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- 12/05/2026 15:03
Florentino Pérez no comparecía ante los medios de comunicación desde el 3 de diciembre de 2015. Aquel día apareció para hablar de una alineación indebida de Denis Cheryshev y este martes volvió a sentarse ante los periodistas para ocupar el centro de la escena, señalar enemigos -sobre todo la prensa- y convocar elecciones para reafirmar su presidencia en el Real Madrid. Pasó al contraataque en medio de las críticas tras dos temporadas sin títulos.
El máximo mandatario blanco regresó en otro momento delicado, con el equipo huérfano de trofeos, con un vestuario que filtra sus disputas y con la sensación de que el club blanco atraviesa una de esas tormentas que se asientan un buen periodo de tiempo sobre el Bernabéu.
La comparecencia, inesperada y extensa, empezó con veinte minutos de retraso sobre la hora establecida (las seis de la tarde, las 16:00 horas GMT) y acabó convirtiéndose en un largo alegato de defensa personal e institucional. Florentino anunció elecciones, pero no como gesto de retirada, sino de reafirmación.
Explicó que las convoca para proteger al Real Madrid de quienes, según él, intentan desgastar al club desde distintos frentes: determinados medios de comunicación, posibles aspirantes a la presidencia y los ultras que siguen orbitando alrededor del estadio.
La prensa ocupó buena parte de la tarde. Especialmente ABC y el grupo Vocento, a los que acusó de mantener una campaña constante contra él y contra el Madrid. “Me voy a dar de baja del ABC. Y lo siento porque mi padre lo leía y me suscribió hace muchos años. He tomado la decisión por honrar a mi padre, que me lo agradecerá. Es la mejor forma de hacerlo”, dijo, mezclando decepción y solemnidad.
También cargó contra una creación digital del grupo Vocento ya extinta, Relevo, al que presentó poco menos que como un proyecto creado para atacar al Madrid. Según sus cuentas, el medio perdió 25 millones de euros con un único propósito: “Meterse con el Real Madrid y su presidente”. A partir de ahí extendió las críticas a jefes de periódicos y emisoras, a quienes responsabilizó de alimentar una imagen de caos que él rechaza de plano.
“Me da vergüenza decirlo, pero también me han elegido el mejor presidente del mundo”, justo después de recordar que el Real Madrid es, según Deloitte, Forbes o Transfermarkt, el club más poderoso y valioso del planeta. “¿Cómo va a ser el caos si somos el club más prestigioso del mundo?”, preguntó.
No faltó el mensaje hacia quienes, según él, conspiran desde la sombra para desgastarlo. Les invitó a presentarse a las elecciones y recordó que él avaló personalmente al club en el año 2000 para afrontar pagos pendientes.
“Quiero hablar a los que están detrás de esta campaña, que se mueven en la sombra. Pues que se presenten a las elecciones, ahora tienen la oportunidad de hacerlo. Aquí en el Real Madrid mandan los socios mientras esté yo. El que se quiera presentar, que se presente, pero no ir por detrás a decir que tengo cara de cansado, que será porque trabajo mucho. Tengo que salir a parar esto”.
Y hubo espacio para cargar contra los ultras, a los que situó como otra amenaza para el club. Habló de “un grupo que se llama Ámbar o algo así” y reivindicó haber expulsado a los violentos del Bernabéu. “A partir de mañana me voy a poner a pelear con los socios porque los reventas y los ultras se quieren hacer con el club”, aseguró.
Además apareció el ‘caso Negreira’. Florentino anunció que enviará a la UEFA un dossier de 600 páginas para tratar de lograr una sanción deportiva contra el Barcelona por los pagos al exvicepresidente arbitral José María Enríquez Negreira. Lo definió como “el caso más grave de corrupción de la historia del fútbol” y dejó una frase muy medida para subrayar la distancia moral que quiere marcar: “Yo no vine aquí para enriquecer a los árbitros”.
Aunque evitó profundizar en la crisis deportiva, sí quiso detenerse en las filtraciones sobre el vestuario, especialmente en el incidente entre Valverde y Tchouaméni. Y ahí habló desde la lógica de los clubes que entienden que ciertas cosas debían quedarse siempre dentro.
“Me parece peor que lo hayan sacado a la luz. Llevo 26 años y en ninguno no se han pegado dos jugadores o cuatro. Pero queda dentro de la casa. Los que lo han sacado lo hacen porque no están contentos y creen que van a salir del club. El caos que han intentado transmitir algunos no lo voy a permitir. La filtración es peor”.
Y así transcurrió una de las ruedas de prensa más inesperadas de los últimos tiempos en el Real Madrid. Convocada tras la pérdida de todos los títulos y después de varios incidentes del vestuario que se filtraron a la prensa, Florentino Pérez dio un paso adelante y lo hizo con un principio contundente: “Lamento decirles que no voy a dimitir”.