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04 de Aug de 2020

Fútbol

La Liga 'imposible' del Atlético

No lo aseguran las matemáticas, pero sí las sensaciones, con sólo tres triunfos del conjunto rojiblanco en las últimas trece jornadas, en las que ha acumulado hasta ocho empates

Saúl Ñíguez
Saúl Ñíguez (i) y Mario Hermoso (d), jugadores del Atlético de Madrid, tras un partido de esta temporada.JuanJo Martín | EFE

"Ya hemos tocado el límite", decía Koke Resurrección, el capitán del Atlético de Madrid, tras el 0-0 contra el Villarreal, con la intuición ya de los triunfos previsibles y posteriores del Barcelona y el Real Madrid, que han disparado la desventaja del liderato a ocho puntos en una Liga ya 'imposible'.

No lo aseguran las matemáticas, pero sí las sensaciones, con sólo tres triunfos del conjunto rojiblanco en las últimas trece jornadas, en las que ha acumulado hasta ocho empates -la causa por la que está ya tan lejos de la cabeza-, y los precedentes, que ni siquiera en la era Diego Simeone sostienen la fe en un título ajeno hoy por hoy.

A ocho puntos, que pueden ser nueve u once dependiendo del resultado del 'clásico' entre el Barcelona y el Real Madrid, la cima que ocupaba no hace mucho, allá por septiembre, cuando comenzó el torneo con un pleno de nueve puntos por sus victorias ante el Getafe (1-0), el Leganés (0-1) y el Eibar (3-2), parece hoy inalcanzable.

Jamás el Atlético de Simeone sumó desde la decimosexta jornada en adelante tantos puntos respecto al conjunto azulgrana o el blanco como para levantar la actual diferencia. Ni siquiera el curso que ganó la Liga en 2013-14, cuando logró en ese tramo 47 puntos -tres más que el Barcelona y dos menos que el Real Madrid-, para ser campeón con 90.

En el resto también estuvo al menos por debajo en productividad de uno de esos dos adversarios o de los dos de aquí al final de la temporada. En 2018-19, con 45 desde la jornada 17; en 2017-18 con 43, en 2016-17 con 50, los mismos que sumó en 2015-16 para competir el campeonato hasta el final; en 2014-15, 43, y en 2012-13, con 39.

Y en todos ellos había logrado a estas alturas más puntos que ahora. Los 26 actuales en 16 jornadas representan su peor inicio de la era Simeone. La mejor es en 2013-14, con 43 puntos, seguidas por 2012-13 (37), 2017-18 (36), 2014-15 (35), 2015-16 (35), 2018-19 (31) y 2016-17, con 28 y la peor hasta lo sucedido el presente curso.

En aquella campaña, la referencia visto el actual momento, el Atlético alcanzó la decimosexta cita con ocho victorias, cuatro empates, cuatro derrotas, 29 goles a favor y 14 en contra, pero reaccionó con rotundidad después. De las 22 restantes, ganó 15, igualó cinco y perdió dos. Marcó 41 goles y encajó sólo 13 más. Terminó tercero. Y jugó las semifinales de la Liga de Campeones.

Nunca había ganado tan poco ni había marcado menos goles el conjunto rojiblanco con Simeone. Y sólo estaba tan lejos de la cabeza con 16 jornadas en dos de las siete temporadas precedentes con él como técnico: en 2016-17 y en 2012-13, ambos a nueve puntos de distancia del liderato del Madrid o del Barcelona.

No hay ningún dato que promueva un ejercicio de fe ahora del Atlético... Menos uno. Es de hace cuatro años, de la campaña 2015-16, aún más avanzada la competición que ahora, cuando fue capaz de reducir nueve puntos al Barcelona, aunque no de ganarle la Liga.

Era la jornada 30, el líder azulgrana y el segundo puesto rojiblanco. Tres partidos después, ambos compartían cima, porque el Atlético sumó tres victorias seguidas (5-1 al Betis, 1-3 al Espanyol y 3-0 al Granada) y el Barcelona encadenó tres derrotas: 1-2 con el Real Madrid, 1-0 con la Real Sociedad y 1-2 con el Valencia.

No fue suficiente para conquistar el torneo, cuyo desenlace coronó al Barcelona un punto por encima del Real Madrid y tres por delante del Atlético, que nada más cedió puntos en ese esprint final con una derrota en la penúltima cita liguera contra el Levante.

Pero la realidad hoy por hoy es otra en el Atlético, que cae en la clasificación sin freno, incluso de un podio de la tabla que, tal es la exigencia actual del conjunto rojiblanco, que sería un objetivo menor para el aficionado, en contraste con el club, que se plantea como meta indispensable al menos el pase a la Champions.

Ni siquiera está cerca de ahí el Atlético, que tampoco tiene la certeza de la clasificación a los octavos de final de la Liga de Campeones, pendiente de una victoria contra el Lokomotiv de Moscú en el estadio Wanda Metropolitano que empezará a preparar este lunes en su vuelta a los entrenamientos, tras la jornada libre del domingo.

Mientras recupera a José María Giménez, tras un mes y medio o nueve partidos consecutivos de baja, y aún mantiene las ausencias de Diego Costa, con una hernia discal cervical, y Stefan Savic, fuera por duodécimo choque seguido, Simeone pierde a Víctor Machín, 'Vitolo', por una inoportuna lesión antes de un duelo transcendente.

Porque el avance a los octavos de final es ineludible para el Atlético, que necesita el triunfo para no depender del marcador del Bayer Leverkusen contra el Juventus en el Bay Arena y que se juega su futuro más excitante, la Liga de Campeones, mientras la Liga, el motor de cada equipo en cada campaña, parece ya imposible.