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18 de Sep de 2020

Fútbol

El Real Madrid aprovecha la primera pelota de Liga

Una victoria le garantizaba la corona y el Real Madrid no lo dudó de salida ante un Villarreal que luchaba por amarrar una plaza en la próxima Liga Europa

Fugadores
Los jugadores del Real Madrid celebran la consecución del título de liga tras su victoria ante el Villarreal en el partido de LaLiga que se disputó en el Estadio Alfredo Di Estefano en Madrid.EFE

El Real Madrid aprovechó la primera oportunidad, ganó al Villarreal por 2-1, de nuevo con apuros al final y con cierta polémica, y se coronó campeón de la liga española por trigésima cuarta vez en su historia.

No dejó pasar la primera pelota de liga el conjunto de Zinedine Zidane. Le quedaba la opción del domingo en Butarque, pero hubiera sido tentar a la suerte. Karim Benzema, el artillero blanco desde la salida de Cristiano Ronaldo, apuntilló la corona en el Alfredo di Stéfano, a la que se había aproximado aún más minutos antes con el gol del osasunista José Arnáiz en el Camp Nou.

Un pichazo del Barcelona le ponía en bandeja el título, independientemente de lo que hiciera. Una victoria le garantizaba la corona y el Real Madrid no lo dudó de salida ante un Villarreal que luchaba por amarrar una plaza en la próxima Liga Europa.

Bajo los parámetros de su imparable esprint, el cuadro de Zidane, que hizo reaparecer al belga Eden Hazard, mostró su fiabilidad atrás, controló el ritmo y aprovechó la ocasión que tuvo para encarrilar el paso final hacia LaLiga Santander 2019/20 con una asistencia precisa del croata Luka Modric que materializó Benzema.

En el segundo periodo, para no variar, volvió a aparecer la polémica al decretar el colegiado Alejandro Hernández Hernández una pena máxima por presunta falta sobre Sergio Ramos. En vez de lanzar, el capitán tocó con suavidad a Benzema, que entró a toda velocidad para marcar, pero se había adelantado. El árbitro mandó repetir el tiro y en esta ocasión Benzema, sin 'inventos', estableció el 2-0 que parecía definitivo.

Pero como en Granada el rival atemorizó al cuadro blanco en el tramo final. Vicente Iborra acortó distancias con un espectacular remate de cabeza e incluso tuvo otra ocasión posterior para lograr el empate. Thibaut Courtois fue otra vez providencial. En definitiva, el Real Madrid se llevó la victoria con los mismos aditamentos que en este tramo final de liga y con ella el trigésimo cuarto título de su historia.

El Barcelona, que precisaba un milagro en forma de dos triunfos y derrotas, blancas, una vez más estuvo tristón ante un Osasuna que llegaba al Camp Nou a una magnífica temporada en la que había conseguido la permanencia con claridad. Aunque el cuadro de Jagoba Arrasate no se jugaba nada clasificatoriamente fue un bloque casi inabordable para los hombres de Quique Setién.

José Arnáiz avisó pronto (m.7) y poco después del cuarto de hora remató sobre la marcha un centro desde la izquierda del ecuatoriano Pervis Estupiñán para echar otro jarro de agua al Barcelona, que se veía ya entregando el cetro que alcanzó las dos campañas anteriores.

A la falta de ideas se unió incluso la mala fortuna en un lanzamiento de falta de Leo Messi que se estrelló en el larguero. Fue la principal ocasión de un equipo demasiado plano, aunque el argentino negó la rendición y otro golpe franco magistralmente lanzado devolvió el equilibrio al marcador (m.62).

Único momento de lucidez para los azulgrana que para colmo entregaron incluso el partido con una diana de Roberto Torres en la prolongación. Osasuna, que jugó en inferioridad el último cuarto de hora por expulsión de Enric Gallego, puso la guinda y fue el primer y único equipo que ha ganado en el Camp Nou esta campaña.

El Atlético de Madrid cumplió con la tradición ante el Getafe, que desaprovechó sus opciones antes del descanso. Después el conjunto de Diego Pablo Simeone volvió a ganar a los azulones y sin encajar gol alguno. Marcos Llorente, otra vez providencial, abrió la cuenta y el ghanés Thomas Partey cerró el 2-0 que acerca a los rojiblancos a la tercera plaza, pues llegan a la última jornada con dos puntos de ventaja sobre el Sevilla, que no pasó del empate a cero en San Sebastián ante la Real Sociedad.

Y mientras el Villarreal, pese a perder, aseguró la Liga Europa, la Real Sociedad y el Getafe aún deberán asegurar su plaza en la última jornada. Aspiran también a un uesto el Valencia y el histórico Granada, que están a un punto del cuadro getafense y a dos del vasco.

El Valencia mantuvo sus opciones gracias a una victoria sobre el descendido Espanyol (1-0) con una diana del francés Kevin Gameiro y el Granada remontó al Mallorca (1-2) con tantos de Víctor Díaz y de Carlos Fernández la diana del colombiano 'Cucho' Hernández. Noche de esperanza para los de Diego Martínez y de profunda tristeza para los de Vicente Moreno, que se despiden de la categoría.

El Athletic, que jugó en inferioridad buena parte del partido ante el Leganés por expulsión del meta Unai Simón, perdió todas sus opciones continentales, todo lo contrario que el cuadro del mexicano Javier Aguirre, que llegará a la última jornada -ante el Real Madrid- con opciones de salvarse, si bien depende también de lo que haga el Celta ante el Espanyol.

Miguel Ánguel Guerrero y el marfileño Roger Assalé firmaron el 0-2 en San Mamés que da vida al equipo madrileño porque el Celta se ha empeñado a complicarse la vida y en no poder respirar. Cayó ante el Levante (2-3) pese a levantar un 0-2 adverso en la primera parte.

Encara la última jornada con un punto de ventaja sobre el Leganés. Si no gana al Espanyol y el cuadro de Javier Aguirre vence al Real Madrid será este el que se salve.

Sí que podrá afrontar esa última fecha con tranquilidad el Alavés merced a su triunfo en Sevilla contra el Betis (1-2). Joselu Mato y Rodrigo Ely aseguraron la continuidad del conjunto vitoriano, que se complicó la vida en este último tramo liguero y ya puede festejar la salvación.

En el primer encuentro de la penúltima jornada, un choque ya intrascendente, el Eibar se impuso al Valladolid por 3-1. Aprovechó a la perfección los errores del cuadro de Sergio González, sobre todo un mal centro de Fede San Emeterio a su portero, Caro, cuyo resbalón permitió al japonés Takashi Inui meterse con tranquilidad en la portería con el balón.