe, pasando por Morgan y Lloyd

Estados Unidos honra su propia historia en Francia
Alex Morgan (i) disputa por Estados Unidos la esférica ante la holandesa Stefanie Van Der Gragt, en un pasaje de la final femenina.

Estados Unidos cumplió los pronósticos. Ganó 2-0 a Holanda la final por el campeonato mundial de fútbol femenino, en partido disputado en Lyon, Francia.

Para conseguir por segunda ocasión consecutiva el campeonato mundial femenino, Estados Unidos apeló al mejor oficio de sus jugadoras veteranas Carlii Lloyd, Alex Morgan y Megan Rapione, junto con Rose Lavelle, llamada a tomar el testigo como líder de un grupo de jugadoras que sigue su proceso sostenido.

Honor e historia

El próximo 10 de julio, Estados Unidos conmemorará el vigésimo aniversario de la conquista mundialista de 1999 como más ansiaba, con su selección femenina reinando en el fútbol, cual ‘déja vu'.

Cuatro títulos cuenta en ocho ediciones el combinado de las barras y las estrellas, inalcanzable superpotencia de la disciplina sea el tiempo de Michelle Akers o de Mia Hamm, en la década de los noventa (1991 y 1999); de Abby Wambach, encaminado el nuevo siglo (2015); o de Megan Rapinoe, en el tiempo actual (2019).

Este domingo, con la victoria sobre las holandesas, pesó más su historia que la rebeldía de la escuadra neerlandesa y es que la cacareada nueva fuerza del fútbol europeo parece menguar cuando enfrente comparece el gigante estadounidense.

Los combinados de España, Francia, Inglaterra y Países Bajos prometieron discutir su supremacía entre los octavos y la final de este campeonato, pero salieron derrotados por las ya tetracampeonas del mundo. Megan Rapinoe, presente en la anterior conquista en Canadá, se puso de nuevo al frente de la plantilla para reeditar un éxito que tenía que ser suyo.

Ella venció no solo una batalla futbolística a los restantes 23 equipos, sino también un pulso dialéctico a Donald Trump. No pisará la Casa Blanca, pero a su vuelta a Estados Unidos se sabrá heroína para muchos compatriotas suyos. Rapinoe decantó, no obstante, la final en el minuto 61 con un penalti pitado a sugerencia del VAR.

Hasta entonces pudo resistir el conjunto ‘naranja', aunque la defensora del título había puesto todo su empeño para romper con anterioridad el 0-0.

Lo mereció, especialmente, en el último tramo del primer parcial.

Rose Lavelle, Alex Morgan y Samantha Mewis lo intentaron de todas las maneras: una volea, un cabezazo, un latigazo desde la frontal... Pero Sari van Veenendaal intervino con seguridad o con fortuna.

Unas veces, poniendo su manopla a tiempo; otras, valiéndose del palo para salvar su casillero.

La trayectoria goleadora del cuadro norteamericano en el certamen incrementa el mérito, puesto que las pupilas de Jill Ellis habían podido adelantarse en sus seis compromisos previos antes del cuarto de hora. La vigente campeona de Europa resistió 61 minutos en Lyon.

Después, se desplomó. La joven Rose Lavelle, llamada a extender el legado de Megan Rapinoe, Ali Krieger y Carli Lloyd más allá de esta cita, cerró el encuentro.

En el Mundial del cambio para el fútbol femenino, algunas cosas siguen igual. Lo quiere así Estados Unidos.

Rapione, la mejor

La estadounidense Megan Rapinoe, elegida la mejor jugadora de la final del Mundial femenino de Francia 2019, se llevó también la Bota de Oro y el reconocimiento a mejor futbolista de todo el torneo.

La jugadora del Seattle Reign fue la gran protagonista en la cuarta conquista mundialista del combinado de las barras y las estrellas. Contribuyó a la coronación con seis goles (uno de ellos en la final ante la selección de los Países Bajos), y se llevó la Bota de Oro como máxima realizadora del certamen.

Igualó los seis tantos de su compatriota Alex Morgan, Bota de Plata, y de la inglesa Ellen White, Bota de Bronce, pero repartió tres asistencias a sus compañeras.

Megan Rapinoe, la goleadora de mayor edad en una final mundialista a sus 34 años y 2 días, fue designada igualmente como la ganadora del Balón de Oro, por delante de la inglesa Lucy Bronze y de la también estadounidense Rose Lavelle, autora del 2-0 en la final ante el equipo neerlandés.

Precisamente, la guardameta holandesa Sari van Veenendaal ganó el Guante de Oro, que la reconoce como la mejor en su posición.

Ellas quieren más

La propia Rapione ha exigido a lo largo de este torneo que la FIFA tenga más atención para el fútbol femenino, cuya final se jugó el mismo día que las de la Copa América, entre Brasil y Perú, y la Copa Oro, entre Estados Unidos y México.

Lo que ha dejado este torneo, en una vista preliminar, es un aumento significativo en la atención de medios de prensa, redes sociales, traducido en buena cantidad de asistencia a los estadios, y aun gran seguimiento en la televisión internacional.

Aunque Francia perdió con Estados Unidos en los cuartos de final, el torneo mantuvo el respaldo de los seguidores del fútbol, principalmente de las damas.

‘Esperamos que lo que se ha visto en este Mundial sirva para que el fútbol femenino tenga mayor respaldo, nos lo merecemos', apuntó Rapione, quien ahora comienza otro debate: si el equipo campeón del mundo acudirá a la Casa Blanca por invitación del presidente Donald Trump, una convidada a la que Rapione ha dicho que no asistirá.