Clásico del Caribe, codiciada carrera

Origen, concepción y evolución de la prueba que en esta temporada 2017 alcanza la versión número 50 y que por primera vez, se celebra fuera de un país miembro de la Confederación Hípica del Caribe

A solo seis semanas de la magna prueba de la Serie Hípica del Caribe, el Clásico Internacional del Caribe, crece la expectativa por su celebración, carrera de gran renombre en la región que para esta temporada alcanza la versión número 50.

Desde su inicio, el Clásico del Caribe ha cautivado la atención de los hípicos caribeños.

Año tras año, los mejores caballos de tres años de edad miden fuerzas buscando la gloria para el país que representan.

Conquistarla se ha convertido en una obsesión para jinetes, entrenadores, dueños y criadores.

Sin embargo, sus comienzos fueron lentos. Desde la concepción del evento hasta su primera celebración, transcurrieron trece años.

Todo comenzó en 1953, cuando el ingeniero Ramón Llobet Jr. le presentó al periodista Luisín Rosario la idea de celebrar una carrera con los mejores potros de tres años provenientes de Venezuela, Cuba, República Dominicana y Puerto Rico.

El proyecto gustó y no podía venir en un mejor momento, pues el hipismo puertorriqueño pasaba por su trayectoria más gris.

La jugada del ‘Pool' apenas llegaba a los $10,000 y casi siempre las tribunas lucían desiertas.

Hacía falta algo impactante para revivirlo. La opinión general era que un evento de tal magnitud levantaría tanto el deporte como el entusiasmo de la fanaticada.

Sin perder tiempo, Miguel Parga, director de la Comisión Hípica Insular, citó a todos los componentes de la industria hípica a una reunión el 25 de mayo de 1953, en sus oficinas.

Ya el evento tenía nombre, ‘Carrera Interamericana'.

Luego de un intenso intercambio de opiniones, se tomó la decisión de no celebrar el evento porque Puerto Rico no contaba con las facilidades necesarias para recibir a tantos visitantes.

Solo había dos hipódromos operando, Quintana y Las Casas, que fueron inaugurados en 1923 y 1924, respectivamente.

Ambos estaban obsoletos y esa fue razón suficiente para no celebrar la carrera.

En el 1957, se inauguró el Hipódromo El Comandante. Ubicado en Carolina, la moderna planta era sumamente espaciosa y vistosa, y contaba con todos los adelantos y facilidades.

Fue entonces cuando Rosario vio la gran oportunidad para organizar el evento; y en 1959 revivió la idea de Llobet Jr.

Le presentó el proyecto a la alta gerencia de la empresa operadora del nuevo hipódromo, la San Juan Racing Association.

En respuesta le indicaron a Rosario que hiciera todas las gestiones necesarias para la realización del evento.

El reconocido periodista comenzó a viajar por los países del Caribe buscando apoyo y se convirtió en el principal propulsor de la carrera.

Los cronistas Eladio Secades, de Cuba, y Abelardo Raidí, de Venezuela, fueron de gran ayuda. Ambos utilizaron sus muy leídas columnas para difundir la idea del clásico por todo el Caribe.

Fue precisamente Venezuela el primer país en aceptar la idea y su respaldo fue sumamente importante porque contaba con un hipismo sólido y reconocido como uno de los mejores en toda América Latina.

En 1964, se establece en Puerto Rico el Comité de Clásicos, integrado por representantes de la industria hípica del país.

CLÁSICO DEL CARIBE

Prueba donde se miden equinos de tres años, nativos de los países miembros de la Confederación Hípica del Caribe.

año que se celebró la primera versión en el Hipódromo El Comandante, de Puerto Rico, donde ganó el venezolano ‘Victoreado'.

ediciones hasta la presente temporada alcanza el Derby caribeño, por celebrase en Gulfstream Park, Miami Estados Unidos.

El equipo era presidido por el Abelardo Ruiz Suria (Junta Hípica) y sus miembros lo componían Irwin M. Tress (San Juan Racing Association), Ramón Llobet Jr. (Asociación Hípica de Puerto Rico), Luisín Rosario (Cronistas Hípicos), Carlos A. Matos (Asociación de Criadores), Gonzalo Combas Sancho (Secretario) y el Dr. Ricardo Alegría (Instituto de Cultura Puertorriqueña).

El primero de octubre de ese mismo año, el Comité aprobó una resolución estableciendo la celebración de la carrera que se conocería como el Clásico Internacional y del Caribe.

La misma se correría a la distancia de 1 milla 1/8, con premio de $30,000 para ejemplares de tres años provenientes de Colombia, Jamaica, México, Panamá, Trinidad, Venezuela y Puerto Rico.

A pesar de su apoyo inicial, Cuba no participó porque al advenir la Revolución Cubana, en 1959, se desvinculó de los eventos deportivos profesionales en la región.

La República Dominicana sería aceptada más adelante.

La fecha programada para la primera edición fue el 26 de junio de 1966, un día después de la clausura de los X Juegos Centroamericanos y del Caribe, celebrados en Puerto Rico del 11 al 25 de junio.

El evento fue todo un éxito. El campeón venezolano, ‘Victoreado', conquistó la primera edición y desde ese día en adelante, el hipismo caribeño cambió para siempre.

Desde entonces se han celebrado cuarenta y nueve ediciones del Clásico del Caribe y es la carrera más rica de América Latina, con un premio que asciende a $300,000.

Son múltiples las gestas realizadas que han enriquecido el hipismo caribeño y se han estrechado los lazos de hermandad entre todos los países que componen la Confederación Hípica del Caribe.

Hoy día, el Clásico del Caribe, junto a las copas Confraternidad, Dama del Caribe y Velocidad e Invitacional de importados, componen la Serie Hípica del Caribe.

Durante estas celebraciones, el intercambio cultural, el colorido y el entusiasmo de los países participantes hacen de esta Serie un acontecimiento sin par.

Para la versión número 50, el Clásico Internacional se celebrará por primera vez fuera de un país miembro de la Confederación Hípica del Caribe, tratándose del Hipódromo de Gulfstream Park, situado en Miami, estado de la Florida , Estados Unidos, el venidero sábado 9 de diciembre.

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