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14 de Oct de 2019

Fútbol

En el fútbol la lógica casi nunca triunfa

Ya inició la Champions, torneo internacional fuente de diversas historias, entre ellas, las 'armas secretas' del PSG y las terribles expresiones violentas de los hinchas del Lille en Amsterdam

Neymar del PSG no participó del enfrentamiento contra el Real Madrid.EFE

Aquí estamos con otro jueves variado, en el que tocaremos tres temas diferentes. Ya arrancó la Champions y hacia allá nos dirigimos en busca de nuestras historias. Los parecidos y diferencias entre el Chelsea y el Valencia, las “armas secretas” del PSG y las terribles expresiones violentas de los hinchas del Lille en Amsterdam, que parecen decirnos que no, que no aprendemos nada.

Parecidos, pero diferentes

Hay elementos comunes que ligan al Chelsea y al Valencia, clubes que se enfrentaron en la primera fecha de la fase de grupos de la Champions. Ambos arrancan con entrenadores debutantes. El Chelsea, con Frankie Lampard, anterior estrella y gran referente del club. Pocas elecciones tan unánimes como la de Lampard. Lo ama la tribuna, lo respetan los jugadores de las fuerzas básicas (Y eso es muy importante cuando tienes un castigo que te impide fichar jugadores nuevos). Una de sus primeras labores fue traer a dos jugadores que llevaban dos temporadas en préstamos fuera del club. Mason Mount es un jugador con un presente explosivo y un futuro cargado de potencial. El otro es Tammy Abraham, prestado al Aston Villa la temporada pasada, y con quien logró el ascenso a la Premier League.

Por su parte, el Valencia también presenta a un entrenador novato en su plantel. Pero Peter Lingh, dueño del club valenciano, eligió la vía de la confrontación y el desgaste para su nueva apuesta de entrenador. Luego de echar a Marcelino (quien gozaba de gran popularidad en las tribunas y más aún entre los jugadores) trajo a un absoluto desconocido que parece no conectar con ninguna de las partes. Sin ir más lejos, durante la conferencia de prensa realizada el lunes pasado en Londres, los jugadores dejaron solo a su entrenador, en una demostración de falta de sincronía, de empatía y hasta de buenos modales.

¿Sabes por qué te cuento todo esto? Porque pese a hacer todo mal, el Valencia ganó el partido. Era la primera vez que obtenía una victoria en Stanford Bridge. ¿Y sabes lo que esto demuestra? Que en el fútbol, la lógica, casi nunca triunfa.

El chicle de la victoria

Ya sabes que el PSG tiene una delantera plagada de bajas. Y para el enfrentamiento contra el Real Madrid (el partido se juega mientras escribo esta nota) no estarán ni Neymar, ni Mbappé, ni Cavani. Y sin embargo el PSG tiene un arma secreta e inimaginable: chicle. Se trata de chicles sin azúcar, que poseen mucha vitamina B y sobre todo cafeína, grandes dosis de cafeína.

No es estrictamente dopaje, aunque está bajo el ojo atento de la Agencia Mundial Antidopaje. La selección francesa se llevó al Mundial de Rusia 120 paquetes. Se toman al final del calentamiento (y en el descanso) y deben escupirse antes de que se empiece a jugar para evitar el riesgo de atragantarse en caso de choque.

La idea nació en Estados Unidos. Estudios del ejército demostraron que masticar chicle con cafeína era muy eficaz para que los tiradores mantuvieran un alto grado de concentración y no tenía los efectos secundarios de las anfetaminas. La selección francesa los llevó a Rusia (a los chicles, no a los tiradores), aunque, el médico de la selección mantuvo y aún mantiene su escepticismo intacto. Lo más que hace durante los partidos es poner los chicles a disposición de los jugadores, igual que pone puñados de avellanas o dátiles.

Hay quienes piensan que los efectos del chicle no solo provienen de la cafeína, sino del acto de masticar. Según ciertos estudios, masticar aumenta el flujo sanguíneo que va al lóbulo central del cerebro, y por tanto el oxígeno disponible para las células de esta región cerebral, responsable de la toma de decisiones. Bueno, cuando leas este texto, ya sabremos cuál fue el influjo de los chicles en los jugadores del PSG.

El brutal entusiasmo del Lille

Tenían siete años de no asistir a la Champions y esta circunstancia, según algunos justificadores de la violencia innecesaria y epidémica excusó a los desaforados hinchas del Lille que se desplazaron masivamente hacia Amsterdam. Más de 3,000 hinchas recorrieron la corta distancia entre ambas ciudades, pero los ataques antes del partido, en una estación de metro cercana al estadio, llevaron a la policía realizar más de 300 detenciones. Igualmente, otros arrestos se produjeron en diferentes zonas de la ciudad.

Para Gérard Lopez, presidente del Lille, varios centenares de sus seguidores se dirigían en paz al centro de la ciudad cuando un grupo de 20 interrumpieron el tráfico y lanzaron bombas de humo en los trenes del metro. Estamos claritos: solo eran 20, pero detuvieron a 300.

En cuanto al partido en sí, la victoria fue contundente en favor del Ajax. Los goles de Quincy Promes, Edson Álvarez y Nicolás Tagliafico, definieron la total superioridad del Ajax.

¿Meta por lograr en esta Champions? Generar propuestas que ayuden, de verdad, a erradicar la violencia. Por favor, empezar ya.