La FIFA tiene un problema de seriedad

La poderosa organización del fútbol se resquebraja en medio de acusaciones por corrupción

Hasta la adopción de Catar como sede para la Copa del Mundo del año 2022, el mundo del fútbol vivía momentos de bonanza deportiva y económica.

Ahora, con una cantidad importante de dirigentes detenidos, y otros bajo acusación, el organismo más importante del deporte en el mundo, después del Comité Olímpico Internacional, luce altamente lesionado en su orden institucional y credibilidad.

En Panamá, el escándalo ya se introdujo con fuerza, tras la acusación al ex presidente de la Federación Panameña de Futbol, Ariel Alvarado, quien asegura que hará frente a los señalamientos en su contra.

Lejos de pensar que este asunto está tocando su término, todo indica que apenas está comenzando, pues se estima que el estigma de corrupción puede haberse incrustado en lo más íntimo de las fibras del balompié en todo el mundo.

Los 16 señalados la semana pasada por la fiscal estadounidense Loretta Lynch son todavía una parte de lo que muchos expertos coinciden en asegurar que se trata del más grande escándalo delictivo del mundo en los últimos tiempo, o tal vez, en toda su historia.

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